US Open de golf: dos líderes, varios al acecho y una gran decepción luego de la segunda vuelta, en la que no superó el corte quien hizo un hoyo en uno

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Cameron Young hizo un hoyo en uno en el 6, de 165 yardas, y se llevó una ovación... insuficiente en el US Open: el estadounidense quedó eliminado por el corte.
Cameron Young hizo un hoyo en uno en el 6, de 165 yardas, y se llevó una ovación... insuficiente en el US Open: el estadounidense quedó eliminado por el corte. - Créditos: @Captura de TV

A la luz de lo que entregó la segunda vuelta del US Open de golf que se desarrolla en el Country Club de Brookline, Boston, el tercer major de la temporada será apasionante hasta el final, con un gran abanico de favoritos. En ese contexto, este viernes saltaron a la cima el estadounidense Collin Morikawa, que firmó 66 golpes y produjo lo mejor del día, y su compatriota Joel Dahmen, que mantuvo el muy buen nivel de la jornada anterior.

El primero de ellos ya cuenta con dos grandes éxitos: el PGA Championship 2020 y el último Open Británico. Ahora tiene entre ceja y ceja un tercer torneo de los cuatro grandes. El otro, Dahmen, superó por primera vez el corte clasificatorio en el Abierto de Estados Unidos y parece estar viviendo la mejor semana de su vida deportiva. Cada uno de ellos acumula 135 golpes, cinco debajo del par, al cabo de dos días de acción.

Con una gran vuelta, Collin Morikawa quedó como uno de los punteros del US Open.
Con una gran vuelta, Collin Morikawa quedó como uno de los punteros del US Open. - Créditos: @JARED C. TILTON


Con una gran vuelta, Collin Morikawa quedó como uno de los punteros del US Open. (JARED C. TILTON/)

En las citas importantes siempre están al acecho el norirlandés Rory McIlroy, que obtuvo este certamen en 2011, y el español Jon Rahm, defensor del título. El apetito competitivo tiene a ambos ex números 1 del ranking en el radar de los líderes, a un golpe, junto a tres estadounidenses, Hayden Buckley, Aaron Wise y Beau Hossler, también autores de 136.

El actual número 1 y último ganador del Masters de Augusta, Scottie Scheffler, ascendió considerablemente en el clasificador gracias a su gran recorrido de 67 golpes (-3). “Me mantuve muy paciente y pegué muy bien. Si algunos putts hubieran entrado en lugar de quedar alrededor del hoyo, habría sido un día realmente especial”, graficó la cabeza del escalafón mundial, que se recompuso después de dos bogeys en el comienzo y cerró la vuelta con un águila y dos birdies en los últimos seis hoyos. Con un acumulado de 137 (-3), se instaló en el grupo que pelea en lo más alto de la tabla.

La mejor jugada del día

El canadiense Adam Hadwin, que no estuvo inscripto hasta ocho días antes del torneo y había quedado como líder solidario en la primera jornada, con 66, y el inglés Callum Tarren, número 445 del mundo y uno de sus sorpresivos escoltas en la apertura, con 67, retrocedieron pero siguen en el lote de avanzada. El primero hizo 72, y el otro, 71, hasta quedar ambos en -2. Perdieron terreno, pero no las esperanzas.

En cambio, el estadounidense Phil Mickelson, apuntado como el “líder de los rebeldes” que se entregaron al LIV Golf imantado por las millonarias recompensas de la controvertida serie impulsada por los árabes, fue aplaudido, vivado y ovacionado como siempre. Pero el que le dio la espalda por estos días en el PGA Tour fue su propio juego. El zurdo de San Diego, que el jueves cumplió 52 años, no mejoró lo suficiente en la segunda jornada luego de una ronda inicial muy errática (+8) y no pasó el corte clasificatorio. Firmó una tarjeta de 73 golpes, con dos birdies y cinco bogeys, y se despidió con 151 (+11).

La segunda jornada en Boston fue como para el olvido para Phil Mickelson, que estuvo muy lejos de su mejor nivel; el US Open sigue siendo una cuenta pendiente para el zurdo.
La segunda jornada en Boston fue como para el olvido para Phil Mickelson, que estuvo muy lejos de su mejor nivel; el US Open sigue siendo una cuenta pendiente para el zurdo. - Créditos: @PATRICK SMITH


La segunda jornada en Boston fue como para el olvido para Phil Mickelson, que estuvo muy lejos de su mejor nivel; el US Open sigue siendo una cuenta pendiente para el zurdo. (PATRICK SMITH/)

“Pensaba que estaba más preparado para este torneo. El US Open es el test más difícil de golf que existe, y uno no sabe dónde se encuentra su juego hasta que lo prueba. Tuve muchos problemas con el putter, no solamente esta semana; también la anterior. Espero trabajar para lo que viene”, comentó Mickelson, decepcionado.

Tampoco pasó el corte Cameron Young, pero concretó la gran jugada del día: su hoyo en uno en el 6, un par 3 de 165 yardas. Golpeó, la pelota picó tres y suave, sin mucho suspenso, se dirigió al orificio. Tras ello, el estadounidense hizo dos birdies, pero no le alcanzó la remontada para quedar entre los 64 que definirán el campeonato este sábado y el domingo.

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