Torneo 2021: los impensados 11 jugadores que sostuvieron la punta frente a Banfield, en un River distinto a los anteriores de Marcelo Gallardo

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Marcelo Gallardo siempre le encuentra la vuelta de tuerca a las formaciones de River; a diez fechas del final, su equipo está primero en el Torneo 2021.
Mauro Alfieri

Marcelo Gallardo es un estratega. Desde hace siete años mantiene en lo más alto a River, sobre todo en el ámbito internacional. Hace un puñado de meses, el foco se transformó: el poderío se trasladó al sector local. La dura eliminación frente a Mineiro en los cuartos de final de la Copa Libertadores abrió el camino, de par en par. Es aquí, es ahora.

Más allá de haber conseguido la Copa Argentina por triplicado, sigue pendiente una cuenta doméstica: la liga. Como tantas otras veces, supo resolver frente a Banfield con éxito, como en la victoria sobre Boca en el Monumental por torneos nacionales luego de un largo tiempo. Fue 2 a 1, pudo ser 4 a 0. Después del envión tomado frente al equipo xeneize, River ganó en el Sur del conurbano con un tanto en contra y cierto sufrimiento. Tuvo sus razones.

Enrique Bologna, José Paradela... el recambio de River funciona.
Mauro Alfieri


Enrique Bologna, José Paradela... el recambio de River funciona. (Mauro Alfieri/)

“Necesitamos de todos. Y no perdimos la esencia espiritual. Sostener las formas se hace difícil porque hay mucha distancia entre los que juegan y los que no lo hacen. Y el espíritu se mantuvo”, es el análisis del Muñeco, que no sabe –o sabe pero no lo dice– si seguirá más allá de diciembre.

Hay una realidad: el plantel no es extenso ni de superlativa calidad, el equipo no siempre juega bien y hasta se permite ciertos excesos en la pierna fuerte. Faltas tácticas, dicen los especialistas. Tiene un poder diferente a todos los demás conjuntos millonarios en la era Muñeco: el poder de gol. Antes solía generar unas 10 situaciones de riesgo por partido y marcaba uno, dos tantos. Hoy no lo precisa. Es el rey de la efectividad.

Federico Girotti provocó el gol de River a Banfield; Fernández hizo olvidar la ausencia del otro Enzo, Pérez.
Mauro Alfieri


Federico Girotti provocó el gol de River a Banfield; Fernández hizo olvidar la ausencia del otro Enzo, Pérez. (Mauro Alfieri/)

River sufrió 10 ausencias –y varias, muy importantes– por las lesiones de Matías Suárez (será operado y no jugará más durante 2021), Braian Romero (desgarro), Enzo Pérez (fisura del quinto dedo del pie derecho) y Jonathan Maidana (lesión muscular) y los citaciones a los seleccionados a los argentinos Franco Armani y Julián Álvarez, los paraguayos Robert Rojas y David Martínez, el chileno Paulo Díaz y el uruguayo Nicolás De la Cruz. Por lo tanto, el viaje a Banfield tuvo un riesgo mayúsculo.

Ante esa carencias, Gallardo recurrió a la juventud y a variantes postergadas, como el zaguero Felipe Peña Biafore (20 años, solvente contra el Taladro), Santiago Simón (19, jugó muy bien ante Boca), Federico Girotti (22, indispensable en el gol en el Sur) y Benjamín Rollheiser (21, cada día más lúcido), apuntalados por la experiencia que aportan Enrique Bologna (39 años), Javier Pinola (38) y Bruno Zuculini (28).

Compacto de Banfield 0 vs. River 1

El DT se refiere a las promesas. “La búsqueda es sostener a los jugadores nacidos en el club. Tienen calidad para jugar, deben tener cabeza para sostenerse. Los chicos tienen esos vaivenes, entran en pozos futbolísticos. Hay que acompañarlos en el proceso. Hay que ser humildes, no marearse. River no es fácil, no es para cualquiera. Felipe [Peña] muestra presencia, personalidad”, afirma.

Con menos recambio, Gallardo hace malabares. Tiene poco y le saca un jugo enorme, desbordante. A pesar de que no brilla y de a ratos se pierde, porque es uno de los River más deslucidos de todo su período, aunque no el peor, encuentra soluciones hasta en cuartos vacíos.

Un símbolo: Girotti y Agustín Fontana, los delanteros secundarios de River, aportan a la causa cuando faltan los pesos pesados.
Mauro Alfieri


Un símbolo: Girotti y Agustín Fontana, los delanteros secundarios de River, aportan a la causa cuando faltan los pesos pesados. (Mauro Alfieri/)

Este sábado contra Banfield fueron titulares Bologna; Milton Casco, Peña, Pinola y Fabrizio Angileri; Simón, Enzo Fernández, Zuculini y Agustín Palavecino; Rollheiser; Girotti. Una suerte de 4-4-1-1, pero audaz, ofensivo, como marca su historia. Con presión, intensidad, aunque sólo de a ratos. Durante los 90 minutos, Gallardo realizó los cinco cambios. Porque este River –toda una rareza– suele ser acorralado, pierde el balón. Lo cede.

Más allá de que Jorge Carrascal, uno de los ingresados, dispuso de dos situaciones de gol claras, el equipo acabó la faena con la lengua afuera, con un 4-4-2 y con el colombiano como delantero. Así formó en el final: Bologna; Casco, Tomás Lecanda (otro pibe), Pinola y Angileri; Simón, Zuculini, Leonardo Ponzio y José Paradela; Carrascal y Agustín Fontana (a éste todavía le cuesta parar el balón).

Cuenta Gallardo: “Es una consecuencia del trabajo que estamos haciendo en todo este tiempo, con jugadores que no venían jugando. Un equipo de casi nula continuidad, con jugadores que se sumaron después de mucho parate, como Pinola. Así y todo, se vio un equipo serio. Un equipo. Y eso no es poco”.

Un equipo. Un líder. Diferente a los del resto del proceso del Muñeco, que se reinventa, listo para el zarpazo final en el ámbito doméstico.

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