TC. Mariano Werner y un triunfo que alimenta el sueño de revalidar la corona

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Mariano Werner celebra la victoria en el podio del autódromo Rosendo Hernández, de San Luis; el paranaense suma tres triunfos en la temporada 2021
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Con una victoria desde el semáforo a la bandera a cuadros, Mariano Werner (Ford) se relanzó en la pelea para retener el título de campeón de Turismo Carretera. El paranaense dibujó una carrera con su sello: defendió con fiereza la posición de privilegio en la partida y luego de desarticular el intento de superación de Diego Ciantini (Dodge) marcó el pulso. Con su estilo contundente y avasallador le quitó brillo al espectáculo, aunque el entrerriano se llevó del autódromo de San Luis una cosecha de puntos que le permite ilusionarse y, además, preocupar a los rivales, que observan que el monarca tiene las herramientas para reproducir el logro de 2020. A falta de tres carreras marcha segundo en la Copa de Oro, a una unidad del puntero Facundo Ardusso (Chevrolet), aunque el parejense todavía no firmó el triunfo que lo habilita para ser campeón, esa regla que Werner sufrió como ningún otro piloto hace 11 años.

Para la carrera en San Luis, Mariano Werner recuperó el motor que rompió en el circuito de Rafaela y con el que se había impuesto en San Nicolás y Posadas
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Para la carrera en San Luis, Mariano Werner recuperó el motor que rompió en el circuito de Rafaela y con el que se había impuesto en San Nicolás y Posadas (ACTC/)

El inicio de la Copa de Oro, el mini torneo de cinco carreras que consagra al campeón del TC, golpeó a Werner, aunque acostumbrado a los sinsabores que reparte el automovilismo el paranaense viajó a San Luis convencido que su nombre integraría la lista de candidatos a la victoria. La rotura del motor en la serie clasificatoria en Rafaela no lo desmoronó, como tampoco terminar en el puesto 23 la carrera Final. Observó como un guiño del destino que apenas dos de los rivales habían finalizado delante suyo: Ardusso y Juan Pablo Gianini (Ford). Y aunque el trazado del autódromo Rosendo Hernández no favorecía a Ford, Werner no descartó ser protagonista: “Si nos guiamos por los años anteriores, no es el mejor circuito para la marca. Pero también nos pasó que el año pasado anduvimos bien en trazados donde antes pasábamos desapercibidos. Soy optimista”, la lectura de Werner, que para la cita puntana recuperó el motor con el que ganó en Posadas y en San Nicolás en 2021.

En la clasificación del sábado, demostró el potencial del auto que prepara el Martínez Competición y que cuenta con la motorización de Rody Agut. Favorecido por el recargo que sufrió Julián Santero (Ford) -el mendocino cambió la tapa de cilindros del impulsor del auto que está bajo el paraguas del Memo Corse, la estructura con la que el paranaense fue campeón el año pasado-, solo Ciantini logró superarlo en el cronómetro. Largar junto con Agustín Canapino (Chevrolet) en la primera fila de la segunda serie se convertiría en una excelente prueba para demostrar si el cartel de candidato se ajustaba al auto N°1. Los dos máximos referentes del clásico del automovilismo nacional -Ford vs. Chevrolet- desanduvieron tres curvas a la par, ajustados, pero sin el mínimo roce; el paranaense dominó la escena, construyó la victoria parcial y le enseñó al tetracampeón que era un firme aspirante a ganar la carrera.

El relanzamiento de la carrera Final con Mariano Werner (Ford) y Agustín Canapino (Chevrolet), al frente del pelotón; un duelo de marcas y que entre los pilotos tiene una historia de 11 años
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El relanzamiento de la carrera Final con Mariano Werner (Ford) y Agustín Canapino (Chevrolet), al frente del pelotón; un duelo de marcas y que entre los pilotos tiene una historia de 11 años (ACTC/)

Con el mejor tiempo de las tres series -venció en los relojes a Ciantini y a Juan Bautista De Benedictis (Ford)-, el monarca se aseguró el lugar de privilegio para largar la final. La quinta vez en 12 carreras que Werner imponía esas condiciones: dos veces en San Nicolás, las restantes en Paraná y en Posadas. La estadística, los resultados del póquer que asomaba como antecedente, era rotunda: dos éxitos y dos segundos puestos. “Tenemos que llegar vivos a la última fecha, aprovechar los circuitos que nos favorecen y poner más empeño, voluntad y cabeza en los que no. En ese nos centramos desde que volvimos de Rafaela”, anticipaba en una charla con el programa radial Vuelta Previa.

Si Canapino admitió después de ganar en la apertura de la temporada en La Plata que su padre Alberto jamás hubiera aceptado esa estrategia, Werner tampoco ocultó que no dudaría en elegir la victoria por sobre los 20 kilos de lastre que se le sumarán al auto por el éxito. “Si hubiera sido por él no hubiera ganado. Perdón, Gordo, que te estoy botoneando la estrategia”, reflexionaba Canapino, que desentendía la norma no escrita que fijó su papá: “El TC tiene 10 pruebas [la Etapa Regular] y cinco finales [la Copa de Oro]”. Como el 21 de febrero pasado en el autódromo Roberto Mouras, donde ganó seis días después de la muerte de Alberto, ayer Agustín se emocionó con el triunfo de su hermano Matías, de 21 años, en el TC Pista. Para el entrerriano, los kilos pesan, pero entiende que no perjudicarán el desempeño del auto en el futuro: “La duda antes de la Final era de puntos o kilos, pero la victoria no se negocia. Esta pista no nos había tratado bien y el equipo trabajó para revertirlo. Teníamos programada una prueba [cada piloto tiene dos test anuales, pero Werner por estrenar auto tenía la oportunidad de una más], pero se decidió enfocar el trabajo en algunos elementos periféricos, porque veníamos de una carrera en la que se cambiaron muchos elementos aerodinámicos y había que volver a un set up de una pista normal”.

Séptimo en el clasificador final, Facundo Ardusso se mantiene como puntero de la Copa de Oro; el parejense debe la victoria que lo habilita para ser campeón de la categoría
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Séptimo en el clasificador final, Facundo Ardusso se mantiene como puntero de la Copa de Oro; el parejense debe la victoria que lo habilita para ser campeón de la categoría (ACTC/)

Los 45 puntos que sumó en San Luis catapultaron a Werner al segundo puesto de la Copa de Oro, una unidad por detrás de Ardusso. Son 74 los del parejense -finalizó 7mo- y 73 los del entrerriano; Canapino -largó cuarto y culminó 2do- espía, con 72. “No tuvimos chances de pelear por ganar, aunque lo intentamos en el relanzamiento. Igualmente, nos llevamos un gran resultado”, apuntó el arrecifeño, que con Ardusso definió las coronas de 2017 y 2018, mientras que con Werner sostuvieron un mano a mano en 2010 en el autódromo de Buenos Aires. Arribaron al Gran Premio Coronación con el casillero de la victoria vacío y fue Canapino quien lo completó y se consagró campeón, con apenas 20 años; el paranaense, que en esa temporada sumó más puntos que ningún otro piloto, pero adeudó el triunfo, arribó en el segundo puesto y recién una década después pudo desquitarse al sumar su primer título en el TC.

“Los pilotos primero soñamos con debitar en una categoría nacional importante, correr en el TC, pero después empezás a ilusionarte con ganar una carrera. Cuando ganás la primera, querés otra y lo mismo pasa con un campeonato: lo ganaste, pero ya querés empezar a proyectar cómo se puede intentar ganar el siguiente”, le comentó Werner a La Nacion, dos días después de ser campeón en 2020. Diez meses más tarde, el paranaense demuestra que la planificación que trazó para repetir el éxito viaja por buen camino.

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