La tradición de Simeone

·3  min de lectura

Como cada curso de la última década, Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, trasladó su último once de la pretemporada al comienzo de la competición; como cada campaña desde que dirige al conjunto rojiblanco, su equipo fue invencible para el Getafe en el Coliseum Alfonso Pérez, al que doblegó por 0-3 con la enésima demostración del verano de Álvaro Morata y Joao Félix, una conexión imparable.

Nunca en toda la era Simeone, el Atlético ha perdido ningún encuentro contra el Getafe. Ni en el Vicente Calderón ni en el Wanda Metropolitano ni en el Coliseum Alfonso Pérez, donde se estrenó el 13 de abril de 2013, con un 0-0, pero donde, desde entonces, ha ganado casi siempre en LaLiga Santander, con una única excepción, otro 0-0 hace dos temporadas. El resto han sido victorias. Ha ganado 26 de los 30 puntos en ese escenario.

En total, 19 victorias en todas las competiciones, fuera donde fuera, contra el Getafe en 22 enfrentamientos directos, con un único gol en contra del Atlético de Simeone, inabordable para el conjunto azulón en una década entera. Han cambiado los nombres, casi todos, menos el del técnico y el de Koke Resurrección, pero no la dinámica ganadora contra ese rival, contra el que también logró su victoria más aplastante: 7-0 en noviembre de 2013.

Lo consiguió con dos goles de Álvaro Morata, al que ya nadie ve fuera del Atlético. Lo quiso no hace mucho lejos el conjunto rojiblanco, que aguardó hasta julio la compra por parte del Juventus y decidió el pasado enero que si se tenía que ir al Barcelona sería traspasado, cuando el club azulgrana lo pedía como cedido. Hoy lo disfruta como goleador, como titular y como el hombre más indiscutible en toda la pretemporada y en la primera jornada.

Sus números son concluyentes: seis goles en sus últimos tres encuentros a las órdenes de Simeone, con una eficacia apabullante. Al gol con el que abrió la victoria en Cádiz en el Trofeo Ramón de Carranza, hace una semana y media, añadió el pasado domingo los tres tantos con los que desbordó al Juventus en el Centro Deportivo Continassa y las dos dianas con las que impulsó al Atlético a la primera victoria de una Liga a la que apunta alto.

Los dos se los dio Joao Félix, cuya eclosión ya es más que perceptible. Lo fue en el tramo final de la pasada Liga, hasta que una lesión muscular lo apartó de las últimas jornadas, y lo es ahora, conectado con Morata en el gol que abrió el 0-4 al Juventus y en las dos acciones que definieron el partido en Getafe: la primera, en el minuto 13, con el toque con el exterior que propuso a su compañero ante el 0-1; en el 58, con otro envío para el 0-2 del atacante. Aún colaboró en el 0-3 de Antoine Griezmann y aún rozó el 0-4 frente a David Soria.

No cambia la tradición de Simeone. El primer once del curso competitivo también fue el último de la pretemporada, en aquel 0-4 al Juventus en el Centro Deportivo Continassa, con la única excepción de la portería. Entonces no jugó Jan Oblak, el titular indiscutible, por unas molestias en la espalda. Este lunes, sí ocupó su sitio en el marco del conjunto rojiblanco, que salió con todo lo demás de Turín, incluidos los cuatro 'nuevos': Nahuel Molina, Axel Witsel, Álvaro Morata y Saúl Ñíguez. Los dos primeros, fichados. Los dos últimos, tras sus cesiones.

Stefan Savic y Reinildo Mandava -inaccesible casi siempre- resguardaron al guardameta esloveno y Axel Witsel, de nuevo como central; Marcos Llorente, Koke Resurrección y Thomas Lemar manejaron el centro del campo y Joao y Morata resolvieron el choque.

Después entraron Rodrigo de Paul -por Llorente-; Yannick Carrasco -por Saúl- y Antoine Griezmann, por Thomas Lemar, para marcar el 0-3, a pase de Joao Félix. Luego jugaron Matheus Cunha y Ángl Correa. Una demostración de plantilla, equipo y goleador: Morata.

Iñaki Dufour

(c) Agencia EFE