El derbi de Barcelona

/Foto: AP

Una semana antes de que en Louisville (E.U.) se corra la más famosa carrera de caballos del mundo, el Derby de Kentucky, al otro lado del Atlántico, en Barcelona, asistiremos a otra cita deportiva que también recibe la denominación de origen de derbi. Un anglicismo que se usa para referirse cuando dos equipos de una misma zona, ciudad o región se enfrentan en un partido de fútbol. Sí, para los entendidos, derbi -con i latina y no i griega o ye- está un escalón por debajo de clásico.

Y de la misma manera como el Derby de Kentucky no es solo una carrera de veinte potros en una tarde, el derbi de Barcelona no es una contienda de fútbol de un día. El trascendental juego que enfrenta este sábado al RCD Espanyol contra el FC Barcelona por la jornada 35 de la Liga Santander, en el RCDE Stadium, además de la rivalidad histórica, se presenta con el máximo foco de atención deportiva en la capital catalana. Los azulgrana siguen enfrascados en la pelea por el título y los blanquiazules sueñan con un puesto que los clasifique a la Europa League. Derbi.

Costumbre es que un día antes los entrenadores de los dos equipos posen juntos, mostrando las camisetas que defienden, ante los fotógrafos. Pero esta vez, como en el partido de la primera vuelta en el Camp Nou, no habrá tal situación. Quique Sánchez, míster periquito, y Luis Enrique Martínez, director técnico culé, no tienen una relación cordial desde que ambos coincidieran como futbolistas en el Real Madrid de Jorge Valdano. Todo porque, entonces, el primero fue acusado de ser chivato del argentino por un grupo de jugadores, en el que estaba el segundo. Derbi.

Quique Sánchez, entrenador del RCD Espanyol / So Foot.

Si al Derby de Kentucky, que se realiza año tras año en el hipódromo de Churchill Downs, con capacidad para 50.000 espectadores (se triplica el día del Derby), se le conoce con la frase de “Los dos minutos más emocionantes del deporte”, el tiempo aproximado en el que los veinte purasangres tardan en recorrer los dos kilómetros de la carrera, ¿cómo se podría ofrecer al mundo el partido de este sábado entre espanyolistas y barcelonistas en un estadio al que le caben 40.000 personas? ¿“Los 90 minutos que dividen a Barcelona en dos”?

Teniendo como referencia el último derbi disputado en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat, la pasada temporada de la Liga, que fue una batalla literal (0-0). Ante las quejas de los jugadores visitantes, el volante blanquiazul Pape Diop respondió: “Son los mejores del mundo. ¿Qué quieren? ¿Que les dejemos jugar? ¿Que nos dejemos y nos metan cinco en casa?”. Lo de este sábado puede ser: ¿“Duelo de máscara contra cabellera”?, al mejor estilo de la lucha libre. O ¿“Pelea libra por libra”?, como los grandes combates de boxeo. En las redes sociales, Neymar (FC Barcelona) subió un vídeo en el que se ve junto a Leo Baptistao (RCD Espanyol) a manera de dos pugilistas que se retan antes de subir al ring. “Llegó la hora”, escribió el brasileño. Derbi.

Los jugadores del Espanyol celebran un gol marcado por José Manuel Jurado (2i). EFE/Archivo

Mientras en Louisville (Estados Unidos), el sábado 6 de mayo, purasangres de cuatro patas, que rondan los 20 millones de dólares cada uno, se esforzarán por cruzar la meta en primer lugar; en Barcelona, este 29 de abril, otros bípedos más costosos, se desgañitarán en el otro derbi. Solo basta recordar un episodio reciente: “Meravellosa minoria” (Maravillosa minoría), dice el eslogan en catalán del Espanyol, y Gerard Piqué, siempre Piqué, respondió de cara al partido de vuelta en los octavos de final de la pasada Copa del Rey: “Si son una maravillosa minoría, espero que llenen el campo”. Con esta expectativa, los del partido, sin duda, serán 90 minutos excitantes de fútbol. Derbi.

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