Brandon Moreno y su gesto de deportividad con su archirrival Deiveson Figueiredo

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Deiveson Figueiredo de Brasil golpea a Brandon Moreno de México en una pelea por el campeonato de peso mosca de UFC en enero de 2022. (Foto: Chris Unger/Zuffa LLC)
Deiveson Figueiredo de Brasil golpea a Brandon Moreno de México en una pelea por el campeonato de peso mosca de UFC en enero de 2022. (Foto: Chris Unger/Zuffa LLC)

Desde finales de 2020 hasta enero de 2022, Brandon Moreno no tuvo otro nombre y tema de conversación que el de Deiveson Figueiredo.

Moreno y el brasileño empataron en su primer combate en diciembre de 2020, para luego enfrentarse una vez más en junio de 2021, en un combate en el que el ‘The Assassin Baby’ hizo estallar su carrera con un impresionante triunfo. La celebración le duró siete meses, pues Figueiredo recuperó su cetro en enero de este año.

El enfrentar a un mismo peleador tres veces, como lo han hecho Figueiredo y él, según Moreno, le ha pasado factura a nivel emocional y posiblemente le pudo afectar en su último combate de la trilogía.

Tres peleas seguidas con el tipo te afecta anímicamente, como que te cansas de estar viendo al mismo tipo todo el tiempo, el mismo plan de juego”, explicó Moreno en una conversación con LA Times en Español. “Es lo mismo para él, no es una justificación mía, sé que es recíproco, pero a lo mejor anímicamente ya estaba cansado de estar enfrentando al mismo tipo”.

El 30 de julio, Moreno finalmente vio a otra persona del otro lado del octágono diferente al brasileño, al neozelandés Kai Kara-France, que lo motivó a tener un mejor desempeño y refrescar su mente.

Brandon Moreno (guantes rojos) compite contra Deiveson Figueiredo (guantes azules) durante el UFC 270. (Foto: Gary A. Vasquez-USA TODAY Sports)
Brandon Moreno (guantes rojos) compite contra Deiveson Figueiredo (guantes azules) durante el UFC 270. (Foto: Gary A. Vasquez-USA TODAY Sports)

Moreno venció a Kara-France por nocaut técnico, a los 4:34 del tercer asalto, para llevarse el título interino de peso mosca de UFC.

“Si me pongo a pensar un poquito en todo lo que he vivido en este año, sea la derrota ante Figueiredo en enero, en Anaheim, y esta última pelea del 30 de julio… Fue un proceso largo, el cual tienes que tragarte el coraje de haber perdido y sigo pensando que gané esa pelea”.

Para Moreno, es difícil entender la mentalidad de los jueces, a quienes considera que ven “cosas extrañas” y que muchos en el deporte también se cuestionan sobre cómo los “réferis juzgan una pelea de artes marciales mixtas” a comparación del boxeo.

Siento que gané, pero ahora tengo que seguir adelante, ya no puedo quedarme enfrascado de nuevo, yo gané”, señaló el peleador.

Moreno establece que el hecho de poder superar derrotas o momentos difíciles en su carrera le ha permitido llegar hasta la cima, además de encontrar la presión en situaciones comprometedoras, como sería el ir a Brasil por un cuarto combate histórico ante Figueiredo.

De realizarse ese cuarto episodio de la rivalidad, sería la primera vez en la historia de UFC, en las 125 libras, que se lleve a cabo.

A sus 28 años, Moreno pasa por el mejor momento de su carrera. Ha tocado la cima y ha caído igual de rápido en poco tiempo, para levantarse una vez más.

Los golpes y el tiempo no han pasado en vano, pues durante su último combate ante Kara-France, tuvo una reacción que tomó a muchos por sorpresa. Al ver a Figueiredo subir al octágono, muchos esperaban que Moreno se fuera de palabras sobre su archirrival, sin embargo, no fue así. El mexicano le mostró respeto y lo elogió, para sorpresa del mismo Figueiredo, quien pareció bajar la guardia y respondió de la misma forma que el tijuanense.

La motivación para cambiar de actitud, según Moreno, fue su edad y sus tres hijas.

“Trato mucho de reflexionar acerca de las cosas. Ya tengo 28 años, estoy joven, pero ya como que vas pegadito a los 30, como que ya empiezas a preguntarte ¿quién eres tú y qué propósito tienes en la vida?”, dijo Moreno.

El proceso de darle vuelta a forma de actuar inició un par de días antes de su combate ante Kara-France, cuando se dio cuenta que Figueiredo estaba en su mismo hotel en Dallas.

Brandon Moreno celebra su victoria en el campeonato contra Deiveson Figueiredo durante UFC 263. (Foto: Mark J. Rebilas-USA TODAY Sports)
Brandon Moreno celebra su victoria en el campeonato contra Deiveson Figueiredo durante UFC 263. (Foto: Mark J. Rebilas-USA TODAY Sports)

Tras haber terminado el corte de peso, Moreno fue a la báscula oficial para chequear si había logrado su cometido y tras lograrlo, al salir del recinto, vio que Figueiredo estaba en el lobby, lo que le ocasionó pensar en lo que haría teniéndolo de frente un par de días después.

“Uno se empieza a imaginar cómo va a ser en octágono”, dijo el peleador.

El día de la pelea, se despertó temprano y se mantuvo todo el día solo en el hotel hasta que fue llevado a la arena a las 8 de la noche, dos horas antes de su combate. Sus emociones estuvieron a la orden del día, por todos lados, sintiendo “nervios, temores, ansiedad, presión”, hasta que llegó a la realización que no debía seguir el protocolo y su libreto.

“Creo que llegue a la conclusión de que no era la manera en la que yo me tenía que vender a la gente”, explicó Moreno. “No tengo que hacer pancho de nada, no tengo que hablar mal de nadie para venderme y gracias a Dios la gente me acepta como soy, le gusta mi personalidad, y eso me quitó un peso de encima”.

Su hija de ocho años pasó por su mente.

“Mi niña me estaba viendo… su inglés apenas está fluyendo, está entendiendo, pero si no entiende ahorita, definitivamente lo va a entender en el futuro”, dijo Moreno. “Se me hace mucho más heroico demostrarle a mi hija, decirle ‘mira cómo pude mantenerme bajo control en este tipo de momento, de lugar’ y siento que eso lo puede llegar a valorar más mi niña en el futuro y por eso tranquilicé todas las cosas”.

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