Las virtudes de Países Bajos para soñar con la gloria en Catar 2022

Shaun Botterill - FIFA/FIFA via Getty Images

El regreso a la Copa Mundial de Países Bajos ha sido, hasta ahora, de la mejor manera. Tras su resonante ausencia en Rusia 2018, volvió para Catar 2022 y lo hizo con todo, al punto que, al término de este sábado, se encuentra a tres pasos de abrazar la gloria.

A lo largo de la historia, a los Naranjas les pasó el título varias veces por sus narices. En concreto, en tres oportunidades vio el trofeo a las palmas de sus manos, terminando subcampeones en 1974, 1978 y 2010, en cuestión de 11 presencias en el torneo.

Sin embargo, para esta edición, tienen la ilusión renovada y los argumentos suficientes para soñar con la ansiada primera conquista, de lo que dieron pruebas contundentes esta jornada, con su victoria 3-1 sobre Estados Unidos, por los octavos de final, luego de haber superado como líderes el Grupo A, con el seleccionado anfitrión, Ecuador y Senegal como rivales.

Si algo ostentó el cuadro de Louis van Gaal, en el Estadio Khalifa International, fue oportunismo. Pues golpeó en los momentos indicados y en los que los norteamericanos mejor estaban en el juego. Tanto el primer gol de Memphis Depay como el segundo de Daley Blind fueron producto de esto, mientras que el último, de Denzel Dumfries, se dio frente a una defensa de pocos hombres del rival, por su intención de igualar.

Pero resultaría corto resumir los puntos altos de los europeos a simples aprovechamientos, ya que va más allá de eso. De hecho, Países Bajos demostró no solo en este encuentro, sino en lo que va de su recorrido en el certamen, que puede plantar una postura pragmática, es decir, acorde al rival.

El análisis parte desde su línea de cinco defensores, de la que fue insistente su entrenador, por brindarle dos opciones, en defensa y ataque. En el primer aspecto, puede contener la lateralización de su oponente, al igual que tener un buen número de jugadores para resguardar su arco, mientras que, en el segundo ítem, puede contar de amplitud, lo que resulta vital en su verticalidad.

Justamente, de esto último, provinieron las conversiones contra los Yankees, que mejoraron sus números en la Copa Mundial: la Naranja lleva ocho goles (siete dentro del área) y, a falta de que los demás participantes jueguen los octavos, tiene la segunda menor cantidad, detrás de España e Inglaterra (9). Dentro de este apartado, se denota su eficacia con los 36 tiros intentados, de los cuales 14 fueron al arco, según la estadística de Opta.

Cuando le toca defender, la buena forma se mantiene y a la vista están sus registros, dado que recibió apenas dos tantos, una de las más bajas de la competición, acompañado de dos vallas invictas.

Aunque, así como se adaptó a las circunstancias, también supo plasmar su sello histórico, el de la memorable "Naranja Mecánica". Y es que promedia un 53.61% de posesión de balón y es la segunda selección con más pases intentados (2140), al igual que en envíos exitosos (1807).

Esta disposición por tener el esférico, y en combinación con la verticalidad, quedó impregnada en la apertura de la cuenta de Memphis, con una previa jugada colectiva espectacular, en la que se hilvanaron 20 pases, la mayor cantidad en un tanto neerlandés por la Copa del Mundo, desde 1966.

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Foto: Shaun Botterill - FIFA/FIFA via Getty Images