¿Qué es la Yihad Islámica Palestina, el grupo armado que ahora lucha contra Israel?

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AP EXPLICA-YIHAD ISLÁMICA (AP)
AP EXPLICA-YIHAD ISLÁMICA (AP)

El ciclo se ha vuelto sombríamente familiar.

Durante los últimos días, Israel ha lanzado ataques aéreos contra la Franja de Gaza en los que han muerto 28 personas, entre ellas extremistas palestinos de alto rango y un niño de apenas 4 años. Los milicianos palestinos de Gaza han disparado unos 600 cohetes contra Israel, que han causado la muerte de una persona, han hecho sonar sirenas de advertencia tan al norte como la ciudad costera de Tel Aviv y han enviado a decenas de miles de israelíes a refugios antiaéreos.

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La conflagración más violenta en meses entre Israel y extremistas palestinos en Gaza ha enfrentado al ejército israelí contra la Yihad Islámica, el segundo grupo guerrillero más grande de la Franja después de Hamas.

Pero Hamas, el grupo combatiente que gobierna la Franja de Gaza, no se ha involucrado esta vez. Mientras trata de controlar su conflicto con Israel y mejorar la miserable calidad de vida de los 2 millones de palestinos bajo su control, Hamas ha dejado que la Yihad Islámica, un grupo más pequeño, tome la iniciativa, como lo hizo en una ronda similar de combates el verano pasado.

Este es un vistazo a la organización extremista que dirige esta ronda de combates:

¿QUÉ ES LA YIHAD ISLÁMICA PALESTINA?

Al igual que Hamas, que es más grande y más fuerte, la Yihad Islámica Palestina se formó en la década de 1980 como un movimiento islamista radical para resistir la ocupación de la Franja de Gaza por parte de Israel.

Su fundador, Fathi Shikaki, un palestino inspirado por la Revolución Islámica en Irán, buscó atraer a los nacionalistas palestinos desilusionados por el secularismo y a los islamistas desilusionados de lo que consideraron como moderación por parte del movimiento panárabe de la Hermandad Musulmana, explica Erik Skare, autor de un libro sobre la historia del grupo e investigador en la Universidad de Oslo.

Después del primer levantamiento palestino a finales de la década de 1980 y principios de la de 1990, la Organización para la Liberación de Palestina inició conversaciones de paz con Israel que llevaron a la formación de la Autoridad Palestina, semiautónoma en partes de Cisjordania y la Franja de Gaza.

Tanto Hamas como la Yihad Islámica rechazaron la idea de las conversaciones de paz y, en cambio, mantuvieron su juramento sobre la destrucción de Israel. Muy debilitada por la represión brutal de Israel en el primer levantamiento, la Yihad Islámica resurgió más tarde durante el segundo levantamiento palestino de 2000 a 2005, cuando orquestó atentados suicidas en clubes nocturnos de Tel Aviv y otros ataques.

En lugar de participar en las elecciones palestinas o preocuparse por el bienestar social como ha hecho Hamas, Yihad Islámica ha mantenido un enfoque único de combatir a Israel. El grupo también mantiene una presencia en la Cisjordania ocupada, donde sus guerrilleros han atacado a civiles israelíes y luchado contra soldados mientras la violencia en el territorio aumenta a niveles no vistos en dos décadas.

¿QUIÉN APOYA A LA YIHAD ISLÁMICA?

Irán, el archienemigo de Israel en el Oriente Medio, financia fuertemente a la Yihad Islámica. A lo largo de los años, Irán ha enviado cohetes, armas antitanque y proyectiles de mortero a la Yihad Islámica y Hamas, según evaluaciones de Shin Bet, la agencia de inteligencia de Israel. Algunos de esos pertrechos han pasado de contrabando a través de túneles a lo largo de la frontera sur de la Franja de Gaza y otras armas se producen localmente.

Hamas rompió relaciones con Irán por su apoyo al presidente Bashar Assad en la devastadora guerra civil siria. Aunque ha comenzado a reparar esos lazos, también ha trabajado para mejorar las relaciones con Egipto, Arabia Saudí y otros estados árabes. Mientras tanto, Yihad Islámica ha cultivado lazos más estrechos con Irán.

¿CUÁLES SON LAS DIFERENCIAS ENTRE HAMAS Y YIHAD ISLÁMICA?

Aunque Hamas y la Yihad Islámica tienen el objetivo compartido de luchar contra Israel, las diferencias clave han provocado tensiones. La Yihad Islámica —centrada únicamente en las confrontaciones militares— tiene más que ganar con la violencia contra Israel, mientras que Hamas, como gobierno civil de facto, tiene más que perder.

Anteriormente, las escaladas entre Israel y la Yihad Islámica han arrastrado a Hamas y han puesto en peligro su flujo de efectivo de su aliado Qatar, han cortado los suministros al territorio y han diezmando los servicios públicos y la infraestructura vital. Una guerra de 11 días entre Israel y Hamas en mayo de 2021 mató a más de 260 palestinos y devastó el territorio.

Sensible a la opinión pública, el grupo extremista gobernante ha buscado mantener contenido el conflicto con Israel que podría provocar la ira popular, costar a miles de habitantes de la Franja de Gaza sus permisos para trabajar dentro de Israel y profundizar la fatiga de una población que ya ha sufrido cuatro guerras sangrientas y un bloqueo israelí-egipcio impuesto después de que Hamas tomara el control de la Franja de Gaza de manos de la Autoridad Palestina en 2007.

¿CUÁL ES LA RELACIÓN ENTRE HAMAS Y LA YIHAD ISLÁMICA EN ESTE CONFLICTO?

Para preservar su reputación como el principal movimiento de resistencia palestino, Hamas ha manifestado su apoyo a su rival rebelde y fuertemente armado a través de un grupo de convergencia conocido como la “sala de operaciones conjuntas”. Sin embargo, detrás de escena, los expertos dicen que Hamas transmite un mensaje muy diferente.

“Públicamente, Hamas tiene que apoyar a la Yihad Islámica, pero también les dice que hay líneas rojas que no pueden cruzar para evitar una escalada importante”, expresa Skare. “(Hamas) está instando a la Yihad Islámica a mostrar moderación”.

¿QUÉ IMPULSA A LA YIHAD ISLÁMICA ESTA VEZ?

En un ataque sorpresa el martes, aviones de combate israelíes mataron a tres altos comandantes de la Yihad Islámica junto con las esposas de dos de ellos y algunos de sus hijos mientras dormían en sus casas. El ejército israelí afirmó que los comandantes estuvieron involucrados en el lanzamiento de cohetes contra Israel la semana pasada en respuesta a la muerte en una prisión israelí de un destacado líder de la Yihad Islámica en huelga de hambre. Los expertos dicen que las represalias del grupo indican su propia sensibilidad hacia la opinión pública palestina.

“Si la Yihad Islámica no respondiera lanzando cientos de cohetes contra Israel, perdería su fuerza y significado como partido político”, opina Reham Owda, un analista político independiente con base en la Franja de Gaza.

¿QUÉ ESPERA GANAR ISRAEL?

El ejército israelí describió sus asesinatos selectivos de comandantes de la Yihad Islámica a principios de semana como un esfuerzo por eliminar del territorio a un grupo peligroso e impredecible. Israel afirmó que uno trataba de establecer una operación de fabricación de cohetes en Cisjordania. Poco después de sus primeros ataques, Israel declaró cumplida su misión y ha tenido cuidado de no atacar los sitios de Hamas en el intercambio de disparos que siguió.

Involucrar a Hamas escalaría significativamente el conflicto, aumentaría la probabilidad de bajas israelíes y elevaría el número de palestinos muertos. Eso podría intensificar el escrutinio internacional del ejército del país, ya acusado de posibles crímenes de guerra en enfrentamientos anteriores en la Franja de Gaza.

También puede haber consideraciones políticas. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, enfrenta una de las crisis nacionales más graves de la historia de Israel debido a los planes de su coalición para reformar el sistema judicial. La propuesta ha desencadenado protestas masivas y ha aumentado las tensiones con los aliados extranjeros. Después de semanas en las que parecía que la popularidad de Netanyahu se desplomaba, los ataques a la Franja unieron al país contra una amenaza común y parecieron devolver el control al experimentado líder.

Pero incluso si esta violencia ofrece a Israel un respiro breve de su agitación social, no alterará la dinámica fundamental del conflicto israelí-palestino. Después de algunas semanas o meses de tranquilidad, el ciclo sangriento probablemente comenzará de nuevo.