US Open: Carlos Alcaraz, campeón y número 1 al ganarle a Casper Ruud en una gran final

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El futuro llegó: el español Carlos Alcaraz, de 19 años, conquistó su primer Grand Slam, en el US Open, al vencer al noruego Casper Ruud; es el nuevo número 1 del mundo
El futuro llegó: el español Carlos Alcaraz, de 19 años, conquistó su primer Grand Slam, en el US Open, al vencer al noruego Casper Ruud; es el nuevo número 1 del mundo - Créditos: @ELSA

NUEVA YORK.- Atención. Un mensaje para aquellos melancólicos que, a partir del deterioro y de las ausencias del Big 3 por distintas circunstancias (Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic) temían por la supervivencia del espectáculo en el tenis: el show está garantizado (y por mucho tiempo).

Carlos Alcaraz se desploma sobre el cemento neoyorquino. Es el salvador, el elegido que llegó al circuito para imponerse en el cambio de guardia. Con 19 años y cuatro meses, el español logró un doble impacto: ganar su primer trofeo individual de Grand Slam y convertirse en el número 1 más joven de la historia (superando al australiano Lleyton Hewitt, con 20 años y nueve meses, en 2001). En su primera final grande, el murciano, un adolescente con “la cabeza bien amueblada para asumir la presión y los halagos que su tenis genera” (sentencia de Toni Nadal en febrero de 2021), agigantó su delgada figura en la cumbre de Nueva York, ganando el US Open , al derrotar al noruego Casper Ruud (quinto sembrado; si triunfaba, hubiera sido el nuevo líder del ranking) por 6-4, 2-6, 7-6 (7-1) y 6-3, en 3h20m. Soplan nuevos vientos.

La emoción del murciano Carlos Alcaraz al conquistar el US Open, su primer Grand Slam
La emoción del murciano Carlos Alcaraz al conquistar el US Open, su primer Grand Slam - Créditos: @Matt Rourke

“No tengo miedo de decir que estoy preparado para ganar un Grand Slam. Físicamente me encuentro muy bien. Mentalmente estoy fuerte. Y al final eso es lo que hace falta para ganar un Grand Slam”, afirmó Alcaraz, en mayo pasado, charlando con LA NACION, desde su casa de El Palmar, localidad de 24.000 habitantes en Murcia, en el sureste de la península ibérica. Recién había obtenido el Masters 1000 de Madrid, dejando en el camino -entre otros- a Nadal y a Djokovic, lo que lo llevó hasta el sexto escalón del ranking. Algunos pudieron pensar que el jugador entrenado por Juan Carlos Ferrero estaba pecando de vanidoso, sin embargo, en sus palabras sólo había convencimiento. Diestro, de 1,85m, velocidad de chita, paciencia de ajedrecista, derecha de boxeador y sensibilidad de violinista, Alcaraz tiene todos los recursos. Interiormente sabía que su destino lo llevaría a ganar, muy pronto, el primer grande. No presumía; no hablaba sin pensar.

Uno de los grandes puntos de la final

En una fecha emblemática para los estadounidenses (y en Nueva York, sobre todo), a 21 años del atentado a las Torres Gemelas, y con las casi 24.000 butacas del estadio Arthur Ashe ocupadas (muchas de ellas, por figuras de distintos ámbitos como Bon Jovi, Michelle Obama, Jerry Seinfeld, Seal, Kawhi Leonard, Anne Hathaway…), Carlitos llegó a la inédita definición (primera final con dos jugadores compitiendo tanto por su primer título grande como por el 1°) con más muchas horas de vuelo que Ruud, tras jugar cuatro horas y media en las semifinales, y más de cinco en los cuartos de final, casi cinco horas más que el noruego en esas mismas instancias. El desgaste más los nervios, por momentos, lo llevaron a cometer numerosos errores no forzados.

Carlos Alcaraz, un campeón de Grand Slam con todos los recursos
Carlos Alcaraz, un campeón de Grand Slam con todos los recursos - Créditos: @John Minchillo

La seriedad de Ruud, que tenía la experiencia de haber disputado una final de Grand Slam (en el último Roland Garros; caída ante Nadal) y es subestimado por una porción del tour ya que sólo ganó trofeos de categoría 250 (nueve, ocho de ellos sobre polvo de ladrillo), también hizo tambalear a Alcaraz, pero emocionalmente no lo derrumbó nunca. No se desmoralizó ni ante los quiebres del servicio logrados por el nórdico y aceleró en momentos clave. Hubo un instante, particularmente, que pareció generar el quiebre espiritual definitivo en favor del murciano: cuando ganó el tie-break del tercer parcial. Ello se sintió como un cimbronazo.

Finalista masculino de Grand Slam más joven desde el Nadal campeón de Roland Garros 2005 (19 años, dos días), y finalista más precoz del US Open desde el campeón de 1990, Pete Sampras (19 años, 28 días), Alcaraz demostró en Flushing Meadows no tener límites ni temores, exhibió sabiduría para corregir el rumbo en medio de los (pocos) sofocones. Imaginativo y desafiante, con pimienta y creatividad. “Carlos es un tiburón de la competencia”, había asegurado Ferrero, una pieza fundamental en el equipo del niño maravilla, no sólo por la química y el respeto que hay entre ambos. El Mosquito Ferrero ya vivió todo lo que Carlitos busca y eso es una enorme ventaja a la hora de dar consejos. De hecho, es la primera vez que el número 1 cambia después de un US Open desde 2003, cuando el propio Ferrero alcanzó la cima (perdió la final con Andy Roddick, pero ese año había conquistado Roland Garros). Alcaraz es el 28° líder del ranking de la historia en el ATP Tour (desde agosto de 1973) y el cuarto español en lograrlo, uniéndose a Ferrero, Carlos Moya y Nadal.

Carlos Alcaraz y Casper Ruud, campeón y finalista del US Open
Carlos Alcaraz y Casper Ruud, campeón y finalista del US Open - Créditos: @JULIAN FINNEY

“Esto es algo con lo que soñé desde que era un niño. Ser el número 1 del mundo, ser el campeón de un Grand Slam…, es algo por lo que trabajé muy, muy duro. Es difícil hablar en este momento, tengo muchas emociones”, expresó Alcaraz, antes de recibir el premio de manos de una leyenda como John McEnroe y tras recibir un cheque de US$ 2.600.000. Ruud, el actual campeón del ATP de Buenos Aures, saltará del puesto siete al dos. Carlitos sustituirá en la cima al ruso Daniil Medvedev, quien era el campeón defensor en el US Open y se despidió en la cuarta ronda. “Es el relevo natural de Rafa”, fue otra de las sentencias del tío Toni, a quien muchos observaron como un osado. El tenis empieza a pasar de página y quien la escribe es Alcaraz.

El resumen de la final