La selección: Giovani Lo Celso, uno de los emblemas del ciclo de Lionel Scaloni tras ser el último de la lista de Sampaoli

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Giovani Lo Celso cubre la posición ante la carga de Vecino durante la goleada 3-0 de Argentina a Uruguay
Gustavo Garello

Uno de los mayores reparos que tuvo la designación de Lionel Scaloni como director técnico del seleccionado fue su falta de experiencia, el escaso recorrido en el oficio. Saltaba todos los pasos intermedios que normalmente preceden la llegada a un puesto tan jerarquizado. Esa lógica lectura tapaba lo que en ese momento era una nota al pie de página: la información y conocimiento que había acumulado como integrante del cuerpo técnico de Jorge Sampaoli, en el que se encargaba de analizar a los rivales y ser un nexo con el plantel.

Desde esa posición subalterna se fue formando un concepto sobre Giovani Lo Celso más valioso que el que tuvo el propio Sampaoli, que en su caótica gestión durante el Mundial de Rusia no le dio un minuto al mediocampista surgido en Rosario Central, figura y mejor socio de Lionel Messi en el 4-0 a Haití, último amistoso previo al Mundial. Nunca hubo explicaciones sobre aquella marginación en un equipo que probó hasta con Maximiliano Meza. La rumorología avanzó hasta algún comportamiento de Lo Celso en una práctica que no cayó bien.

Lo Celso gambeteó a Muslera y su definición dará en el travesaño ante tres rivales que cubrían el arco.
ALEJANDRO PAGNI


Lo Celso gambeteó a Muslera y su definición dará en el travesaño ante tres rivales que cubrían el arco. (ALEJANDRO PAGNI/)

Cuando en agosto de 2018 a Scaloni le tocó armar su primera lista para dos amistosos, no dudó: entre los convocados estuvo Lo Celso, que dejaría de ser una pieza testimonial de los planteles para transformarse en uno de los emblemas de la renovación. Titular y autor de un gol en el 3-0 sobre Guatemala, para La Nación fue la figura (8 puntos) en el estreno del ciclo de Scaloni. Por entonces ya sumaba dos temporadas en Paris Saint Germain, donde el entrenador Unai Emery lo consideraba como un futbolista que “cada vez juega mejor”.

Más de tres años después, Lo Celso es el cuarto futbolista entre los que tienen más presencias en la era Scaloni, con participación en 28 de los 38 partidos. Ante Uruguay contribuyó decididamente en el juego dinámico y asociativo con que la Argentina despertó tantos elogios y entusiasmo. Lo Celso le da continuidad y variantes a la elaboración. Ubicado como un interior por la izquierda, con su zurda es capaz de combinar por adentro con los delanteros y de apoyarse en las proyecciones del lateral por afuera.

Lo Celso, en acción a puro toque contra Uruguay

Con un centro de gravedad bajo, en sus movimientos parece envolver la pelota para escondérsela al rival. Su planilla ante Uruguay indica que dio 94 toques, creó tres situaciones de gol, concretó las tres gambetas que intentó y ganó cuatro de los seis duelos contra los adversarios. Messi lo buscó en más de oportunidad, sobre todo cuando Uruguay se hacía impenetrable en los primeros 25 minutos. Lo Celso se impuso en un sector en el que Uruguay oponía al duro Nahitan Nández, con el respaldo de Araujo en la línea de tres centrales.

Estuvo cerca del gol con una definición que dio en el travesaño después de dejar desparramado a Muslera, con tres defensores cubriendo delante de la línea del arco.

Siendo un volante ofensivo que no se desentiende de la presión ni del repliegue para colaborar en la recuperación, su margen de mejora está relacionado con el gol. Convirtió dos en 31 encuentros con la camiseta nacional; además del citado contra Guatemala festejó otro en el 2-0 a Venezuela por los cuartos de final de la Copa América 2019.

Si bien completó los 90 minutos contra Uruguay, por su despliegue y desgaste suele ser reemplazado. Titular en seis partidos de la reciente Copa América, Scaloni lo sustituyó en cinco. Competencia no le falta; Exequiel Palacios también apuntaba a ser el otro interior –junto al inamovible De Paul-, hasta que las lesiones le quitaron lugar al tucumano que se formó en River.

Cerca de completar cinco años en el fútbol europeo entre Paris Saint Germain, Betis y Tottenham, Lo Celso fue dirigido por Emery, Thomas Tuchel, Quique Setién –fue con el que tuvo más continuidad en un torneo de liga y cuando más llegó al gol, con 9 tantos-, Mauricio Pochettino (solo cinco meses), José Mourinho, el interino Ryan Mason y, actualmente, Nuno Espírito Santo.

Otro duelo de Lo Celso con Vecino; el rosarino siempre le dio destino seguro a la pelota
JUAN MABROMATA


Otro duelo de Lo Celso con Vecino; el rosarino siempre le dio destino seguro a la pelota (JUAN MABROMATA/)

Esquivo con la prensa, a punto tal que jamás quiso dar su punto de vista por la oportunidad que le negó Sampaoli durante el Mundial de Rusia, Lo Celso es un agradecido del director técnico que lo hizo debutar en Rosario Central: “El Chacho Coudet me descubrió y potenció”. Su aparición, junto a la de Franco Cervi, elevó el nivel futbolístico de Central, que en 2016 alcanzó los cuartos de final de la Copa Libertadores. Quedó eliminado en una serie terrible ante Nacional de Medellín, con la expulsión de Lo Celso en el desquite en Colombia.

Para el mundo del fútbol pasaba a ser Gio, pero en su casa mantenía el apodo que le puso su papá Juan: “Mono o Monito”. Vecino del barrio Sarmiento, vivió a cinco cuadras del Gigante, al que visitó primero como hincha antes de convertirse en futbolista de las divisiones inferiores. Por entonces admiraba y estudiaba a quien ahora es un compañero en el seleccionado: Ángel Di María. “Me gusta mucho porque es un volante dinámico que llega al gol, asiste y es muy difícil que le saquen la pelota en el mano a mano”, expresó hace unos años a la revista El Gráfico.

Su destino europeo era inevitable, un talento que representaba una bomba de oxígeno económico para las maltrechas tesorerías de los clubes argentinos. Central lo transfirió con 20 años a PSG por 10 millones de euros. Como seguidor de las ligas europeas, Iniesta era otro modelo a seguir. Quizá por eso la obsesión de Lo Celso es no errar pases: “Es lo mejor que me puede ocurrir en un partido”. En su precisión y panorama, el seleccionado amplía un horizonte futbolístico en el que ya se visualiza a Qatar.

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