Vinicius Junior se hace mayor

·4  min de lectura

Óscar Maya Belchí

Madrid, 29 nov (EFE).- El brasileño Vinicius Junior es una estrella. Por rendimiento y personalidad dentro y fuera del campo. Frente al Sevilla, en su partido más gris esta temporada, la de su eclosión, firmó un golazo que le dio los tres puntos al Real Madrid y demostró que se ha convertido en un gran jugador y que estos, aunque no estén bien, tienen que estar en el terreno de juego.

Un tanto que, inexplicablemente, fue calcado a uno que anotó el portugués Cristiano Ronaldo en 2014 frente a Osasuna. Mismo estadio, misma portería y aunque no fue la misma celebración tras el gol, Vini sí le copió otra al ex ‘7’ madridista.

El brasileño lo festejó con el “calma, calma” que usó el luso en 2012 en el Camp Nou cuando anotó un tanto que dejaba encarrilado el título de Liga para aquel Real Madrid de José Mourinho, en su encarnizada lucha con el Barcelona de Pep Guardiola.

Unos paralelismos que se vieron también en la grada. Desde la marcha de Cristiano en verano de 2018, los aficionados madridistas estaban buscando ese nuevo ídolo al que agarrarse. El francés Karim Benzema cogió el liderazgo de ‘CR’, pero faltaba ese factor de novedad.

El belga Eden Hazard pareció llegar con esa etiqueta, pero las lesiones le han convertido en una sombra del futbolista de élite mundial que fue antes de recalar en el Real Madrid en 2019. El frustrado fichaje del galo Kylian Mbappé dejó al madridismo sin esa estrella rutilante por el que los aficionados pagan una entrada, pero ha sido Vinicius, sin que se le esperase, el que ha terminado derribando la puerta.

Sin esperarle, porque el tridente ofensivo a principio de temporada para el italiano Carlo Ancelotti era el formado por Bale, Benzema y Hazard. De estos tres solo sobrevive Karim y Vinicius lleva ya más goles en LaLiga Santander (nueve) en los 14 partidos de esta temporada que en los 82 anteriores con la camiseta del Real Madrid.

El brasileño debutó en septiembre de 2018 con el conjunto blanco. 18 años recién cumplidos y aún verde. Empezó sin protagonismo, jugando más en el Castilla, hasta que Julen Lopetegui, el entrenador que vio ayer domingo como el gol de ‘Vini’ le hacía perder el partido, fue destituido como entrenador del Real Madrid.

Llegó el argentino Santiago Solari, que le conocía del primer filial blanco, y le dio confianza. El brasileño se la devolvió y se convirtió, en una temporada para el olvido, en la única razón para ir al Santiago Bernabéu. De la nada, cualquier chispazo, aunque solo fuera intentarlo, ya valía la pena.

Las dos siguientes temporadas Vinicius estuvo bajo la lupa. Sus errores clamorosos de cara a portería le hacían foco de las mofas. Lejos de hundirse, el brasileño lo transformó en energía para mejorar. Cambió su rutina. Contrató a 39 personas para llevarle sus cosas, alimentación y entrenamientos adicionales; el brasileño siguió el ‘método Cristiano’.

Volvía de la Ciudad Deportiva de Valdebebas y seguía entrenando en casa. Mejoró su físico, pero le faltaba acertar de cara a puerta. Hasta esta temporada. De una posible racha pasajera a comienzos de campaña, anotando tres goles en dos partidos, a firmar números de estrella para un extremo: 19 encuentros con 11 tantos y siete asistencias.

Y frente al Sevilla dio un paso más. Tuvo una férrea lucha con el argentino Gonzalo Montiel, uno de los laterales derechos que mejor ha sabido defenderle esta temporada, y no tuvo su día. Hasta el minuto 87.

Una genialidad dejando atrás a Ocampos en un control orientado con el pecho, conducción hacia adentro y disparo potente al palo largo. De la nada, un golazo salvador. Un paso más en su fulgurante carrera, como reconoció el propio Emilio Butragueño, director de relaciones institucionales del club, tras el encuentro.

“Lo grandes jugadores son los que por sí solos ganan un partido tan difícil y lo que nos ha ofrecido ‘Vini’ engrandece el fútbol y tenemos que agradecérselo”, dijo.

El Real Madrid ha encontrado a su estrella. Dejó el campo en el minuto 91 y los aficionados le dedicaron una cerrada ovación, coreando su nombre, como hacía tiempo que no se veía en el Santiago Bernabéu. EFE

1011880

omb/og

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.