Uruguay - Argentina: Paulo Dybala dio la asistencia del golazo de Di María, pero sigue en deuda y jugó solo un tiempo

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Paulo Dybala, a toda marcha, deja en el camino a Joaquin Piquerez, en un tramo del primer capítulo (Photo by Ernesto Ryan / POOL / AFP)
ERNESTO RYAN

“Es el futuro de la selección. Tiene un desequilibrio individual tremendo en los últimos 20 metros y mucha facilidad para encontrar el arco”. Edgardo Bauza, técnico del seleccionado, en enero de 2017. “Creo en su jerarquía, es un jugador determinante y con nivel de selección”. Jorge Sampaoli, técnico del seleccionado, en marzo de 2018.

“Creemos que puede marcar una época en la selección, estoy convencido. Cuando le tocó jugar, lo hizo muy bien”. Lionel Scaloni, técnico del seleccionado, en agosto de 2019. “Creo mucho en él y le exijo mucho. Será un año importante para Paulo, lo vi con grandes condiciones, a nivel físico y mental. Es un valor agregado. Espero mucho de él, lo encontré muy motivado. Estoy satisfecho, sobre todo, por su entusiasmo”. Massimiliano Allegri, técnico de Juventus, en julio de 2021.

De espaldas, Angel Di María celebra su golazo, luego de un pase de Dybala (21) (Photo by ERNESTO RYAN / POOL / AFP)
ERNESTO RYAN


De espaldas, Angel Di María celebra su golazo, luego de un pase de Dybala (21) (Photo by ERNESTO RYAN / POOL / AFP) (ERNESTO RYAN/)

Paulo Dybala ocupó el lugar de Lionel Messi durante el primer tiempo del encuentro en Montevideo. Solo un tiempo. Ingresó por sorpresa, porque el rosarino no está en su plenitud física y salió por “una molestia muscular” Tuvo una actuación aceptable, pero inconsistente. Deslucida, con un par de ráfagas audaces, aunque sin chispa. En el entretiempo fue reemplazado por Joaquín Correa, que juega en Inter, y que actúa como un moderno número 9.

Ni Correa (aportó ráfagas), ni Papu Gómez (un zurdazo desviado) están a la sombra de Leo Messi. Claro: el crack es único. Sin embargo, las actuaciones de los volantes creativos no resultaron una invitación a futuro, en un choque áspero, sin inventiva en los metros finales. Dybala tampoco puede brillar en el equipo nacional. Recuperó la magia en Turín, quedó a mitad de camino en Montevideo.

La joya de Di María –que continúa su luna de miel con el seleccionado–, tuvo la sapiencia de un pase de Dybala, que recuperó el balón, con ímpetu, frente a Joaquín Piquerez en la salida local. Con obligaciones tácticas y defensivas, le cometió una dura infracción a Torreira y fue amonestado. Todo, durante los primeros 20 minutos. La Argentina se desinfló, Dybala no la rescató. Se ubicó como 8, como 7, buscó los espacios como suelen hacerlo los zurdos por la banda derecha, con la mentalidad de encontrar el arco de frente.

Estuvo en la misma sintonía que sus colegas de ataque. Ni más, ni menos. Pero siempre, de Dybala se espera algo más. Era “el reemplazante” de Leo, el que alguna vez, afirmó: “Es difícil jugar con Messi”. La selección no es la novia del cordobés, al menos, por ahora.

Lionel Messi, de la selección argentina, sonríe en el banco; Dybala fue su reemplazante (AP Foto/Matilde Campodonico, Pool)
Lionel Messi, de la selección argentina, sonríe en el banco; Dybala fue su reemplazante (AP Foto/Matilde Campodonico, Pool)


Lionel Messi, de la selección argentina, sonríe en el banco; Dybala fue su reemplazante (AP Foto/Matilde Campodonico, Pool)

En marzo de 2020, reflexionaba desde Italia: “Me hubiera gustado que sea de otra manera en logros. Poder dar más goles, más asistencias, mejores resultados en lo personal, porque acá en Juventus pude hacer las cosas que siempre quise y tal vez en la selección no me pude desarrollar de esa manera, jugar los minutos que pensaba jugar en el Mundial, en la Copa América, pero siempre traté de respetar las decisiones de los entrenadores, porque sé que es un lugar muy prestigioso donde siempre hay que dar el máximo”.

Lionel Scaloni, enérgico: le dio una nueva oportunidad a Dybala; otros volantes ofensivos también tuvieron varios minutos (Raúl Martínez/Pool Via AP)
Raúl Martínez


Lionel Scaloni, enérgico: le dio una nueva oportunidad a Dybala; otros volantes ofensivos también tuvieron varios minutos (Raúl Martínez/Pool Via AP) (Raúl Martínez/)

El 1° de septiembre de 2016, en el 1-0 sobre Uruguay con un tanto de Messi, el cuadrado del ataque, fue Messi, Dybala, Di María y Pratto, como faro. Dybala no tiene un buen recuerdo de ese, su primer partido como titular. Apenas duró 45 minutos, por una doble amonestación. Dejó el campo de juego envuelto en llanto. Sufrió la primera tarjeta amarilla a los 28 minutos de la primera etapa por una falta sobre Carlos Sánchez; al filo del final de la primera parte, Dybala llegó tarde a un cruce con Corujo; el árbitro Julio Bascuñán le mostró otra tarjeta, la decisiva.

“Soñé un partido diferente. Me disculpo por mi expulsión, lo más importante fue ganar este partido. Gracias a mis compañeros y gracias a todos los hinchas por el apoyo y los mensajes”, fue la rúbrica, en una red social.

Cinco años después, Dybala busca aún su destino en la selección. El talento, la magia, sigue siendo parte de su esencia.

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