Victoria Azarenka empatiza con Djokovic ante las dudas y acusaciones por su molestia física

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Victoria Azarenka se solidarizó con Novak Djokovic al colocarse en su misma sintonía y afirmar que los tenistas "no son villanos", después de haber alcanzado las semifinales en el Abierto de Australia por primera vez en una década.

La ex número 1 del mundo sabe de qué se trata, ya que fue criticada por haberse tomado un tiempo de espera para el pedido de trainer durante su última semi en Melbourne Park en 2013, lo que retrasó su partido contra Sloane Stephens por 10 minutos y, después, acabó con victoria a favor para, finalmente, defender su título con éxito el Slam oceánico.

Por lo pronto y pese al debate, la bielorrusa, de 33 años, venció a la estadounidense Jessica Pegula (3ª preclasificado) por 6-4 y 6-1 en el Rod Laver Arena y ahora jugará con la kazaja Elena Rybakina, quien previamente venía de dejar en el camino a la polaca Iga Swiatek (1ª) y que en la jornada de este martes eliminó 6-2 y 6-4 a la letona Jelena Ostapenko (17ª).

Si bien se puso en dudas la lesión acusada por Nole en el tendón de la corva, la nacida en Minsk eligió empatizar con su colega. "¿Saben lo que pasó hace 10 años? Esa es la cuestión", recordó en conferencia de prensa antes de continuar con su discurso.

“Fue una de las peores cosas por las que he pasado en mi carrera profesional, la forma en que me trataron después de ese momento, la forma en que tuve que explicarme (darme a entender) hasta las 10:30 de la noche porque la gente no quería creer. De hecho, me resuena lo que Novak (Djokovic) dijo el otro día", siguió.

En la misma línea, Azarenka argumentó: "A veces hay un deseo increíble por una historia de un villano y un héroe que tiene que ser escrita. Pero no somos villanos, no somos héroes, somos seres humanos normales que pasan por muchas, muchas cosas".

"Las suposiciones y los juicios, todos esos comentarios, son sólo una mier... porque nadie está allí para ver la historia completa. No importaba cuántas veces dijera mi historia, no se logró (creer). Me tomó 10 malditos años superarlo. Finalmente, lo superé", comentó la actual 24ª del ranking de la WTA.

Cuando se le pidió que explicara cuáles fueron las acusaciones que recibió, la bielorrusa confesó: "Me han dicho que estaba haciendo trampa, que estaba fingiendo, que estaba tratando de sacar a la rival de su juego. Es (un juicio) que está mal sobre mi carácter si alguien realmente me conoce".

"En algún momento escuché que ella tiene esta cosa, que es mala... Y en algún momento piensas, '¿En serio? ¿Lo soy?'. Esas dudas comienzan a surgir. Ahora simplemente no me importa. Tengo cada vez más confianza en lo que sé sobre mí misma y estoy en paz con eso. Esos comentarios, juicios, están ahí. Los noto. Pero no me importan", sentenció Azarenka.

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