Zamalek y Al-Hilal estrenan el estadio Lusail, el más grande del Mundial 2022

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El Cairo, 8 sep (EFE).- El estadio Lusail de Catar, el más grande de los estadios cataríes destinados para el Mundial de 2022, tendrá este viernes su prueba de fuego con la disputa de la Supercopa Lusail entre el Zamalek, campeón de la Liga egipcia, y Al-Hilal, el campeón de Arabia saudí.

Con un aforo de 80.000 espectadores y destinado a albergar la final del Mundial de 2022 el 18 de diciembre, el Lusail verá jugar a dos de los equipos más laureados de Asia y África, ya que el Al-Hilal ganó cuatro títulos de la Liga de Campeones de Asia y el Zamalek lleva cinco trofeos de la Liga de Campeones de África.

Se espera que mucho público acuda al partido desde dentro y fuera de Catar, después de que el Comité Organizador anunciara la disposición de vuelos directos entre Doha, El Cairo y Riad y ante la perspectiva de que la ceremonia inaugural contará con un concierto del cantante egipcio Amr Diab, el mayor icono de la música pop árabe.

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Zamalek, que ganó con solvencia la liga egipcia hace unas semanas, llega al partido después de que la Confederación Africana de Fútbol retrasara hasta el 18 de septiembre el partido que debía disputar ante el Elect de Chad en la ronda preliminar de la Liga de Campeones de África, originalmente previsto para los días 9,10 y 11 de este mes.

Los dos equipos disputarán el partido sin ausencias significativas, ya que Al-Hilal recuperó a su estrella Salem Al-Dosari después de que surgieran dudas sobre su participación por lesión.

Sin embargo, el entrenador argentino, Ramón Díaz, sí aseguró que no se arriesgará a poner al jugador surcoreano Jiang Hyun Soo antes de que éste se recupere totalmente de la lesión que le aqueja.

Por su parte, Zamalek, dirigido por el técnico portugués Josevaldo Ferreira, se ha preparado para el enfrentamiento con todos sus jugadores tras el regreso de Seif Al-Jaziri y Hamza Mathlouthi de Túnez, donde pasaban unas vacaciones.

En los entrenamientos estuvieron también el marroquí Zakaria El Wardi y el senegalés Ibrahima Ndiaye, recién fichados en el mercado de verano.

Los dos equipos se enfrentaron en seis ocasiones, con dominio del equipo egipcio, que ganó tres encuentros por uno de los árabes. El resto de encuentros terminó en empate.

El último choque entre ambos fue en la Supercopa egipcio-saudí de 2018, y el conjunto blanco, Zamalek, se impuso por 2-1.

RECOMPENSAS SIN PRECEDENTES

Está previsto que el ganador de la Supercopa Lusail reciba una enorme recompensa económica de 1,5 millones de dólares, mientras que el subcampeón recibirá un millón.

El despliegue de medios ante el partido responde al interés catarí en presentar el estadio "donde todo el mundo querrá estar el 18 de diciembre", cuando se disputará la final del Mundial Qatar 2022.

El diseño del estadio replica el aspecto de las linternas "fanar" típicas de esa zona del mundo y se inspira en sus líneas y los juegos de luces y sombras que producen esas tradicionales y omnipresentes piezas de decoración árabe.

El estadio está en la ciudad de Lusail, a unos 15 kilómetros de Doha, que ha sido construida recientemente y que tiene el objetivo de albergar a 200.000 habitantes.

Para el Comité Supremo para el Legado, nombre oficial de los organizadores del mundial, este encuentro es "el último tramo hacia el inicio del torneo el 21 de noviembre".

"Este maravilloso edificio deportivo se considera la joya de los estadios del Mundial, ya que será el foco de atención del mundo cuando albergará la final el 18 de diciembre, que coincide con el Día Nacional de nuestro país", informó a los medios Hasan Al Thawadi, secretario general del comité.

Por su parte, Nasser Al-Khater, director ejecutivo del Mundial 2022, aseguró en recientes declaraciones que este partido "es una oportunidad ideal para probar el estadio y mejorar los planes operativos que hemos preparado para el próximo evento", que será directamente la Copa del Mundo.

Ali Fathy

(c) Agencia EFE