Verstappen, a evitar una debacle

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Madrid, 25 sep (EFE).- El neerlandés Max Verstappen (Red Bull), líder destacado, sólo debería evitar una auténtica debacle para revalidar título en el Mundial de Fórmula Uno, un campeonato que se reanuda este fin de semana, tras el parón vacacional, con el Gran Premio de Bélgica, en el mítico circuito de Spa-Francorchamps.

Verstappen, de 24 años, firmó, al ganar el último día del mes pasado en Hungría, su octava victoria en las trece primeras carreras de un Mundial previsto a 22. Y, a falta de la segunda parte del certamen, lidera con 258 puntos, ochenta más que el monegasco Charles Leclerc (Ferrari) y con 85 sobre su compañero, el mexicano Sergio Pérez; tercero en la general.

'Checo', nacido hace 32 años en Guadalajara (Jalisco) y que, al ganar este año en Mónaco elevó a tres su relación de victorias en la F1, contribuye con su buena labor a que Red Bull también lidere, de forma holgada, el Mundial de constructores. Con 431 puntos, 97 más que Ferrari, a la que empieza a amenazar -situada ya a sólo 30 unidades- Mercedes: ganadora de los últimos ocho campeonatos por equipos y que, tras un flojo arranque de curso, parece estar cogiendo ritmo; a pesar de que aún no conoce la victoria en 2022.

El nuevo ídolo deportivo de los Países Bajos 'reventó' el Mundial en el Hungaroring. Asestó un nuevo golpe deportivo, pero también uno, enorme, psicológico; al ganar, saliendo desde la décima plaza -y permitiéndose el lujo de recuperarse tras un trompo- en una pista en la que, sobre el papel, es muy complicado adelantar.

'Mad Max' se impuso por delante de los dos ingleses de la otrora avasalladora y ahora 'recuperada' Mercedes, el séptuple campeón mundial Lewis Hamilton y George Russell que había salido desde la 'pole'; por delante de los dos Ferrari, el del español Carlos Sainz -que acabó cuarto, tras arrancar segundo- y el de Leclerc, que salió tercero y concluyó sexto. En una jornada en la que la estrategia de la 'Scuderia' resultó, en el mejor de los casos, discutible.

Sainz, de 27 años, perdió en Hungría la ocasión de subir por séptima vez a un podio en una temporada que califica "de montaña rusa", especialmente al principio de la misma. Sin embargo, y a pesar de ser quinto en el Mundial -a 102 puntos de Verstappen y dos por detrás de Russell, que es cuarto-, el talentoso piloto madrileño, que en Silverstone (Inglaterra) firmó su primera victoria en la F1 y que siempre acaba las campañas más fuerte de cómo las empieza, opina que "matemáticamente todo es posible, aún".

No obstante y visto lo visto, parece bastante más fácil que, antes de que otro lo gane, sea el propio Verstappen el que pierda un Mundial que se podría anotar, incluso, sin volver a lograr ninguna victoria más. Algo que, además, parece improbable; dada su calidad y su ya de sobra contrastada condición de depredador deportivo.

El Mundial se reanuda con tres fines de semana de carreras seguidos, ya que inmediatamente después del Gran Premio de Bélgica se correrá en Holanda (en Zandvoort) y en Monza (Italia): sede, el próximo 11 de septiembre, de la última carrera europea.

Los dos primeros fines de semana de octubre coincidirán con la espectacular prueba nocturna en Singapur -en Marina Bay- y con el Gran Premio de Japón, en Suzuka; dos carreras que regresan tras un paréntesis de dos años causado por la pandemia. Y los dos últimos de ese mes, con el Gran Premio de los Estados Unidos, en Austin (Texas); y con el de México: en el Autódromo Hermanos Rodríguez de Ciudad de México.

El circuito paulista de Interlagos albergará la penúltima prueba del año, el Gran Premio de Brasil; justo una semana antes de que, el 20 de noviembre, se cierre el Mundial con el de Abu Dabi -la capital de los Emiratos Árabes Unidos-, en Yas Marina.

Pero el futuro inmediato apunta a Spa-Francorchamps, después de unas vacaciones que arrancaron con el bombazo del fichaje del bicampeón del mundo español Fernando Alonso -actualmente en Alpine- por Aston Martin, apenas tres días después de celebrar su 41 cumpleaños en Hungaroring, el circuito en el que festejó la primera de sus 32 victorias y el penúltimo de sus 98 podios en la categoría reina.

El doble campeón mundial asturiano (2005 y 2006, con Renault) -octavo en Hungría y décimo en el certamen, con 41 puntos- firmó un contrato multianual con la escudería británica, en la que, a partir del próximo año, sustituirá al cuatro veces campeón del mundo alemán Sebastian Vettel (2010-13, con Red Bull), que se retira; y en la que su compañero será el canadiense Lance Stroll, hijo de Lawrence, el propietario del equipo.

La primera noticia después del periodo de asueto -hecha pública el miércoles- es que el australiano Daniel Ricciardo no seguirá en McLaren después de esta temporada. Lo que implica que al baile de pilotos aún le quedan algunas melodías por interpretar.

El legendario circuito de las Árdenas, el más largo del Mundial (7.004 metros), con 19 curvas -algunas míticas, como Radillon, Eau Rouge (posiblemente la más famosa del Mundial), Les Combes, Pouhon o Le Source- albergó el año pasado una prueba esperpéntica, marcada por el diluvio.

Una carrera -la más corta de la historia- que, tras varios aplazamientos e interrupciones, se resolvió, por detrás del coche de seguridad, a sólo dos vueltas; que otorgó sólo la mitad de los puntos; y que, obviamente, no alteró el resultado de la calificación: Verstappen se anotó una de sus 28 victorias en la categoría reina, por delante de Russell -de aquella en Williams y que ese día subió por primera vez al podio en la F1- y de Hamilton. Protagonista de las vacaciones más llamativas; con visitas a Ruanda, Namibia y Kenia.

Spa-Francorchamps, pista en la que nunca se pueden descartar precipitaciones, tiene re-asfaltadas unas cuantas zonas; y algunas escapatorias, que con anterioridad eran de asfalto, están ahora cubiertas de grava.

Este viernes, cuando arranquen los entrenamientos libres en uno de los templos sagrados de la F1 -cuya continuidad en el calendario no está del todo asegurada- se rodará, si no llueve, con neumáticos de compuestos de la gama intermedia: los C2 (duros, reconocibles por la raya blanca), C3 (medios, raya amarilla) y C4 (blandos, roja).

Los ensayos se completarán el sábado, horas antes de la calificación; que ordenará la formación de salida de la carrera dominical, prevista a 44 vueltas, para completar un recorrido de 308 kilómetros.

Adrian R. Huber

(c) Agencia EFE