Talleres: el modelo de gestión para resurgir desde el Federal A en seis años

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Los festejos de Talleres, una escena que se repite en el presente; el club de barrio Jardín se reinventó con un modelo de gestión para ascender desde el Federal A
Marcelo Aguilar

No fue magia. La temporada de Talleres, de Córdoba, fue el producto de un recorrido que tuvo una estrategia, un modelo para aceptar compromisos y convertirse en protagonista sin apartarse de un libreto. Con apenas mirar hacia atrás, las imágenes de un ascenso vertiginoso, pero siempre sostenido y sustentado en la cancha como en las finanzas, invitan a entender las razones de por qué el club de barrio Jardín tuvo un calendario pleno de emociones y el curso debería ser un espejo para el futuro, aunque no llegó a coronar la tarea con un título. Hace seis años superaba a Sol de América, de Formosa, y regresaba a la primera Nacional. Aquella pequeña conquista, con gol de Victorio Ramis, fue el paso inicial de una aventura que desembocó en la final de la Copa Argentina, la primera en el país desde el malogrado desenlace con Independiente en el Nacional 1977. Además, el tercer puesto en el campeonato le aseguró una plaza en la Copa Libertadores 2022.

El modelo de gestión no encuentra receptividad en el país y entonces se torna atípico. Talleres es un club que coquetea con el gerenciamiento y las sociedades anónimas, más que con las instituciones civiles sin fines de lucro. Pero más allá de las preferencias y de las defensas encendidas que se realizan de los patrones de gestión, el plan que ofreció Andrés Fassi cuando llegó a la presidencia en noviembre de 2014 dio resultados. Siete años atrás, el club viajaba a la deriva, con pedidos de quiebra y futbolísticamente hundido en el torneo Federal A. Con Fassi, que aprendió los secretos en el Grupo Pachuca, de México, se modificaron las estructuras: una dirección profesional, el camino que fue y es resistido por aquellos que critican los métodos y las formas de conducción.

El colombiano Diego Valoyes, figura de la reciente campaña de Talleres, es pretendido por tres clubes del exterior; el presidente Andrés Fassi mencionó que el delantero tiene un valor de mercado de 12 millones de dólares
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El colombiano Diego Valoyes, figura de la reciente campaña de Talleres, es pretendido por tres clubes del exterior; el presidente Andrés Fassi mencionó que el delantero tiene un valor de mercado de 12 millones de dólares (Fotobaires/)

El gol antológico de Pablo Guiñazú a All Boys, en Floresta, en 2016, devolvió a Talleres a Primera, después de 12 años. El siguiente objetivo fue asegurar la permanencia, la que logró con holgura en 2017. Era el momento del despegue y no le tembló el pulso: se clasificó para la Copa Libertadores 2019; en 2020 quedó a tiro de jugar la final de la Copa Diego Maradona y en una temporada en donde la pandemia mundial de Covid-19 hizo estragos, La T se sostuvo en el plano internacional al sacar boleto para la Copa Sudamericana. Desde el regreso, el equipo enseñó que tenía metas que cumplir y las ejecutó. También en lo institucional, con la reciente inauguración del Centro de Alto Rendimiento Amadeo Nuccetelli, una obra que posiciona a Córdoba como referente para el fútbol argentino.

Para cada etapa hubo entrenadores que fueron moldeando el curso. Frank Kudelka cimentó el proyecto; el paso de Juan Pablo Vojvoda fue efímero y sostuvo el crecimiento y el arribo del Cacique Alexander Medina ofreció el salto de calidad que Talleres pretendía. En el medio, algunos desacoples, porque los cordobeses son vendedores de jugadores y el arte de desarmar y armar los mecanismos es una tarea que desgasta. El entrenador uruguayo no continuará en el club y tampoco fue una casualidad aquel enojo con la conducción: mientras el plantel disminuía en cantidad y calidad, optó por dejar de hablar en público. Las ventas del juvenil ecuatoriano Piero Hincapié a Bayer Leverkusen y de Federico Navarro -un talento de 21 años- a la MLS, las transferencias que generaron el cortocircuito. Eran las últimas gotas de una canilla que ya escurría, porque a esos dos nombres deben agregarse Nahuel Bustos –actualmente en Girona, de España, que es parte del Grupo City-; Tomás Pochettino –Austin, de la MLS-; Andrés Cubas –Nymes Olympique, de Francia- y Franco Fragapane, a Minnesota United, de la MLS.

“Nuestro estilo se caracteriza por ser un fútbol de propuesta más que de respuesta. Tratamos de tener el dominio del balón, de jugar más tiempo en el campo rival que en el propio. Tratar de crear circuitos, asociación por las bandas y finalización por dentro. Estamos convencidos de una idea y yo le tengo que transmitir a los jugadores esa idea”, definía el Cacique su línea de juego, que prende rápido y los futbolistas la ejecutan con gusto. La razón es sencilla, nombres que tuvieron pasos irrelevantes en otros clubes se redescubren en Talleres en una versión mejorada: Carlos Auzqui y Héctor Fértoli son dos muestras de ese renacer. El primero tropezó en River, Huracán y Lanús antes de recalar en la Docta; el Rayo venía de experiencias poco convincentes en San Lorenzo y Racing. Otro caso con esas características es Mateo Retegui, a préstamo de Boca.

El público de Talleres colmó su sector en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, en la final de la Copa Argentina que el equipo cordobés jugó con Boca
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El público de Talleres colmó su sector en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, en la final de la Copa Argentina que el equipo cordobés jugó con Boca (Fotobaires/)

Las fórmulas exactas no existen en el fútbol, pero la que aplica la da réditos a Talleres. Comprar a bajo precio, prestar y vender en millones es la secuencia de mercado que impone el método Fassi. La lista abarca a Nahuel Tenaglia, que hace cuatro temporadas se incorporó desde Atlanta; Enzo Díaz, de Agropecuario; Angelo Martino, Atlético de Rafaela o Rodrigo Villagra, de Rosario Central. La tarea de rastrillaje no se reduce al fútbol nacional, el goleador Michael Santos se sumó con el pase en su poder de FC Copenhague y el colombiano Diego Valoyes lo hizo desde el modesto La Equidad. Cuando tiene que equilibrar las finanzas apela a los préstamos –de esa forma generó entradas por más de un millón de dólares con las cesiones de Nicolás Giménez a Baniyas, de Emiratos Árabes Unidos, y Guilherme Parede, a Vasco da Gama- y anteriores ventas como la de Facundo Medina, a Lens, que reportó 2.600.000 dólares.

Con la final de la Copa Argentina 2021, Talleres jugó su tercera final: en 1977 cayó con Independiente y en 1999 se impuso sobre Sportivo Alagoano, de Brasil, en la Copa Conmebol
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Con la final de la Copa Argentina 2021, Talleres jugó su tercera final: en 1977 cayó con Independiente y en 1999 se impuso sobre Sportivo Alagoano, de Brasil, en la Copa Conmebol (Fotobaires/)

El récord histórico de sostenerse durante seis fechas en la cima del campeonato, la clasificación anticipada a la Copa Libertadores 2022, los éxitos sobre los denominados cinco grandes que La T logró bajo la conducción del Cacique Medina, pequeños detalles que fueron forjando este presente auspicioso y entusiasma rumbo al futuro, aunque le falte sellar la tarea con un grito de campeón.

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