L.A. Park, el luchador que no permitió ser humillado en México con una pizza

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L.A. Park | Fotografía de Gonzalo Lopez en exclusiva para Yahoo! Deportes
L.A. Park | Fotografía de Gonzalo Lopez en exclusiva para Yahoo! Deportes

L.A. Park es un luchador muy diferente al resto en el pancracio mexicano. Dentro de los encordados es feroz como pocos. Fuera de ellos, su carisma lo hace resaltar entre los demás. A través de las redes sociales, deja entrever el buen humor que lo caracteriza. Su voz autorizada en el ring le permite opinar acerca de lucha libre, pero también ser el artífice de memes sobre Belinda.

El consolidado gladiador de 56 años se ha convertido en un ícono dentro de Facebook, Twitter y TikTok. La interacción que sostiene con los aficionados funciona como un estímulo que alimenta su versatilidad. Es capaz de explicar cuál es la razón por la que un encuentro no le generó esfuerzo alguno y, al mismo tiempo, detallar porqué no será el próximo novio de Belinda.

El cariño de los espectadores lo posiciona como un elemento único de su tipo. Más allá de la chispa que proyecta en el cuadrilátero, ha aprovechado internet como una oportunidad para engrandecer su personalidad. Siempre recibe críticas directas de su trabajo, aunque le otorga validez al clamor del público. En casi 40 años de trayectoria nunca había estado tan cerca de ellos como ahora lo hace.

Y es que su camino sobre la lona comenzó en 1982, bajo su nombre real: Adolfo Tapia Ibarra. No fue hasta la década de los noventa cuando encarnó al personaje que hoy lo distingue a nivel internacional: La Parka. Con el surgimiento de Lucha Libre Triple A (AAA) en 1992, se encumbró como uno de los pilares de la promotora y se ganó el corazón de los fieles derivado de su picardía.

L.A. Park | Fotografía de Gonzalo Lopez en exclusiva para Yahoo! Deportes
L.A. Park | Fotografía de Gonzalo Lopez en exclusiva para Yahoo! Deportes

La singularidad de La Huesuda lo elevó a horizontes inimaginados. La puesta en escena de la muerte jamás había tenido tanto éxito en el panorama deportivo. El simbolismo detrás de su caminar estaba por encima del terror de la guadaña. Era un luchador que deleitaba a las multitudes con talento, al igual que con un peculiar baile durante sus presentaciones.

Para 1996 recibió una invitación que le cambiaría la visión. Konnan, otros de los grandes luchadores de la época, le ofreció participar en la escena estadounidense. Debía dejar atrás a la Triple A para integrar la World Championship Wrestling (WCW), que competía con el gigante del entretenimiento deportivo que supone la World Wrestling Entertainment (WWE).

No quería retirarse del país, sabía que era un imán de las taquillas, por lo que solicitó un aumento salarial. Anhelaba recibir 1,200 pesos por combate, dado que sólo percibía 400. De acuerdo con su versión, Antonio Peña, dirigente de la compañía, rechazó su propuesta; no obstante, le retribuyó con dos pizzas y un par de refrescos. Aseveró que “eso era lo que merecía”.

L.A. Park | Fotografía de Gonzalo Lopez en exclusiva para Yahoo! Deportes
L.A. Park | Fotografía de Gonzalo Lopez en exclusiva para Yahoo! Deportes

Entonces, no dudó en aceptar la propuesta de su compañero. Cuando más brillaba en Estados Unidos, Triple A contrarrestó su imagen con una nueva versión en México. Alguien más ya ocupaba su lugar. Tras su regreso al territorio nacional en 2001, modificó su mote. Nació L.A. Park, “La Auténtica Parka” que volvió para imponer sus reglas.

El esperado mano a mano contra su homónimo, con los derechos del nombre en juego, se efectuó en 2010. Salió avante debido a la interferencia de la agrupación Los Perros del Mal, liderada por el fallecido Hijo del Perro Aguayo. La intromisión sirvió como un motivo para que la Comisión de Lucha Libre Profesional de Ciudad de México anulara el resultado en su favor.

En cierta medida, la polémica nunca ha estado desligada de su ruta. Reconoció que estuvo en la cárcel en Saltillo, pues un aficionado lo instó a una pelea. Un golpe dejó a este en terapia intensiva y provocó que se mantuviera tras las rejas hasta que el fanático despertara. Además, ya ha reaccionado ante las agresiones físicas que recibe mientras realiza su trabajo en las arenas.

En suma, su segundo paso por el Consejo Mundial, en 2015, terminó luego de que insultara a los presentes en la México Catedral. La frase “antes de que me apaguen el micrófono” fungió como una huella imborrable en su recorrido. Ahora bromea con el lema y acompaña a sus herederos, L.A. Park Jr. e Hijo de L.A. Park, dentro de los lares del pancracio.

L.A. Park no sería el mismo sin el calor de la grada. No tiene medias tintas, es amado u odiado. En donde haga acto de presencia, transmite la pasión que desborda por el deporte-espectáculo. Su habilidad en el micrófono refuerza la capacidad que ostenta sobre las cuerdas. Su retiro podría acercarse, pero todavía disfruta de “llenar gallineros”.

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