Lo que viene: por estos 6 juveniles valdrá la pena pagar una entrada (o el abono del pack fútbol) en el próximo torneo

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ValentÍn Burgoa, uno de los jóvenes surgido de las divisiones juveniles de Godoy Cruz
Marcelo Aguilar

El fútbol argentino es un auténtico milagro. Desorganizado, desprolijo, con 28 conjuntos, hasta ayer nomás sin descensos, no sé sabe a ciencia cierta cuándo arranca el próximo torneo y cómo se juega. La economía no lo ayuda: ante una incipiente oferta, los jóvenes que asoman la cabeza buscan un futuro mejor. Se nutre de viejos caudillos -Sand, Torrico, Pulga Rodríguez, Licha López, vuelven Bergessio, Boselli y hasta el Tanque Silva- y se acomoda con promesas que deben acelerar los tiempos de su consolidación. No queda otra: nos gobiernan las urgencias de todo tipo.

Santiago Simón, Julián Álvarez y Enzo Fernández, jóvenes del semillero millonario, imprescindibles en el título local
@RiverPlate


Santiago Simón, Julián Álvarez y Enzo Fernández, jóvenes del semillero millonario, imprescindibles en el título local (@RiverPlate/)

El milagro se sustenta en que nuestro medio es un suelo fértil. Más allá de Maradona y Messi: todos los días surgen historias de pibes que pueden ser una nueva mina de oro. La figura de nuestro fútbol es Julián Álvarez, estelar en el campeonato exitoso, ya jugó dos finales de Copa Libertadores, pero resulta la contracara de lo que sucede hoy: hace tres temporadas que se entrena con el plantel de River. Ahora, hipótesis de joyas se acomodan las canilleras y ya deben salir a la cancha, en busca de soluciones. El éxodo de talento es brutal. Y el arribo de chicos con clase, una respuesta inmediata. Casi todo los equipos de nuestro medio tienen figuritas escondidas, que de un día para el otro asoman la cabeza.

Banfield vs Boca
LA NACION/Mauro Alfieri


Banfield vs Boca (LA NACION/Mauro Alfieri/)

Boca y River dieron una muestra irrefutable de esta situación. El conjunto xeneize, cuando debió actuar con juveniles por los protocolos de la pandemia -luego de la eliminación contra Atlético Mineiro por la Copa Libertadores- y el equipo millonario, cuando sufrió una incontenible sangría de lesiones y hasta en un partido copero, contra Independiente Santa Fe, por los casos de Covid.

Exequiel Zeballos y Luis Vázquez, dos pichones de cracks de las inferiores xeneizes
Prensa Boca


Exequiel Zeballos y Luis Vázquez, dos pichones de cracks de las inferiores xeneizes (Prensa Boca/)

La nómina es asombrosamente alta: Agustín Sandez (20 años), Cristian Medina (19), Aaron Molinas (21), Alan Varela (20), Valentín Barco (17), Exequiel Zeballos (19) y Luis Vázquez (20), entre otros, del lado de la Bombonera. Enzo Fernández (20), Felipe Peña (20), Santiago Simón (19), Benjamín Rollheiser (21) y dos préstamos para potenciar: Tomás Lecanda (19, a Barracas Central) y Tomás Galván (21, a Defensa y Justicia), entre otros, por el sector del Monumental.

El pensamiento de Marcelo Gallardo es claro: el plantel ya tiene el 50 por ciento surgido de las divisiones menores. “Los procesos de madurez cada vez son más lentos. En un club de mucha exposición no son los mismos tiempos que en otros lugares, los errores te marcan mucho más que en otros clubes de menor resonancia. Eso lo tienen que entender ellos, y cuando mejor preparados estén, y el equipo los cobije y los proteja, mi función es que no se abrumen y gestionar esas posibilidades para que, si se equivocan, no se frustren. El equipo les da protección”, avisa.

El pensamiento de Sebastián Battaglia es claro: su ascenso a primera tiene que ver justamente con su sapiencia en manejar los vaivenes emocionales de la juventud. “Queremos que puedan tener una regularidad. Hay chicos que están en el plantel que ya hemos tenido y conocen nuestra idea. Queremos que los chicos puedan tener la ansiada regularidad y no tantos altibajos. Hay que transmitir tranquilidad y confianza no solo a los que entran, sino a los que están dentro del plantel. Buscamos que todos se sientan importantes porque en algún momento necesitas de todos”, advierte.

Alan Velasco, el último fuera de serie de Independiente
Independiente Oficial


Alan Velasco, el último fuera de serie de Independiente (Independiente Oficial/)

Más allá de Boca y River, hay un mundo. De hecho, los otros gigantes exhibieron en 2021 a algunas estrellas del futuro, que como todos los jóvenes, sufren de altibajos. Alan Velasco (19) en Independiente; Nicolás Fernández Mercau (21), en San Lorenzo, y Carlos Alcaraz (19), en Racing, por citar apenas uno de cada poderoso. La lista, lógicamente, es caprichosa: hay decenas de talentos que hacen el precalentamiento.

Lo mismo ocurre en otras entidades, auténticos desconocidos de nuestro medio que, seguramente, tendrán un lugar de privilegio en el próximo certamen. Esta es una nómina, parcial, de las joyas que pueden explotar próximamente. Para estar atentos, para pagar una entrada o, en tiempos difíciles, abonar la cuota del pack futbolero.

Federico Paradela. 20 años. Sarmiento. Volante mixto

Federico Paradela, una joya de Sarmiento
Instagram @fedeeparadela


Federico Paradela, una joya de Sarmiento (Instagram @fedeeparadela/)

Es primo de José Paradela, volante de River. “Me gustaría que me dirija Gallardo”, sueña. Nació en Quiroga, una localidad del interior de la provincia de Buenos Aires, realizó las divisiones inferiores en el Club Atlético Quiroga y desde los 13 años juega en Junín. Nació como enganche; se desempeña, además, como interior.

En la pequeña entidad de Quiroga arrancó a jugar como “un enlace moderno”; lo mismo ocurrió en Sarmiento, pero curiosamente, el equipo de reserva que se consagró campeón contra Boca -y en el que anotó un gol olímpico en el encuentro decisivo- no jugaba con enganche. Entonces, sus primeros tiempos fueron como una suerte de volante interno y en las últimas semanas, acabó como extremo izquierdo, aunque algo más retrasado.

Se parece a Nacho Fernández, como su primo. Pero su función es más audaz. Es desfachatado, atrevido tanto en la cancha como en su vida. Y hasta tiene sueños de selección.

Santiago Pierotti. 20 años. Colón. Extremo derecho

Se formó en Atlético Pilar y llegó a Santa Fe en 2014. Su primero gol fue en la Copa Argentina, frente a Sol de Mayo. También le convirtió a Independiente. Le gusta llegar al área por sorpresa, el gol es una virtud. Actuó durante 10 minutos en el Monumental, frente a River y fue citado para un seleccionado Sub 18. “Me destaco por el físico; pero cuando hay que jugar, juego”, asegura.

Seis meses atrás, recibió un halago. “La comuna y el pueblo de Pilar saludan y felicitan a Santiago Pierotti y a toda su familia por este gran logro para el pueblo sabalero”, decía la plaqueta que recibió de la comuna de Pilar, luego de la vuelta olímpica del Sabalero. Un orgullo local.

Le dicen Chino. Fue volante, se mueve ahora como extremo. Es un auténtico polifuncional. Es alto (1,89m), dispuesto a corridas que recuerdan a Jonás Gutiérrez.

Kevin Lomónaco. 20 años. Lanús. Primer central

Kevin Lomónaco festeja el segundo gol de Platense ante Unión, en Santa Fe; ya regresó a Lanús
Prensa Platense


Kevin Lomónaco festeja el segundo gol de Platense ante Unión, en Santa Fe; ya regresó a Lanús (Prensa Platense/)

Nació el 8 de enero de 2002 en La Plata; actuó en Platense a préstamo. Se destaca por su técnica y agresividad defensiva. Es derecho, aunque también suele utilizar la pierna izquierda. Su puesto alternativo es de lateral por la derecha. Es alto (1,92m), durísimo en las alturas y en el mano a mano.

Tenía contrato con el Calamar, pero Jorge Almirón exigió su regreso: fue una de las revelaciones del silencio del torneo pasado. Lo llaman Cumbia, por su fanatismo. Debutó en Primera el 13 de diciembre de 2020, en la victoria de Lanús por 2 a 1 ante Aldosivi en Mar del Plata. Fue parte de diversos seleccionados juveniles. “Aimar y Placente me enseñaron muchos secretos”, contó.

Valentín Burgoa. 21 años. Godoy Cruz. Wing/enganche

Nació en Guaymallén, juega de 10 (y con la 10), es zurdo, hábil, pícaro. Puede jugar por las bandas. “Diego Flores me pide mucha intensidad, tanto para defender como al atacar. A mí me exige que vaya al frente, como soy joven, me pide rapidez y precisión. Él piensa que puedo ser wing, pero me cuesta hacer el carril”.

Admira a Leo Messi. Y tiene una anécdota maravillosa. En 2016, la Argentina superó por 1 a 0 a Uruguay por las Eliminatorias en el Malvinas Argentinas, de Mendoza. El gol, del rosarino. Esa noche, Burgoa estuvo en la cancha, del otro lado del mostrador.

“Fui alcanzapelotas porque eligieron a algunos chicos de las Inferiores del club y la mayoría fueron de nuestra categoría. Nos sacaron los celulares a todos y no tuvimos posibilidades de llevarnos una foto. Pero lo pude tocar a Messi y estuve con él...”, aseguró, tiempo atrás, emocionado.

Juan Ignacio Nardoni. 19 años. Unión. Mediocampista defensivo

Nació en Nelson, Santa Fe, es un volante combativo, pero que se destaca por su buen manejo y primer pase. Fue citado por Diego Placente a un seleccionado juvenil, una experiencia que le dio un salto de calidad. “Era volante por izquierda y luego pasé a ser mediocampista central; me gustó la posición. Me gusta más jugar que quitar, sobre todo, pasar al ataque”.

De pocas palabras y fuerte personalidad, suele caer en la trampa de los excesos, por su excesivo rigor físico. Se siente cómodo como “doble cinco”. Debe trabajar más en el orden, entrega le sobra. Juani arrancó su aventura en el fútbol en los clubes Boca y Libertad de su ciudad natal; pasó por el Corinthians de Santa Fe y luego de varias pruebas, se incorporó a Unión. “Yo trato de trabajar, pero siempre con perfil bajo”. Hace siete años que está en el Tatengue: lo conocen todos de pequeño.

Tomás Pozzo. 21 años. Independiente. Mediocampista central

Le dicen Toto. Juega de enganche o de número 5, es zurdo, con buen manejo y pase. Arrancó en el Club Atlético Calzada, pasó por Banfield hasta los 14 años. En Independiente, encontró su lugar con Lucas Pusineri, primero en las inferiores, luego en primera. El sueño duró poco. Ahora, tiene una nueva oportunidad en el gigante que le da espacio a los más jóvenes.

Tomás Pozzo, una promesa de Independiente
Instagram @totopozzo35


Tomás Pozzo, una promesa de Independiente (Instagram @totopozzo35/)

Así se define: “Como segundo volante central tengo la cancha de frente y creo que es lo mejor. Estoy trabajando mucho en la marca, una de las cosas para mejorar”. Jugaba como 10, pero los nuevos tiempos lo corrieron a un costado. Su ídolo es Maradona y admira a Hazard, el crack de medias bajas en Real Madrid. Se inclina por el Reguetón, siempre tiene una gambeta y una sonrisa a mano.

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