Tatiana Calderón: la historia de la última mujer que aspiró a correr en la Fórmula 1

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La sonrisa de Tatiana Calderón, la piloto de pruebas y desarrollo que tuvo Alfa Romeo en la Fómrula 1 durante cuatro temporadas; en 2022, la colombiana participará en IndyCar
La sonrisa de Tatiana Calderón, la piloto de pruebas y desarrollo que tuvo Alfa Romeo en la Fórmula 1 durante cuatro temporadas; en 2022, la colombiana participará en IndyCar

Tres décadas atrás, Giovanna Amati tuvo tres intentos fallidos para ser parte de un gran premio de Fórmula 1. Las pistas de Kyalami, Ciudad de México y San Pablo, donde el Gran Circo desanduvo las tres carreras con las que se inició el calendario de 1992, resultaron los escenarios en los que la romana fracasó con un medio mecánico que no representaba a los mejores de la historia: el Brabham, con motor Judd, distaba de ofrecer la excelencia que once años antes le dio la corona a Nelson Piquet en la batalla con Carlos Reutemann. Tampoco sus compañeros de escuadra lograron el objetivo: al japonés Akihiko Nakaya se le rechazó la superlicencia, mientras que el belga Eric van De Poele corrió la misma suerte que la italiana en la sesión clasificatoria. Los almanaques se sucedieron y Tatiana Calderón se ilusionó con recoger el testimonio: Alfa Romeo le abrió la puerta y la colombiana fue contratada como piloto de pruebas, una función que desarrolló durante cuatro años. Hoy, a los 28 años, el sueño se desvaneció y en la actual temporada debutará en la IndyCar, bajo el techo de AJ Foyt Racing, y apostará a las carreras del Mundial de Resistencia.

Bogotana, el campeonato Nacional de Karting que se desarrolló en Medellín, cuando tenía apenas 10 años, enseñó la calidad conductiva de Tatiana. La leyenda señala que el padre de uno de los competidores aseguró que compraría pelucas para todos los varones, si la niña los vencía. Incrédulo, observó como la niña los pulverizaba en la pista. Como muchos jóvenes, el comienzo del recorrido resultó un juego: una moto Yamaha 50 color rosa, que le habían regalado a su hermana Paula, el primer contacto; los kartings de las pistas de alquiler, el medio que la apasionó. Llegó a realizar tantos turnos consecutivos que el dueño del lugar le aconsejó que era menos costoso comprarse un karting que seguir pagando.

Paula también se esperanzó con ser piloto, pero cuando Tatiana se enseñó superior y competitiva decidió correrse para que el apoyo familiar se concentrara en su hermana menor. Las asperezas en los circuitos los descubrió rápidamente: en 2004, en el municipio de Tocancipá, lideró por primera vez una carrera, pero la sacaron de pista con malas artes. Lloró sin consuelo y al día siguiente pagó con la misma moneda al mismo rival. “Quería que sintiera lo mismo que sentí yo y también para que me empezaran a respetar. Cuando me bajé del karting también lloré, porque no era la manera en que me gustaba competir”, reconoce, cada vez que le consultan sobre el primer triunfo. Prácticamente imbatible, al punto que su padre Alberto solicitó que se sortearan los motores, cansado de las acusaciones de que su hija corría con un impulsor fuera de reglamento.

Tatiana Calderón conduce el auto del equipo Dragon Corse de la Super Fórmula Japonesa; la colombiana desanduvo dos temporadas en la categoría asiática (Instagram @tatacalde7/)
Tatiana Calderón conduce el auto del equipo Dragon Corse de la Super Fórmula Japonesa; la colombiana desanduvo dos temporadas en la categoría asiática (Instagram @tatacalde7/)

Sin rivales en su país, el kart estadounidense fue el siguiente desafío. Allí, con 16 años, sentenció que el automovilismo sería su medio de vida, más que un hobby. “Después de graduarte, ¿qué vas a estudiar?”, la consultó su papá. “Me quiero dedicar a las carreras”, la veloz respuesta que ensayó Tatiana, que desde ese momento solo tuvo ojos para los autos, las carreras y siempre con la F1 como objetivo. “Siempre soñé con la F1, porque crecí viendo las carreras de Juan Pablo Montoya [el colombiano corrió desde 2001 a 2006, con Williams y McLaren]. Él fue mi inspiración y a donde quería llegar, siempre fue mi referencia. Aun hoy admiro su trayectoria y sigue siendo mi piloto favorito”, relata sobre quien ganó siete veces y con quien compartió pista en el Mundial de Resistencia.

La muerte del piloto inglés Dan Wheldon en un óvalo, en una carrera de IndyCar, en 2011, provocó el cambio de escenario. “Estábamos en un aeropuerto y vimos la noticia. Mi papá dijo ‘no quiero volverte a ver en un óvalo nunca más’, por lo que nos mudamos a Europa, donde me inicié en la F3″, asegura, quien participará en 12 de las 17 fechas del calendario de IndyCar, ya que descartó las cinco visitas a los circuitos que son óvalos. Primero en España y más tarde en Inglaterra, Tatiana fue subiendo peldaños. Para adquirir una mejor forma también aceptó competir en Nueva Zelanda, donde tenía hasta tres carreras por fin de semana. El adiestramiento físico sufrió un brusco cambio con el desembarco en la F3, al extremo de cargar 40 kilos en el cuello.

El inicio del sueño de la Fórmula 1: Tatiana Calderón y su visita a la escudería Sauber
El inicio del sueño de la Fórmula 1: Tatiana Calderón y su visita a la escudería Sauber

Del equipo Emilio de Villota Motorsport a la convocatoria en México al Filming Day de la escudería Sauber de F.1. Una segunda prueba en el circuito privado de Fiorano y la contratación en 2019 como piloto titular de BWT Arden, de F2, la antesala del Gran Circo. “La peor temporada de mi carrera. En todo sentido: en lo emocional, en los resultados, en las decepciones, en la muerte de Anthoine Hubert…”.

El espectacular accidente del joven francés en el circuito de Spa-Francorchamps hizo cavilar su continuidad en el automovilismo. El impactante golpe, pero también observar cómo los padres del piloto retiraban sus pertenencias del hotel –tenían habitaciones contiguas- la desmoronó, al igual que cuando los médicos le informaron que el ecuatoriano Juan Manuel Correa –involucrado en el accidente- estaba en coma y podía perder sus piernas. Superar el trauma le demandó meses, días de llanto y noches de insomnio. Trabajó con psicólogos. “Tuve que replantearme lo que quería hacer con mi carrera, porque no estaba disfrutando”, sentenció, pero encontró la fortaleza anímica para revertir la crisis.

Con el apoyo del patrocinador Rokit, que en la Fórmula 1 estuvo asociado a la escudería Williams, Tatiana Calderón decidió participar en la IndyCar en 2022 (Instagram @tatacalde7/)
Con el apoyo del patrocinador Rokit, que en la Fórmula 1 estuvo asociado a la escudería Williams, Tatiana Calderón decidió participar en la IndyCar en 2022 (Instagram @tatacalde7/)

La butaca en la F1 empezó a alejarse y la bogotana descree que se trate de una cuestión de género. “Tener la oportunidad es complicado para cualquier piloto. Hay 20 asientos y a veces toca estar en el momento adecuado en el equipo correcto. En 2014, Susie Wolff [la esposa de Toto Wolff, el jefe de Mercedes] participó de dos test y Simona de Silvestro [ex piloto suiza de IndyCar, que compitió en la Fórmula E], también tuvo sus pruebas. Pienso que estaban preparadas y no les llegó la oportunidad”, confesó en una entrevista con El País.

Tatiana Calderón fue la primera mujer en marcar un podio en la F3 Británica, la primera en participar en la F2 y la primera piloto latinoamericana en manejar un F1, después de ser contratada como tester por Alfa Romeo. No logró cumplir el sueño completo en el Gran Circo y volverá a mudarse a los Estados Unidos para romper otro registro: desde 2011, con Danica Patrick, que una mujer no realiza una temporada de IndyCar.

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