El universo del deporte siente el terror de la guerra y se multiplica la incertidumbre por las grandes citas

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La final de la Champions League programada para jugar en San Petersburgo está en jaque por la invasión de Rusia a Ucrania
Daniele Badolato - Juventus FC

Una situación angustiante. Imposible escapar de semejante locura. No parece real. Rusia inició una importante operación militar sobre Ucrania tras meses de tensiones, después de haber enviado tropas a dos regiones separatistas a principios de la semana, con lo que el mundo está paralizado. Las reacciones son infinitas y las implicancias, demoledoras. Lógicamente, el mundo del deporte se mantiene alerta al conflicto bélico y el miedo de los deportistas que deben ir a competir a esos dos países se multiplica.

En las últimas horas comenzaron a circular versiones de que ya se está revisando la chance de cambiar de sede de final de la Champions League, de que el calendario de Euroliga de básquetbol puede correr riesgo con algunos partidos, que la Fórmula 1 sigue de cerca del tema para determinar qué puede pasar con el GP de Rusia y varios atletas piden por la paz en redes sociales.

La tensión crece segundo a segundo y las presiones superan todo escenario. La Unión Europea (UE) demostró su apoyo a Ucrania y presiona a la UEFA para que saque de Rusia a la final de la Champions, prevista para el 28 de mayo en San Petersburgo. Boris Johnson, el premier británico, fue directo: “Me parece inaceptable que los grandes torneos internacionales de fútbol, como la final de la Champions o cualquier otro, puedan celebrarse en Rusia después de la invasión de un país soberano”.

Las presiones para sacarle la final de la Champions a Rusia son muy fuertes
Alexander Demianchuk


Las presiones para sacarle la final de la Champions a Rusia son muy fuertes (Alexander Demianchuk/)

Pero hacer ese movimiento no es tan fácil, porque la UEFA tiene relaciones muy estrechas con Rusia. El presidente de la UEFA, el ucraniano Aleksander Ceferin, no puede desestimar el pedido de Johnson, que fue su principal aliado contra la Superliga, pero por otro lado los vínculos económicos de UEFA con Rusia son enormes: Gazprom, la principal gasística del mundo, es uno de los patrocinadores principales de la Champions. Incluso, Alexander Dyukov, el director ejecutivo de la subsidiaria petrolera Gazprom Neft, presidente del Zenit, es amigo íntimo de Putin y forma parte del comité ejecutivo de la UEFA.

Imposible dimensionar semejante dislate, pero es posible tener una noción cuando aparecen noticias como la imposición de la ley marcial lo que impide la disputa de la liga profesional en Ucrania. No hay actividad en ninguna parte del país. Dinamo Kiev y Shakhtar Donetsk, equipos referentes en Europa, tampoco pueden jugar por el mínimo de 30 días. El Gobierno decrtetó que cualquier ciudadano es militar.

Esta crisis internacional tiene en jaque el partido por el repechaje a Qatar entre Rusia y Polonia. La Federación polaca (PZPN) le reclamó a la FIFA que el encuentro del 24 de marzo próximo cambie de sede. El ministro de Deportes y Turismo de Polonia, Kamil Bortniczuk, explicó: “Intentaremos asegurarnos, al menos esta es mi garantía de la PZPN, de jugar este partido en un campo neutral. Si no hay consentimiento para esto por parte de la Federación Rusa, entonces consideraremos qué hacer. Como federación deportiva es nuestro deber darle a los jugadores polacos las condiciones necesarias para prepararse y para jugar este partido internacional”, explicó la PZPN en un comunicado.

El miedo es uno de los principales problemas en toda esta historia. En las primeras horas en Europa, apareció un posteo en Twitter de Alex Abrines, el ex NBA que juega en Barcelona, en el que mostró su preocupación por tener que ir a jugar a San Petersburgo, para medirse ante el Zenit, por la Euroliga. Incluso, el domingo debe visitar al CSKA de Moscú.

Álex Abrines, ex NBA que juega en Barcelona, está atemorizado por tener que ir a jugar a Rusia
Álex Abrines, ex NBA que juega en Barcelona, está atemorizado por tener que ir a jugar a Rusia


Álex Abrines, ex NBA que juega en Barcelona, está atemorizado por tener que ir a jugar a Rusia

“No me hace nada de gracia tener que ir a Rusia, esa es la verdad”, escribió Abrines. Según los medios españoles, la expresión no es más que un terror generalizado que domina a todo el plantel de Barcelona. Antes este escenario los responsables de la Euroliga se reunieron de urgencia para analizar cómo continuar con la competencia más poderosa del básquetbol en el Viejo Continente.

Tras la determinación de continuar con la programación, volvieron los posteos y Augusto Lima, jugador de la UCAM de la ACB, le contestó a Abrines: “Me parece una auténtica locura que la Euroliga los deje viajar a Rusia, mucho ánimo niño”. La respuesta del jugador de Barcelona fue inmediata y con un tono mucho más elevado para las autoridades de la Euroliga: “No tiene puto sentido la verdad, que vengan ellos también a Rusia a ver si les hace gracia”.

Esta locura bélica hace que se cuestionen los principales eventos deportivos en la región, incluido el Gran Premio de Rusia, que se celebrará en el Autódromo de Sochi el 25 de septiembre. La F1 emitió este jueves un breve comunicado sobre el asunto: “La Fórmula 1 está observando de cerca los desarrollos muy fluidos como muchos otros y en este momento no tiene más comentarios sobre la carrera programada para septiembre. Seguiremos vigilando la situación muy de cerca”.

El Gran Premio de F1 de Rusia en Sochi está bajo evaluació
Lars Baron - Formula 1


El Gran Premio de F1 de Rusia en Sochi está bajo evaluació (Lars Baron - Formula 1/)

El piloto ruso, Nikita Mazepin, evitó la controversia y se limitó a decir: “ Siempre he sido un gran partidario del deporte sin política” , dijo Mazepin. Asimismo, el alemán Sebastian Vettel (Aston Martin), aseguró que no correrá en Sochi. El Gran Premio de Rusia de este año será la última carrera en Sochi antes de que la prueba se traslade a Igora Drive, en las afueras de San Petersburgo, a partir de 2023.

El piloto ruso Nikita Mazepin evitó la controversia y pidió por un deporte alejado de la política
Mark Thompson


El piloto ruso Nikita Mazepin evitó la controversia y pidió por un deporte alejado de la política (Mark Thompson/)

Todo está condicionado. Hasta el Mundial de voleibol masculino, que tendría sede en San Petersburgo, Moscú, Novosibirsk, Ufa, Ekaterimburgo, Krasnoyarsk, Kaliningrado, Kazán e Yaroslavl. La competencia está programada desde el 26 de agosto hasta el 11 de septiembre. Desde la federación internacional se pronunciaron: “Seguimos de cerca la situación pese a estar siempre separados de la política para asegurar la seguridad y bienestar de todos los participantes”. En ese comunicado explican que será muy complicado cambiar la sede, salvo que “fuese imposible de realizar”.

El miedo y el grito de paz

El grito desesperado de los deportistas estremece. La judoca ucraniana Daria Bilobid, campeona de Europa y del Mundo, en un primer posteo pidió por la paz: “¡Amo a mi país, esta es mi casa, mi patria! Y quiero vivir en paz, sin guerras ni amenazas constantes”. Más tarde volvió a publicar en Twitter que un tiroteo la despertó esta mañana: “ Hoy me desperté a las 6 am, por el tiroteo en Kiev . No tengo palabras, tengo mucho miedo y rezo por mi familia y mi país. Rusia empezó a bombardearnos, empezó la guerra. ¿Por qué? ¿Por qué arruinar la vida de las personas? ¡Rusia y Bielorrusia, paren! ”.

Muchos se expresaron para pedir que se detenga el conflicto. La atleta Anna Ryzhykova, bronce olímpica en Londres, reivindicó la soberanía de su país. “¡Ucrania es mi patria! ¡Es un país independiente y pacífico! ¡Somos los únicos que queremos vivir felices y en paz en nuestro país! Nadie tiene derecho a privarnos de hogares, sueños, vida... No a la guerra”.

Daria Bilobid, judoca ucraniana, aterrado por los tiroteos en Kiev
Daria Bilobid, judoca ucraniana, aterrado por los tiroteos en Kiev


Daria Bilobid, judoca ucraniana, aterrado por los tiroteos en Kiev

La desesperación se acrecienta y por eso se producen situaciones como la de Oleksandr Zinchenko, capitán de la selección ucraniana de fútbol y jugador de Manchester City, que le deseó a Vladimir Putin “la más dolorosa de las muertes”, tras la invasión rusa en su país. El futbolista publicó un mensaje en su Instagram con el texto “E spero que mueras de la forma más dolorosa ” y una imagen del presidente ruso. La publicación, según el futbolista, fue borrada por Instagram.

Además publicó: “Mi país pertenece a los ucranianos. No puedo quedarme al margen y no hablar de esto. Todo el mundo civilizado está preocupado por la situación en mi país. El país en el que nací y crecí, y del que defiendo sus colores a nivel internacional. Un país que intentamos glorificar y desarrollar. Un país cuyas fronteras deben quedar intactas”.

El mundo del deporte todo está detrás de este tema. Iker Casillas, en su cuenta de Twitter fue muy claro en su mensaje: “No salimos de una pandemia y nos metemos en una guerra. Estamos de la puta cabeza fatal…”

Nadie puede escapar de un suceso demencial de esta magnitud. El show del deporte mucho menos. El terror los invade, la incertidumbre crece y la angustia se multiplica.