US Open. Serena Williams, una bestia competitiva que demuestra su grandeza hasta el final de la película

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La celebración de Serena Williams tras vencer a la número 2 del mundo, la estonia Anett Kontaveit, por la segunda ronda del US Open
La celebración de Serena Williams tras vencer a la número 2 del mundo, la estonia Anett Kontaveit, por la segunda ronda del US Open - Créditos: @COREY SIPKIN

NUEVA YORK.- Grande hasta el final. Con estilo y fogosidad hasta la última gota de sudor derramada. Serena Williams , que en pocos días cumplirá 41 años y antes del US Open había jugado, apenas, cuatro partidos en la temporada, escribe los últimos capítulos de su cinematográfica vida deportiva con el corazón en la mano, dejándolo todo, incluso, ante una de las dos mejores raquetas del mundo de la actualidad. La leyenda estadounidense, que se despide del tenis en este major neoyorquino, emocionó a los miles de espectadores que poblaron el estadio Arthur Ashe.

Supliendo las limitaciones atléticas con coraje y ejerciendo un dominio psicológico ante una rival mucho menos experta como la estonia Anett Kontaveit (26 años), Serena sumó otra victoria, la número 858 en su carrera. Esta vez, por 7-6 (7-4), 2-6 y 6-2, en 2h27m, para avanzar a la 3a ronda, donde la esperará la australiana Ajla Tomljanovic (46°).

Serena Williams jugó un gran partido ante Anett Kontaveit, por la segunda ronda del US Open
Serena Williams jugó un gran partido ante Anett Kontaveit, por la segunda ronda del US Open - Créditos: @John Minchillo

“Todavía queda un poco de fuego en el interior de este cuerpo. Ya veremos para qué más...”, soltó Serena en la entrevista al pie del cemento neoyorquino, ese mismo escenario que la coronó seis veces (la primera, en 1999, cuando sólo tenía 17 años). Claro que si continúa jugando como esta noche es imposible adivinar cuándo detendrá su marcha. Ágil, agresiva, con muy buena movilidad, sin temor de subirse al ring para intercambiar golpes, tomando decisiones inteligentes, jugando profundo; así lució la campeona de 23 trofeos individuales de Grand Slam ante una rival mucho más fresca desde las piernas, pero menos maliciosa en lo mental. Cuando la exnúmero 1 del mundo ganó el primer set, tras un drama de aproximadamente una hora, el estadio, literalmente, se derrumbó. La ovación llegó hasta Manhattan. Tiger Woods, otra leyenda, y muy cercano a Serena, fue uno de los que deliró.

La menor de las hermanas Williams se aflojó en el segundo parcial. Kontaveit, que en la primera ronda había vencido a la rumana Jaqueline Cristian (77°) y cuya mejor marca en un Grand Slam hasta ahora fue -tan sólo- haber alcanzado los cuartos de final en Australia 2020, elevó el tono de sus tiros y se adueñó del segundo parcial. Sin embargo, Serena no asumió ningún revés con resignación. Si bien en los últimos días no deja de recibir homenajes, Williams se propuso que ese no fuera el final. No se conformó, le rompió el servicio a Kontaveit en el segundo game del tercer set (2-0), se posicionó para tomar más ventaja, pero la europea reaccionó y le rompió el servicio a la estadounidense (2-1). Williams siguió martillando, volvió a quebrar y, ahora sí, lo respaldó con un juego de saque ordenado. Tomó ventaja de 5-2 y cerró la función con un 6-2 contundente que hace soñar.

“Cuando perdí el segundo set pensé: ‘Tengo que dar mi mejor esfuerzo porque esto puede ser el final’. Pero soy bastante buena jugadora, esto es lo que hago mejor”, sonrió Serena, que ahora tiene un récord de 75 victorias y dos derrotas en la segunda ronda de Grand Slams, con sólo caídas ante su hermana Venus en el Abierto de Australia 1998 y Garbiñe Muguruza en Roland Garros 2014. Serena es increíble: tiene marca de 23-2 en sus últimos 25 partidos contra jugadoras clasificadas en el Top 2 de la WTA, una racha que se remonta a 2007 (las únicas derrotas fueron ante Victoria Azarenka, en 2013).

“No tengo absolutamente nada que perder. No hay prisa aquí. Además, me encanta esta multitud”, expresó Serena y el público del Arthur Ashe rugió. El viernes volverá a haber una fiesta, en la que Serena será -nuevamente- la gran protagonista. El mundo de las raquetas es consciente de que se está ante los últimos raquetazos de una jugadora que marcó una época y cuyo legado trascendió, incluso, el deporte en sí. Por ello, cada minuto que esté activa representa un disfrute espectacular.

El match point de Serena