US Open. El golpe de Brandon Holt, recuperado de un tumor en la mano e hijo de una niña prodigio del tenis que se retiró en forma prematura

·5  min de lectura
Brandon Holt, una de las figuras del primer día del US Open: el estadounidense, 303° del ranking e hijo de la ex número 1 Tracy Austin, eliminó a Taylor Fritz, décimo favorito
Brandon Holt, una de las figuras del primer día del US Open: el estadounidense, 303° del ranking e hijo de la ex número 1 Tracy Austin, eliminó a Taylor Fritz, décimo favorito - Créditos: @MATTHEW STOCKMAN

Cuarenta y cuatro estadounidenses (23 mujeres y 21 hombres) completaron el cuadro principal del US Open . Quitando los 54 que actuaron en 2020, un año en el que hubo restricciones de viajes para los extranjeros por el Covid-19, 44 es la mayor cantidad desde los 47 de 2002. Y Taylor Fritz, el número 12 del ranking, partió como décimo preclasificado y máxima esperanza local para cortar la prolongada sequía de títulos locales en la Gran Manzana: el de Andy Roddick, en 2003, fue el último. Sin embargo, el último campeón de Indian Wells se despidió en la primera noche, sintiéndose “un idiota” por pensar que realmente tendría la oportunidad de conquistar el último major de la temporada.

Claro que la sorpresa en el Grandstand del USTA Billie Jean King National Tennis Center no sólo se produjo por la eliminación de Fritz, sino también por quién fue su verdugo, alguien -prácticamente- desconocido en el circuito . En su primer main draw del tour, Brandon Holt , nacido hace 24 años en Rolling Hills (California) y 303° del ranking de la ATP, fue quien se impuso por 6-7 (3-7), 7-6 (7-1), 6-3 y 6-4, en 3h05m, asegurándose un cheque de US$ 121.000 (en toda su carrera había ganado US$ 70.599). Claro que la historia de Holt tiene un condimento extra: es hijo de una leyenda del tenis de EE.UU. como Tracy Austin, quien en 1979, a los 16 años y 8 meses, se convirtió en la campeona más joven en la historia del US Open, una distinción que se mantiene en la actualidad.

Brandon Holt, desde la qualy a la segunda ronda del US Open
Brandon Holt, desde la qualy a la segunda ronda del US Open - Créditos: @MATTHEW STOCKMAN

Fue hace apenas un año que la mano derecha de Holt estuvo enyesada después de una delicada cirugía. Los médicos le diagnosticaron un tumor benigno en el cuarto metacarpiano. “Su carrera estuvo en peligro. Pero regresó al tour y se volvió más fuerte, por lo que está aún más que agradecido por lo que le pasa”, confió Austin, número 1 del mundo en 1980. Diestro, de 1,85 metro y ex jugador universitario (de la University of Southern California), recibió una invitación para disputar la clasificación del US Open, la superó al derrotar a jugadores más experimentados que él (al francés Alexandre Muller, 143°; al ecuatoriano Emilio Gómez, 115°; y al búlgaro Dimitar Kuzmanov, 159°) y, en su primer desafío de alta jerarquía en el tour, dio el gran golpe. “Me divertí mucho, había amigos y familiares en la cancha, en un gran estadio. Hasta ahora, el más grande en el que jugué”, dijo Holt, radiante.

Austin, que perdió el único partido que jugó con Gabriela Sabatini (en Los Ángeles 1993), se describe como la “arquitecta” de la carrera de su hijo, sin embargo no como su entrenadora. Aconseja a Brandon en momentos específicos, pero no lo invade. Arrancó el año en el puesto 830°, ganando un (ex) Future, el M15 de Cancún, pero con los puntos obtenidos hasta ahora en Nueva York se asegura dar un salto grande en las posiciones, hasta el escalón 214° (+89). “Por la lesión en la mano estuve afuera como ocho meses. Básicamente tuve que empezar de cero desde abajo. Lo hice bien en mis primeros tres torneos, los gané los tres seguidos después de un largo tiempo sin alegrías. Desde allí hasta aquí ha sido un trabajo ascendente muy rápido”, describió Holt, hijo de una jugadora que, en su momento, fue señalada como una niña prodigio, aunque se retiró en forma prematura.

Tras ganar el US Open de 1979 (ante Chris Evert), Austin repitió la conquista dos temporadas después, venciendo a otra leyenda como Martina Navratilova. En una breve pero furiosa carrera sumó 30 títulos en 44 finales disputadas. Problemas en la espalda y una artritis marcaron su declive. Apenas podía jugar cuando, en 1983, anunció su retiro profesional. Al tiempo, intentó algunos regresos al circuito, pero un accidente automovilístico frustró cualquier esperanza de continuidad. Claro que siguió ligada al deporte de las raquetas como comentarista en distintas cadenas de TV y, en 1992 se convirtió en la persona más joven (29 años) incluida en el Salón Internacional de la Fama del Tenis, en Newport.

“Mi madre es una competidora increíble. Creo que solo con verla hacer las cosas en el día a día te das cuenta: es al 100 por ciento o nada. Nunca la he visto dar menos del 100 por ciento y siempre es así. Creo que eso es lo más grande que he aprendido. Ya sea jugando al tenis o jugando a las cartas, ella no va a perder. Se estirará sobre la mesa y te arrancará el corazón y luego te abrazará”, contó Holt. Claro que el estadounidense sueña con más. Su rival de este miércoles, por la segunda ronda, será el argentino Pedro Cachin (66°), que batió por 6-4, 6-3, 5-7, 1-6 y 7-6 (10-6) al esloveno Aljaz Bedene, en 3h46m. Para el cordobés de Bell Ville se trató de su primera victoria en el US Open, la segunda en el cuadro principal de un Grand Slam (la primera fue en el último Roland Garros).

En la rueda de prensa de Holt, en la medianoche de la primera jornada del US Open, Holt escuchó -como última pregunta- qué ocurriría si alguien le hubiera dicho al comienzo del año que debutaría en el major estadounidense y que vencería al décimo sembrado. “No lo sé. Probablemente los llamaría locos. Ha sido una montaña rusa. Fue divertido. Estoy tan feliz. Estar en la segunda ronda es absolutamente increíble. Logré la mayor victoria de mi carrera. Pero hay que ir por más. Esa es una de las enseñanzas de mi madre”, concluyó el californiano. Y su madre, algo sobre este deporte, conoce.

Resumen de la victoria de Pedro Cachin