Contra los tiempos líquidos, Cheika no tiene apuro

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El coach australiano Michael Cheika sonríe en la entrada en calor de los Pumas
El coach australiano Michael Cheika sonríe en la entrada en calor de los Pumas - Créditos: @Chris Hyde

Uno de los mandamientos de Travis Kalanick, el fundador de Uber, tiene directa implicancia sobre cómo se ha transformado la sociedad, fundamentalmente a partir de este nuevo milenio: “Siempre ve apurado” (“Always be hustlin”). Todo es veloz, fugaz. El deporte no escapó a esa lógica. Los partidos son apurados desde el juego porque los resultados, los patrocinadores, la TV, la tecnología, la modernidad y los calendarios apuran. Cada vez hay menos tiempo. Y a veces parece que todo va a estallar. Pero la maquinaria siempre va un poco más rápido, desafiando los límites.

Obligado por las circunstancias de no seguir perdiendo terreno ante las potencias, el camino de la alta competencia profesional del rugby argentino también fue veloz. Hace 15 años, cuando los Pumas estaban disputando la Copa del Mundo de Francia, no había datos concretos de lo que vino después. Justamente ayer se cumplieron 13 años de que la entonces Sanzar anunciara la presencia de los Pumas en un futuro Cuatro Naciones a partir de 2012. Pero la marcha del seleccionado post Bronce no fue la ideal y las dudas, sobre todo de los australianos, hicieron tambalear las negociaciones en varios momentos.

Luego de la derrota en Soweto, los Pumas recibieron a los Springboks
Una imagen de archivo de un partido de los Pumas y Springboks, ya en tiempos de Rugby Championship

En Invercargill, unos minutos antes del test entre los Pumas y Rumania por el Mundial de Nueva Zelanda 2011, Mike Miller, en ese momento CEO de la International Rugby Board (IRB) y quien junto a los dirigentes de la UAR y Agustín Pichot había elaborado el plan estratégico para la Argentina, se acercó hasta donde estaban los periodistas argentinos para confirmar que estaba garantizada la participación en este torneo junto a los tres grandes del Sur. Un año más tarde, los Pumas debutaban en el Rugby Championship ante los Springboks, en el ya demolido Newlands, en Ciudad del Cabo.

En su undécima participación, los Pumas vuelven a Buenos Aires después de tres años para recibir a los campeones del mundo. El estadio de Independiente ofrecerá este sábado otro escenario para la leyenda del seleccionado que llega a esta penúltima fecha con la posibilidad de luchar por el título. Este Rugby Championship es el más parejo de todos los que se han jugado: los cuatro están en condiciones de ser campeones.

Si bien la posibilidad de un título es tentadora e histórica, el plan de los Pumas es más a largo plazo. El equipo, con este plantel numeroso que viene armando Michael Cheika desde que asumió, sigue buscando alinear el rumbo que se trazó para este nuevo proceso. El punto final está en el Mundial del año que viene. El test del sábado debe servir ante todo para demostrar que la dura goleada sufrida frente a los All Blacks fue sólo un mal trago. El seleccionado necesita, principalmente, recuperar el factor de juego que mostró en los anteriores partidos.

Entrenamiento de los Pumas, antes del partido del sábado
Entrenamiento de los Pumas, antes del partido del sábado

Pero no hay urgencias para los Pumas en este tiempo. Eso es lo importante. No hay apuros por encontrar resultados ni certezas. Todo el recorrido que se viene dando genera buenas sensaciones porque se vislumbra a un grupo que está cómodo con el staff y con la propuesta, que mostró interesantes opciones en ataque y en defensa y que puede dar la talla en la más alta exigencia. En ese marco se inscribe el test ante los Springboks. Es un paso más en busca de ir consolidando lo que se pretende.

El partido en Avellaneda es también un espectáculo de alto nivel internacional para el público. No todos los días se tiene en el país a un seleccionado campeón del mundo jugando un torneo por los puntos. Será además el último test del año como locales para los Pumas que tuvieron, luego de la pandemia, un fuerte contacto con la gente en su recorrido por Jujuy, Salta, Santiago del Estero, Mendoza y San Juan. Ahora tocará en Buenos Aires. A disfrutarlo.