Verstappen delante de Leclerc, que penalizan y saldrán desde el fondo en Spa

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El neerlandés Max Verstappen (Red Bull), líder destacado del Mundial de Fórmula Uno, dominó de forma clara este viernes los entrenamientos libres para el Gran Premio de Bélgica, el primero después de vacaciones, en cuya tabla de tiempos se inscribió por delante del monegasco Charles Leclerc (Ferrari) -segundo en el Mundial, a 80 puntos- y del inglés Lando Norris (McLaren); que, al igual que él, penalizan por cambiar motor y saldrán desde el fondo de la parrilla en la decimocuarta carrera del año.

El campeonato de la categoría reina del motor se reanudó en el mítico circuito de Spa-Francorchamps, en las Árdenas; donde los españoles Carlos Sainz (Ferrari) -que había sido el mejor en el primer ensayo- y Fernando Alonso (Alpine) marcaron este viernes el quinto y séptimo tiempo de la jornada; y el mexicano Sergio Pérez (Red Bull), el décimo. Al igual que los anteriores, con neumáticos de compuesto blando y en el segundo entrenamiento libre, en el que se registraron los mejores cronos del día.

Verstappen, de 24 años, que en la última carrera antes del parón, en Hungría, firmó su octavo triunfo del año, asestando otro golpe deportivo y uno aún mayor psicológico a un certamen que sólo dejará de ganar a causa de una monumental e imprevista debacle, cubrió, en las mejor de sus 20 vueltas vespertinas, los 7.004 metros del circuito belga en un minuto, 45 segundos y 507 milésimas. Invirtió 862 milésimas menos que Leclerc y mejoró en un segundo y 82 milésimas a Norris, tercero este viernes, dejando claro que regresa de vacaciones con la misma mentalidad con la que se fue: con la de un auténtico súper-depredador deportivo.

Si Alonso protagonizó -sólo tres días después de festejar su 41 cumpleaños en el Hungaroring- el bombazo informativo a primera hora del primer día de vacaciones, al anunciar que a partir del año próximo será piloto de Aston Martin; el miércoles se dio a conocer que el australiano Daniel Ricciardo -noveno este viernes- no seguirá siéndolo de McLaren después de esta temporada. Y antes de que se comenzara a rodar en uno de los templos sagrados de la F1 -cuya continuidad en el calendario no está del todo asegurada- se anunció que Audi entrará en la división de honor del automovilismo a partir de 2026; y que Alfa Romeo y Sauber romperán su unión cuando acabe 2023.

Así que Sainz, de 27 años, quinto en el Mundial, a 102 de los 258 con los que comanda Verstappen, protagonizó la primera noticia relacionada directamente con la pista. El talentoso piloto madrileño -que este año firmó en Silverstone (Inglaterra) su primer triunfo en F1- marcó el mejor tiempo en el primer entrenamiento, por delante de su compañero monegasco, para Ferrari; demasiado desorientada en Hungría y que ahora sigue segunda en el Mundial de constructores, pero a 97 puntos de la Red Bull de 'Mad Max' y 'Checo' -tercero en el Mundial, a 85 de su colega neerlandés- y con la otrora dominante y ahora 'recuperada' Mercedes tercera, a 30 unidades.

En la primera sesión, en la que se dio a conocer que asimismo penalizarán -y por tanto también arrancarán desde atrás- el francés Esteban Ocon (Alpine), el finlandés Valtteri Bottas (Alfa Romeo) y el alemán Mick Schumacher, Sainz había mejorado en 69 milésimas a Leclerc y en 217 a Verstappen. 'Checo' marcó el décimo tiempo del primer ensayo, interrumpido durante unos diez minutos, con bandera roja, en su tramo final, para retirar de pista el Haas del danés Kevin Magnussen; y que acabó con lluvia y con Alonso en el decimocuarto puesto, a tres segundos de su compatriota.

En el primer libre participó el neozelandés Lian Lawson, que disputa, con Carlin, el campeonato de la Fórmula 2; en el que, con dos victorias, ocupa el octavo puesto general. El piloto de Oceanía, de 20 años, que pertenece al programa de jóvenes pilotos de Red Bull, se subió al Alpha Tauri de Pierre Gasly y marcó el decimonoveno tiempo antes de devolverle el monoplaza al francés, decimocuarto por la tarde.

En la segunda sesión, el nuevo ídolo deportivo de los Países Bajos demostró que, con un buen coche, como el que pilota, es imbatible. Y dejó entrever que salga desde donde salga el domingo, va a apuntar a un podio al que, dadas las penalizaciones reseñadas, miran con ojos brillantes tanto Sainz como el bravo mexicano de Red Bull. De 32 años, que este año, al ganar en Mónaco, elevó a tres su número de victorias en la categoría reina.

Sainz acabó quinto la jornada, a un segundo y 142 milésimas de su primer compañero en la F1 (2015, en Toro Rosso, ahora Alpha Tauri), un puesto por detrás del canadiense Lance Stroll (Aston Martin); cuarto este viernes y que el año que viene será compañero de Alonso. Y justo por delante del siete veces campeón mundial inglés Lewis Hamilton (Mercedes), que se ha subido a los últimos cinco podios, ha sido segundo en las dos últimas carreras y, por supuesto, pide cartas para la partida del domingo.

Alonso, que en el Gran Premio de Austria del año pasado explicó a Efe que en la F1 "lo que importa no es la edad, sino el cronometro" y que insistió en esa idea -cuestionada por su actual equipo- para explicar su decisión de cambiar de escudería, concluyó séptimo en la legendaria pista en la que su triunfo de hace 23 años en la F-3000 -equivalente a la actual F2- le catapultó a la categoría reina. El genial piloto asturiano se quedó a un segundo y cuatro décimas de 'Mad Max', en una jornada de entrenamientos que acabó a 17 grados centígrados ambientales y con 21 en el asfalto.

El tercer y último entrenamiento libre se disputará este sábado, horas antes de la calificación, que ordenará la parrilla de salida de la carrera dominical: prevista a 44 vueltas, para completar un recorrido de 308 kilómetros.

Adrian R. Huber

(c) Agencia EFE