US Open 2021: Novak Djokovic, ante la misión más importante de su carrera y el principio del fin de un ciclo histórico

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Todos los focos de Nueva York sobre Novak Djokovic: el serbio empieza la búsqueda de una conquista histórica, con la misión de ser el primer jugador en 52 años en ganar los cuatro Grand Slams en un mismo año
Sarah Stier

El 21 puede ser un número mágico para un hombre, en el año 21 del siglo XXI. Ese hombre es Novak Djokovic, el jugador que busca una hazaña histórica, inalcanzable desde hace más de medio siglo para decenas de colosos del tenis. Donald “Don” Budge, en 1938, y Rod Laver, en 1962 y 1969, fueron los únicos en conquistar el Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open, las cuatro pruebas mayores del circuito de las raquetas, en un mismo almanaque. Antes y después, otros varones revestidos de gloria lo intentaron sin poder emularlos. Ahora, el número 1 del mundo se asoma a una posibilidad inmejorable: ser el tercer hombre en conseguir el Grand Slam, y al mismo tiempo, convertirse en el máximo vencedor de esta categoría de torneos, y con 21 trofeos, superar la línea de otras leyendas como Roger Federer y Rafael Nadal, con quien ahora comparte el listón de 20 grandes.

Daniil Medvedev, de Rusia, y una práctica en el court central; el número 2 del mundo busca su primer título grande
Sarah Stier


Daniil Medvedev, de Rusia, y una práctica en el court central; el número 2 del mundo busca su primer título grande (Sarah Stier/)

El récord está cerca, a siete pasos. Para llegar aquí, ya subió… 21 escalones, la cantidad de victorias que necesitó para ganar este año en Melbourne, París y Londres. Djokovic es el primer tenista entre los varones en los últimos 52 años en ganar los primeros tres Grand Slams de una gira anual. Nueva York, imponente desde sus montañas de cemento, asoma como el escenario ideal para coronar la misión de un gigante acostumbrado a las grandes alturas. Y hasta el panorama se abre para que la coronación tenga el mejor escenario posible: después de una temporada a puertas cerradas por la pandemia, Flushing Meadows abre sus puertas al gran público, y se espera una presencia masiva.

Todas las miradas convergerán sobre el número 1. Ni siquiera estarán Federer y Nadal, sus máximos rivales, ausentes por problemas físicos. Nadie más consciente que Djokovic de todo lo que está por delante. “La presión es un privilegio”, expresa el serbio, que adoptó la frase de cabecera y título de un libro de otra leyenda del tenis: Billie Jean King, la mujer que hace medio siglo desafió al establishment del deporte y cuyo nombre ahora engalana al inmenso complejo en el que se juega el Abierto de los Estados Unidos. “Obviamente, sería el mayor logro de toda mi carrera. Tengo muchísimas ganas de empezar a competir ya, estoy tremendamente motivado. Sé que tengo cerca la chance de convertir un sueño en realidad, estoy ante una oportunidad histórica. Y, al mismo tiempo, sé cómo equilibrar las cosas mentalmente, con muchas expectativas sobre mi participación aquí”, asume Djokovic.

El líder del ranking conoce bien el camino entre las torres de Manhattan: fue campeón allí en tres ocasiones (2011, 2015 y 2018), y otras cinco veces perdió la final. Deberá dejar atrás uno de esos manchones extraños en un jugador de su categoría: la descalificación que sufrió en 2020, por arrojarle un pelotazo –sin querer- a una jueza de línea, durante su partido de octavos de final. Y viene de otra derrota dura, además. Hace algunas semanas, Djokovic se animaba a soñar con el Golden Slam: los cuatro grandes y el oro olímpico, todo en un año, un logro apenas obtenido por Steffi Graf en 1988. Pero en la semifinal de los Juegos de Tokio sufrió un tropiezo impactante frente a Alexander Zverev. Para colmo, al día siguiente el español Pablo Carreño Busta lo dejó fuera del podio, y el serbio expuso otra rabieta al lanzar su raqueta a las tribunas vacías del parque olímpico.

Djokovic comienza el camino en busca de su cuarta consagración en Flushing Meadows
Sarah Stier


Djokovic comienza el camino en busca de su cuarta consagración en Flushing Meadows (Sarah Stier/)

En el cemento neoyorquino el primer reto será en la noche del martes frente al danés Holger Rune, de 18 años y que nació en 2003, casi al mismo tiempo que el serbio daba sus primeros pasos como profesional. Entre los 127 posibles adversarios en la ruta, surgen algunos nombres. ¿Alguien puede ponerle el cascabel a Djokovic en la ruta hacia el 21er título grande? El hecho de que no sea invulnerable no implica que abunden los rivales con chances de convertirse en verdugos.

Del otro lado de la llave está Daniil Medvedev, el segundo del ranking; cada vez más cerca del tope en la clasificación semanal, al ruso le falta aprobar una materia vital: ganar un Grand Slam. Lograrlo a expensas de Nole sería un buen impacto. Y también está Alexander Zverev, que llega entonado luego de ganar el oro en Tokio y el Masters 1000 de Cincinnati. Cuarto favorito en la lista, el alemán estuvo a punto de conquistar el US Open hace doce meses, pero se le escapó por centímetros ante el hoy ausente –por lesión- Dominic Thiem. “Todavía tengo recuerdos de eso en el fondo de mi mente. Tengo muchas ganas de volver al court central y empezar a competir, porque no estuve muy lejos, sólo a dos puntos de distancia. He mejorado desde entonces. Siento que estoy jugando un gran tenis este año”, aseguró ‘Sascha’ Zverev, que, a los 24 años es uno de los jugadores que encabeza el grupo de estrellas emergentes que, más tarde o más temprano, tomará la posta del Big 3 que durante más de quince años dominó el planeta tenis. El alemán comparte cartel con Medvedev, Andrey Rublev, Stefanos Tsitsipas, Matteo Berrettini y Denis Shapovalov. Todos tienen entre 22 y 25 años.

Alexander Zverev llega en gran forma al US Open, luego de obtener la medalla dorada olímpica y el Masters 1000 de Cincinnati
KENA BETANCUR


Alexander Zverev llega en gran forma al US Open, luego de obtener la medalla dorada olímpica y el Masters 1000 de Cincinnati (KENA BETANCUR/)

Ni Federer ni Nadal acudieron a la cita en Nueva York, con todo lo que eso significa para ellos, a tal punto que no jugarán por lo que resta del año: el suizo se operará otra vez la rodilla derecha, y el español busca paliativos para el síndrome de Müller-Weiss, una enfermedad crónica que afecta su pie izquierdo. Entonces, sólo queda Djokovic como último bastión del trío de gigantes. La Next Gen tiene una gran chance para dar un golpe sobre la mesa. Y en cierto modo, la posibilidad de empezar a confirmar un recambio generacional. Por muchos años, el Big 3 acaparó Grand Slams y Masters 1000. En 2021, hubo campeones nuevos en este segundo nivel: Hubert Hurkacz ganó en Miami, Tsitsipas festejó en Montecarlo, Zverev dominó Madrid y Cincinnati, y Medvedev conquistó Toronto. Los mayores sólo retuvieron la bandera en Roma, con la final que Nadal le ganó a Djokovic. Pero el serbio arrasó en los Grand Slams: en Melbourne derrotó a Medvedev en el duelo decisivo, superó a Tsitsipas en el Bois de Boulogne, y a Berrettini en el All England. Para los jóvenes es imperioso derribar esa última columna. Acaso como nunca: todos contra Djokovic.

Stefanos Tsitsipas, otro de los candidatos; el griego también apunta a su primera corona en el máximo nivel
Darron Cummings


Stefanos Tsitsipas, otro de los candidatos; el griego también apunta a su primera corona en el máximo nivel (Darron Cummings/)

Entre las mujeres, y dentro de un panorama abierto, hay una número 1 que busca llegar lejos en un torneo en el que históricamente no le fue bien. En 2021 Ashleigh Barty ganó cinco torneos (Yarra Valley Classic de Melbourne, Miami, Stuttgart, Wimbledon y Cincinnati). Ninguna otra jugadora sumó tantos trofeos en esta temporada. La australiana llega a Flushing Meadows con ansias de consagrarse donde nunca pisó más allá de los octavos de final. Aunque la candidata natural es Naomi Osaka, que conquistó dos veces el US Open (2018 y 2020). En todo caso, hay que ver cómo lidia la japonesa con su salud mental. Vale recordarlo: después de ganar el Australian Open, se retiró de la segunda rueda de Roland Garros luego de una fuerte polémica por no querer acudir a las conferencias de prensa. Tampoco acudió a Wimbledon, y en los Juegos de Tokio, donde partía como favorita y tuvo el honor de encender el pebetero olímpico, se despidió más temprano de lo esperado, en los octavos de final.

Naomi Osaka se entrena para el US Open; la japonesa regresa a un certamen donde fue dos veces campeona
Naomi Osaka se entrena para el US Open; la japonesa regresa a un certamen donde fue dos veces campeona


Naomi Osaka se entrena para el US Open; la japonesa regresa a un certamen donde fue dos veces campeona

“Definitivamente será un poco diferente. No sé cómo describirlo, pero ya tuve que superar la sensación de que las miradas de las personas hacia mí se sientan un poco diferentes. Al mismo tiempo, comencé a decirme que las cosas son como son. Realmente, no puedo cambiar la percepción que la gente tiene sobre mí”, dijo la japonesa en la rueda previa al torneo. Aquí habrá también ausencias de peso: las hermanas Serena y Venus Williams, que se combinaron para ganar 30 títulos de Grand Slam (23 la menor, 7 la mayor), incluyendo ocho del US Open, se dieron de baja por lesiones. Serena cumplirá 40 años dentro de un mes; Venus ya tiene 41. Habrá que esperar para ver si regresan en 2022. Nada es para siempre. Aunque Federer, Nadal, Serena y Venus hayan estado muy cerca de convencer al mundo de todo lo contrario.

El estreno de los argentinos

Cuatro argentinos entrarán a jugar en el primer día de acción de Flushing Meadows. Este lunes, desde las 12 de nuestro país (ESPN2 y ESPN3), Diego Schwartzman (11° preclasificado) se enfrentará con el lituano Ricardas Berankis en el court 5, y a la misma hora, pero en la cancha 12, Facundo Bagnis se enfrentará con el japonés Taro Daniel. Luego, en el segundo partido de la cancha 7, Marco Trungelliti, ingresado desde la clasificación, se medirá con el español Alejandro Davidovich Fokina, y en el cuarto turno del court 4, Guido Pella jugará con el serbio Filip Krajinovic (32°).

Diego Schwartzman comenzará el lunes su camino en Nueva York, con estreno ante el lituano Berankis
TPN


Diego Schwartzman comenzará el lunes su camino en Nueva York, con estreno ante el lituano Berankis (TPN/)

Los tres restantes argentinos se presentarán el martes: en el tercer cotejo del estadio Louis Armstrong, Federico Delbonis afrontará un duelo complejo ante el canadiense Denis Shapovalov (7°); Federico Coria se enfrentará con el francés Gael Monfils (17°) en la cancha 17, y Nadia Podoroska, la única representante en la llave femenina, tendrá como rival a la estonia Jelena Ostapenko (27a) en el cuarto duelo de la cancha 14.

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