TC2000: un conflicto gremial de Smata impide participar a Chevrolet en Alta Gracia

Agustín Canapino, símbolo del equipo oficial Chevrolet de TC2000; el arrecifeño no participará este fin de semana en Alta Gracia por un conflicto gremial que se desató en el taller de ProRacing, la estructura que atiende los autos.
Agustín Canapino, símbolo del equipo oficial Chevrolet de TC2000; el arrecifeño no participará este fin de semana en Alta Gracia por un conflicto gremial que se desató en el taller de ProRacing, la estructura que atiende los autos. - Créditos: @STC2000

Hoy es de esos días que la realidad supera la ficción... Sin palabras. Piso Córdoba, me entero de todo esto y lo único que tengo bien en claro es que hoy perdimos todos”, fue el mensaje en las redes sociales de Agustín Canapino, actual campeón de TC2000 y uno de los pilotos perjudicados por el conflicto gremial que sostienen empleados nucleados en el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) y ProRacing, la estructura que atiende los autos del equipo oficial Chevrolet. El arrecifeño y su compañero de equipo, Bernardo Llaver, se ausentarán de la undécima y anteúltima fecha del calendario, que la categoría desarrollará desde este sábado en el autódromo Oscar Cabalén, de Alta Gracia.

Canapino es la estrella de Chevrolet, el exponente al que el público identifica con la marca, aunque en 2022 es Llaver quien mantiene la ilusión de retener la corona entre los pilotos para el conjunto que tiene a Guillermo Cruzzetti como responsable técnico. “Es un día tristísimo. Por un conflicto gremial estamos resignando toda chance de pelear por el campeonato con nuestros pilotos”, sostuvo el ingeniero, que era la mano derecha de Alberto Canapino y tomó el control tras la muerte del exitoso e icónico preparador, en febrero del año pasado. Con dos carreras por delante, encabeza el campeonato Leonel Pernía (Renault Fluence), con 271 puntos, escoltado por Julián Santero (Toyota Corolla), con 230, y Llaver (Chevrolet Cruze), con 226.

Agustín Canapino y Bernardo Llaver, los pilotos del equipo oficial Chevrolet de TC2000, que resultan rehenes de un conflicto gremial.
Agustín Canapino y Bernardo Llaver, los pilotos del equipo oficial Chevrolet de TC2000, que resultan rehenes de un conflicto gremial. - Créditos: @Prensa Chevrolet YPF

“Estoy muy caliente. Tengo una enorme desilusión, porque tenía muchas posibilidades de pelear por el campeonato. Iba a Alta Gracia con 40 kilos de lastre y Pernía lleva 60. Podíamos llegar a la última carrera recortando la diferencia a sólo 20 puntos. Siempre peleando solo. Toda mi vida me preparé para este momento, aguanté mil cosas y siempre agaché la cabeza pensando en que algún día me iba a tocar a mí. Qué difícil es todo a veces, no imaginan la ilusión que tenía. Gracias a todos los que me apoyaron e hicieron fuerza junto a mí”, se lamentó Llaver.

El mendocino conocía de la situación aunque imaginó que se lograría una solución o una mediación que posibilitara que los autos viajaran rumbo a Alta Gracia desde el taller que se levanta al costado de la autopista que conecta a Córdoba con Villa Carlos Paz. “Iba en viaje a Córdoba cuando me enteré de que no se destrababa. Paré en San Luis a esperar las novedades y me llamó Sergio [Di Stilio, el jefe de prensa del equipo de competición] y me avisó. No me habló nadie de Pro Racing ni de Chevrolet”, apuntó.

Llaver, tercero en el campeonato de TC2000 y principal candidato de Chevrolet a la corona; el mendocino se enteró camino a Alta Gracia de que no sería parte de la carrera en el autódromo Oscar Cabalén.
Llaver, tercero en el campeonato de TC2000 y principal candidato de Chevrolet a la corona; el mendocino se enteró camino a Alta Gracia de que no sería parte de la carrera en el autódromo Oscar Cabalén. - Créditos: @www.supertc2000.com.ar

“Si hay pilotos que merecen definir un campeonato en la pista, uno es éste”, aludió Matías Milla, piloto del equipo Renault, a Llaver. “Estoy del otro lado de la vereda y nosotros queremos ser campeones con Leo [Pernía], pero el Berni, como le decimos, merece terminar de pelear el torneo como tienen que ser: en la pista”, agregó el bonaerense. Que destacó aun más a su rival de Chevrolet: “Él lucho como nadie en el TC2000. Vendió autos... Le faltó vender al Robert, su padre, que no tiene precio. Pero la cantidad de carreras que ganó, las cosas que hizo manejando un auto de TC2000, lo que luchó para continuar en momentos en que la adversidad mandaba... Él lo sacó adelante siempre”.

La situación conflictiva es de SMATA con la escudería, no con la terminal automotriz. ProRacing emitió un comunicado y tildó de infundado el reclamo. “Ante las injustificadas medidas de fuerza del gremio mecánico en nuestras instalaciones de ProRacing, informamos que no será posible para nuestros pilotos participar con seguridad en esta carrera tan importante. Hemos informado a nuestros sponsors y lamentamos que esta situación deje sin posibilidades de pelear el campeonato a nuestros pilotos y a los seguidores de la categoría sin espectáculo”, reza la nota.

Los demandantes expusieron la situación del conflicto mediante el vocero del gremio. “Todo esto es un combo que venimos discutiendo desde principio de año y que se acentuó mucho en julio. Participan la autoridad de aplicación en la provincia, el Ministerio de Trabajo. Todos están al corriente de lo que estaba ocurriendo y ahora, ante la no respuesta, se llegó a esta situación de generar un parate a los efectos de que no saquen los autos para las competiciones de este fin de semana en el autódromo Oscar Cabalén”, relató Leonardo Almada a Radio Cadena 3.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

El reclamo apunta al pago del 100% de las horas extras y a que los mecánicos no trabajen más de ocho horas en las carreras, una situación atípica, porque las jornadas en los autódromos empiezan a la mañana y finalizan entrada la noche. “Un día llegó una patrulla de SMATA y dijo que no se trabajaba más hasta firmarse los papeles. Entraron al taller de forma intimidante. Todo esto es muy reciente, hay mucho enojo, mucha impotencia. Todavía no se cómo continuará todo. Los dueños del equipo tendrán que decidir. Es muy difícil volver a la pista con este nivel de dificultad, genera una gran tristeza. Esto seguramente tiene consecuencias, porque hay contratos con Chevrolet y con YPF, contratos que hay que cumplir, y no hemos podido hacerlo”, expresó Valois Salavagione, del equipo técnico de ProRacing, en el programa radial Clasificando.

La categoría, que este año cambió de dueño tras el acuerdo de febrero pasado entre Auto Sports SA, del Grupo Clarín, y Tango Sports Team, propietaria de Top Race y Rally Cross-CarX, que tomó las riendas, mantiene el cronograma de actividades en la pista, pero el viernes canceló un acontecimiento en el que pilotos darían autógrafos en la explanada Museo Virrey Liniers.

El conflicto gremial asesta un duro golpe al automovilismo deportivo y a una categoría que se sostiene con escuadras oficiales, que en los 200 Kilómetros de Buenos Aires promocionó a dónde apuntará en el futuro y que planifica seducir a nuevas terminales... El conflicto sindical en el taller de ProRacing quita vigor a las buenas ideas y a las mejores intenciones.