La tierna historia de Milo, el pequeño hincha de All Boys que se hizo viral en un video de Twitter

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Marcelo y Milo festejan el triunfo de All Boys contra Temperley
Gentileza: Marcelo Groisman
Marcelo y Milo festejan el triunfo de All Boys contra Temperley Gentileza: Marcelo Groisman

Eclipsados por el boom que genera una noticia de Boca o de River, los clubes del Ascenso cuentan con un escaso lugar en la grilla de un programa deportivo. Todo cuesta el doble. Los presupuestos son acotados, lo que obliga, constantemente, al ingenio para poder generar recursos. Uno de los clubes con más popularidad en el segundo escalafón del fútbol doméstico es All Boys, ubicado en pleno corazón de Floresta, Capital Federal.

Milo tiene 3 años y es hincha de ese equipo al igual que su papá, Marcelo, quien le transfirió esa pasión como una herencia familiar. A pesar de su corta edad, recuerda cada fecha que disputó All Boys. Pero no solo eso, sino que sabe cada jugador, su número y hasta quién es el director técnico.

Tiene una capacidad admirable para registrar las cosas. Él quiere saber cómo se llaman los jugadores, el arquero, los defensores”, comentó el papá de Milo a LA NACION.

Con su camiseta titular, de color blanco y tiras negras, Milo, sentado en una silla, mira fijamente a la cámara de un celular y expone su sabiduría futbolística, y para eso cuenta con la complicidad de su padre. Del 1 al 18 –así se confecciona la numeración de los convocados para un partido en el Ascenso- comenta el nombre y el apellido de cada jugador que porta ese número. Su entonación podría ir acompañada de los aplausos de los hinchas como si fuera una voz del estadio.

Conocedor de las instalaciones del club, observa desde la platea alta -que da a la calle Mercedes- los goles de Fernando Brandan e Ignacio Vázquez para la victoria del Albo contra Temperley. Su vista da al verde césped, un lugar al cual solo privilegiados pueden acceder.

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Aníbal Biggeri, entrenador del plantel profesional, abre los brazos y lo recibe. Como una figura paternal, lo alza, posa para la foto -que quedará inmortalizada en la galería de un celular,- y le presenta uno por uno cada jugador. Sin rastros de timidez, Milo vuelve a pronunciar del 1 al 18 y memoriza cada rostro para sumar un dato más a su pequeña base de datos. Recibe los aplausos y la admiración de los presentes como si él fuera el autor de un gol.

Milo y Anibal Biggeri en la cancha de All Boys
Gentileza: Marcelo Groisman
Milo y Anibal Biggeri en la cancha de All Boys Gentileza: Marcelo Groisman


Milo y Anibal Biggeri en la cancha de All Boys Gentileza: Marcelo Groisman

La voz de Marcelo se entrecorta al hablar del club de sus amores, al cual comenzó a ir desde que era muy chico. Al no tener el dinero suficiente para pagar una entrada, aguardaban, junto a otros amigos, el inicio del segundo tiempo para ingresar. El paso de los años no hicieron más que forjar la relación y comenzaron los viajes a lo largo y ancho del país.

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El último registro de All Boys en la Primera División fue desde 2010 a 2014. Mediante una Promoción, que emparejaba un equipo de la máxima categoría y otro de la “B” Nacional, los de Floresta ganaron en Arroyito ante Rosario Central y se aseguraron su plaza con los equipos más calificados de la AFA.

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El partido contra Temperley termina. Los jugadores se retiran por una manga. Las luces del estadio empiezan a aclararse, hasta apagarse. El público se retira. Milo empieza a bajar por los escalones y suplica al aire: “Hay que volver a Primera”.

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