Torneo 2021: la intención del nuevo Boca está siempre, pero Sebastián Battaglia necesitará hacer ajustes para ganar el superclásico

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El festejo de Orsini es el de todo Boca: el "9" anotó su primer gol en el Xeneize, a una semana del duelo contra River
Mauro Alfieri

Después de clasificarse con sufrimiento para una semifinal de la Copa Argentina (Patronato lo llevó a una definición por penales), anoche el Boca de Sebastián Battaglia tuvo una nueva prueba, más silenciosa que otras. Recibió al último campeón en el fútbol argentino, Colón, a una semana del primer enfrentamiento del santafesino con River por primera vez como entrenador xeneize. Entonces, no era sólo examinarse ante un buen equipo, sino que también se trataba de una jornada para ir puliendo detalles con miras a un superclásico, el primero como visitante en dos años. Y Boca volvió a aprobar raspando: no se lució, pero el primer gol de Nicolás Orsini en el club le dio los tres puntos.

El nuevo ciclo empieza a tener su forma. Que el equipo de Battaglia pretende el protagonismo ya es una verdad innegable. Entre los ocho partidos que lleva el joven director técnico Boca hizo méritos como para ganar en casi todos. Por algo no salió perdedor en este período; consiguió cinco triunfos y tres empates. En el Monumental, el domingo seguramente se verá a un conjunto revitalizado respecto a la era de Miguel Russo, pero que ayer no fluyó en el juego en un duelo duro con el Sabalero. Aun así, produjo las situaciones más peligrosas.

También es cierto que en grandes porciones de los partidos, a Boca le cuesta. No es un equipo que no dé respiros. Es verdad que es muy difícil mantener un ritmo ofensivo durante todo un encuentro, pero también que Boca está lejos de intentarlo. Sufre frente a los atrevimientos de adversarios que ya están asentados mediante una idea. El Colón de Eduardo Domínguez era el caso; el River de Marcelo Gallardo es otro. Boca deberá dedicarle mucho trabajo en la semana y mantener la concentración en el Monumental.

Quizás la mayor tranquilidad está en la zaga: Carlos Izquierdoz y Marcos Rojo forman una dupla sólida (cinco vallas invictas en ocho juegos) y se complementan como si se conocieran desde hace varios años. Tienen jerarquía y contagian calma en aquellos momentos en los que el rival somete.

Lo que no se vio de Boca vs. Colón

De todas maneras, la certeza más importante que se observó ante Colón fue la preeminencia de la experiencia sobre la juventud en los compromisos más exigentes e importantes. Ayer en la Bombonera, Edwin Cardona volvió a ser titular, en detrimento de Aaron Molinas; Frank Fabra (uno de los mejores el último miércoles, frente a Patronato) sentó en el banco a Agustín Sandez; Cristian Pavón le ganó otra vez la pulseada a Norberto Briasco y se fortaleció la intención de que Nicolás Orsini sea el Nº 9 a pesar de los goles de Luis Vázquez: la confianza en el ex delantero de Lanús dio sus frutos y el cordobés hizo el gol del triunfo, su primero en el club, a los 20 minutos del segundo tiempo. Eso parece ratificarlo como titular para el domingo.

La sensación es que de casi todo se repetirá contra River. Si la idea es que los chicos deben ir creciendo despacio sin ser expuestos en duelos trascendentes, jugarán los hombres de más peso. No obstante, el propio Battaglia puede tener algunas dudas. Cardona repitió su versión apática, expuesta ante Patronato, mientras que Pavón obliga pero no concluye con éxito. Eso sí: con un sutil pase, asistió en el gol.

Duelo en lo alto; a Boca le costó torcerle el brazo a un Colón bien estructurado
Mauro Alfieri


Duelo en lo alto; a Boca le costó torcerle el brazo a un Colón bien estructurado (Mauro Alfieri/)

Queda claro que no todo es encanto en este Boca invicto de Battaglia. Así como siempre intenta ganar, también muestra defectos indisimulables y constantes: por momentos pierde la pelota; en otros, con ella no profundiza; también hay partidos en los que genera suficientes situaciones de gol. Claro: es un Boca en formación.

Quedará por ver también quién será el encargado de ocupar la posición (volante interno por la izquierda) que no ocupará Juan Ramírez debido a su esguince en el ligamento colateral lateral de la rodilla izquierda. Anoche fue el chico Rodrigo Montes quien ingresó como titular por él, pero luego fue Agustín Almendra quien se paró en ese puesto. Sucede que Boca no tiene otro con las características del mediocampista zurdo: todos son diestros y ninguno se caracteriza por el cambio de ritmo.

Cardona, pelota al pie; el colombiano dejó algunas pinceladas de su sello en el primer tiempo
Mauro Alfieri


Cardona, pelota al pie; el colombiano dejó algunas pinceladas de su sello en el primer tiempo (Mauro Alfieri/)

Si se apela a la experiencia, como se cree ocurrirá, lo más probable es que Diego “Pulpo” González se meta en la formación en el superclásico. Reemplazó en el segundo tiempo a Montes, que se muestra sin timidez, pero frente a un Colón que achica espacios y no facilita nada las cosas, resultó evidente que aún le cuesta el ritmo de la primera división.

De todas formas, la conclusión general es positiva. Boca le ganó al campeón de la Copa LFP, mantuvo la distancia respecto al líder Talleres (ocho puntos) y llega fuerte al superclásico.

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