Soberano Jr. aprendió a la mala

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CIUDAD DE MÉXICO, mayo 31 (EL UNIVERSAL).- Romantizar la idea de morir en un ring luchando, no forma parte de los pensamientos del Soberano Jr., quien aprendió a la mala que exponerse de más puede costar caro.

Una lesión que lo alejó por varios meses de la lucha libre, cambió la mentalidad acerca de cómo enfrenta su trabajo en el ring. "Ahora el servicio médico no te permite seguir la lucha si sufres un golpe fuerte, como antes se acostumbraba, hacíamos daño a nuestro cuerpo y el resultado está en tantos luchadores que no pueden ni caminar", rememora el luchador.

Se rifó lesionado. Recuerda que alguna vez continuó una lucha e hizo siete más lastimado sin atenderse. "Solo le hice daño a mi cuerpo. La ignorancia nos mete miedo y provoca que hagamos cosas que no debemos", advierte.

Son varios los tropiezos de los que ha aprendido, antes de aquella cirugía en la rodilla, se inyectó cortisona, "por seguir los consejos de luchadores viejos me apliqué seis inyecciones y no servía de nada, ya estaba roto".

Así que pide desechar la creencia de que el luchador aguanta mucho, "sí lo hacemos, pero también tenemos una familia. No es de cobardes parar, es más frustrante pasar muchos meses sin trabajar, que abandonar una lucha y descansar unas semanas", sentencia.

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