El juego que hizo sentir a México como campeón del mundo por ganarle a Alemania

·4  min de lectura
Hirving Lozano celebra su gol contra Alemania en el Mundial Rusia 2018.  (Foto: Stefan Matzke - sampics/Corbis via Getty Images)
Hirving Lozano celebra su gol contra Alemania en el Mundial Rusia 2018. (Foto: Stefan Matzke - sampics/Corbis via Getty Images)

La Selección Mexicana hizo una de las hazañas más recordadas en el futbol cuando jugó la Copa Mundial de Rusia en 2018. El Tricolor de Juan Carlos Osorio venció a quien había levantado el trofeo de campeón del mundo cuatro años atrás en Brasil 2014. La todopoderosa Alemania cayó ante México en el Estadio Luzhniki, de Moscú.

Meses atrás, el director técnico del Tri sonreía cuando en el sorteo del torneo aparecía México en el mismo grupo que el conjunto teutón: “Nos enfrentaremos al campeón del mundo. Me parece excelente, es competir contra el mejor de todos y nos podremos medir. Podemos jugar de igual a igual. Es una gran oportunidad para el futbol mexicano”, decía Juan Carlos Osorio para Telemundo siete meses antes de la competencia.

El 17 de junio de 2018 fue un descargar de emociones para la afición mexicana: llanto, alegría y júbilo. La expectativa para la selección de México estaba recargada en once jugadores. Acostumbrados al fracaso en las copas del mundo, los espectadores vaticinaban dos escenarios posibles, una tragedia o una gloria de las que pocas veces se observan.

Al campo saltó Guillermo Ochoa como guardameta. En la zaga defensiva Carlos Salcedo inició con lateral derecho tal y como lo hacía en el Eintracht Fráncfort; Hugo Ayala y Héctor Moreno, los centrales y por el lado izquierdo Jesús Gallardo como carrilero zurdo. El mediocampo experimentado lo conformaban Andrés Guardado con recorrido en equipos europeos; Héctor Herrera en uno de sus mejores momentos futbolísticos y Miguel Layún. En el ataque Javier Chicharito Hernández fue acompañado por Carlos Vela e Hirving el Chucky Lozano.

Frente a ellos, nombres como Manuel Neuer, Mats Hummels, Toni Kross, Mezut Ozil y Thomas Müller eran los encargados de defender la camiseta alemana, todos ellos habían sido campeones del mundo cuatro años antes cuando se impusieron ante Argentina donde figuraba un tal Lionel Messi.

El Himno Nacional mexicano retumbó en el inmueble ruso. Miles de aficionados se dieron cita para el partido. A 10 mil kilómetros de distancia, 16 millones de personas sintonizaron el encuentro desde México, según información de Nielsen Ibope, agencia encargada de medir la audiencia televisiva.

El árbitro, Alireza Faghani, de Irán, pitó el inicio del cotejo. Tan solo a un minuto de comenzar la contienda Hirving Lozano prendió las alarmas del cuadro alemán con un disparo que tapó Jerome Boateng dentro del área grande. México, tal y como lo indica el proverbio, parecía como Pedro por su casa, tenía todo por ganar y nada que perder.

Toma y daca. La selección de Alemania atacaba en ofensiva con Timo Werner acompañado por Julian Draxler y Joshua Kimmich. Al minuto 35 del primer tiempo, HH robó el balón en el primer tercio de su campo, su tocayo pero de apellido Moreno inició en contragolpe. Chicharito Hernández bajó al círculo del medio campo para recuperar el esférico y el Principito Guardado respetó la pared con la que dejó a Hernández uno a uno ante Boateng; esperó y filtró a Lozano, quien recortó a Ozil hacia su derecha y empalmó la bola al fondo de la red de Neuer.

México ganó dos partidos y perdió uno en la fase de grupos de la Copa del Mundo de Rusia 2018 (Foto: BENJAMIN CREMEL/AFP via Getty Images)
México ganó dos partidos y perdió uno en la fase de grupos de la Copa del Mundo de Rusia 2018 (Foto: BENJAMIN CREMEL/AFP via Getty Images)

El tanto fue el único del encuentro, el Tricolor aguantó el marcador y sumó tres puntos. Cuando el duelo culminó, Javier Hernández se tiró al pasto en señal de que habían logrado algo que hasta el más optimista ponía en duda: ganarle a Alemania en un mundial. Gary Lineker, ex futbolista inglés se equivocó cuando dijo: “el fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11 y siempre gana Alemania".

Con evidente exaltación el Profe Osorio dio crédito a sus pupilos por el resultado: “Todo el crédito es de los muchachos. Tuvimos un plan y lo ejecutamos muy bien”, dijo en zona mixta al terminar el partido. Lo que pasó después ya lo sabemos. El Tri se impuso ante Corea del Sur en el segundo encuentro y cayó ante Suecia en el tercero. En octavos de final se encontró a Brasil y no pudo llegar al ansiado quinto partido una vez más.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR | EN VIDEO

Los ladrones no contaban con lo que haría esta mujer para salvar su bolsa

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.