Sanyo Gutiérrez abre su “manual para hacer un tiro mágico” y cuenta la táctica del reloj rojo

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"Sanyo" Gutiérrez lanza un truco desde el fondo de la cancha
"Sanyo" Gutiérrez lanza un truco desde el fondo de la cancha - Créditos: @gentileza

MENDOZA.- Lo apodan el “Mago de San Luis”, en parte porque nación en la capital de esa provincia hace 38 años, en parte porque dentro de la cancha de pádel se diferencia por sus trucos: tiros inesperados y de enorme virtuosismo técnico. Lo bautizaron “Abracadabra Gutiérrez”, con cierta razón ya que Gutiérrez es su apellido, y con cierta ocurrencia por la palabra que emplea cinco veces la letra “a” y es un clásico conjuro de los magos. Pero para hacerla más corta todos lo llaman “Sanyo”, por el notable parecido que, con pocos años de edad, tenía con el protagonista de la publicidad los ‘80 de televisores a todo color. Lo cierto es que Carlos Daniel Gutiérrez Amaya es un jugador que, con la paleta, hace trucos nunca vistos.

“No me considero mágico, ni mago, ni nada… hago lo que toca, cuando toca”, es lo primero que le dice a LA NACION, en una charla distendida mientras el Premier Padel Mendoza avanza. Sin embargo los resúmenes de los mejores puntos de cada torneo, las jugadas que se viralizan por internet, lo tienen habitualmente como protagonista. Pero insiste en que no hay magia, hay otra cosa.

Carlos Daniel Gutiérrez Amaya, más conocido como Sanyo Gutiérrez, es un jugador profesional de pádel argentino
Carlos Daniel Gutiérrez Amaya, más conocido como Sanyo Gutiérrez, es un jugador profesional de pádel argentino - Créditos: @gentileza

“Me encanta estudiar el pádel, sé por qué tiro cada pelota, no juego sin sentido, intento ser lo más efectivo posible. Y si toca un doble pared, es porque calculé que no iban a esperar esa salida. O si toca un contra pared de willy, es porque en milésimas de segundo, pensé: ‘Si salgo con globo me la sacan porque la cancha es rapidísima, si salgo de derecha [Juan] Lebrón va a estar pegado; la única que me salva es willy contra pared, la tiro...’ Pero la tiro porque tiene un sentido. Si con tres opciones, dos tengo perdidas y una puede ser: muy buena y winner; tiro esa porque es la que tiene mayor porcentaje de chances. Después salió espectacular, mejor punto del año, lo que sea… bien; también podría haber pegado en la mitad de la tribuna”, culmina su detallada explicación, casi sin tomar aire.

Para ser más claro, se arremanga el saco hasta los codos y muestra que no hay nada escondido tras la tela negra. “Creeme. Debo ser el jugador que, en los entrenamientos, menos practica dejadas, dobles contra pared… jamás. En un partido no pienso en lo vistoso, para nada. Pienso en lo que toca hacer para mí y para mi compañero. Si puede ser para mi compañero mejor, intento que él juegue lo más fácil posible”.

El tiempo transforma a los magos, pule sus presentaciones, afina sus trucos. El número uno del mundo de finales del 2018 a principios del 2019 (en pareja con Maximiliano Sánchez), zanja la cuestión con un argumento de peso: el tiempo. “Y además, a medida que estoy más grande, los tiro menos. Hoy los que más tiran magia son los jóvenes. No vas a un “Maxi” Sánchez (35 años), un [Pablo] Lima (35), un [Fernando] “Bela” (43) tirando magia. Son sólidos, saben lo que tienen que hacer. Ya casi no hay magia en nosotros, hay efectividad”.

La historia del reloj rojo

Semifinal del torneo de Alicante. “Sanyo” y su compañero Agustín Tapia (23) se enfrentan a Juan Lebrón y Alejandro Galán. “Nos pegan una paliza”, resume “Sanyo”, el tanteador dice que perdieron 6-1, 6-1. Cuatro semanas más tarde, semifinal del torneo de Bruselas. Otra vez contra Lebrón y Galán. “Nos pegan otra paliza. No se notó tanto en el resultado, pero nos dominaron siempre”, cuenta. Perdieron 6-3 6-2. Y llega el momento del reloj.

En Mendoza, una postal de esta semana, con "Sanyo" Gutiérrez como protagonista junto a su compañero Agustín Tapia
En Mendoza, una postal de esta semana, con "Sanyo" Gutiérrez como protagonista junto a su compañero Agustín Tapia - Créditos: @gentileza

Así lo relata el protagonista: “Ahí noté que no teníamos un esquema claro, entraba a la cancha y no sabía que iba a hacer Agustín. Somos dos jugadores muy virtuosos, que si jugamos bien te ganamos, pero no había nada más. Agus es un gran jugador, pero muy desordenado. Y cuando vos tenés tanto desorden es difícil pelear por el máximo. En este deporte ha habido jugadores mucho más talentosos que Lasaigues, que Gattiker, que Belasteguín, que Juan Martín Diaz [todos números unos]; había partidos que los mataban, pero no llegaban a número uno. Entonces le digo: ‘te lo voy a explicar con colores porque sos un nene todavía, tenés 23 años... nosotros tenemos camisetas de colores, la de titular es la roja y la primera camiseta que sacamos a la cancha tiene que ser esa’”, acelera el relato de la anécdota.

Pero la explicación no termina ahí: “La camiseta roja significa hacer A, B y C, eso significa salir con esa puesta. Si en algún partido decimos, che, no funciona el rojo, perfecto, vamos con la suplente, la azul, plan B. Yo sabía que a él le gustaba mi reloj, este rojo. Le regalé uno igual y le dije: cada vez que en el partido estemos apretados, vamos a mirar el reloj y recordar a qué queremos jugar. A, B y C, eso es el rojo. Sufrir, correr, jugar una más. Y por ahora funciona… no va en si ganamos o perdemos. Nos ganan con el rojo, perfecto, los abrazamos y los felicitamos, fueron mejores, pero no hicimos seis colores en el mismo partido”.

La magia está en la familia

Una imagen familiar, con Sanyo y su papá en el centro
Una imagen familiar, con Sanyo y su papá en el centro - Créditos: @gentileza

Germán Gutiérrez tiene 75 años, es chapista y pintor de autos, y es el padre de Daniel. “Mi papá es el típico artesano, te agarra cuatro chapas y te copia un coche; exacto”, lo elogia. Asegura que su papá “se morirá siendo chapista, si tiene 75 años y sigue trabajando”. Y así lo pinta: “Mirá, para que veas de lo que es capaz papá… consiguió una revista australiana donde había una maquina especial para el taller. Pero que valía U$S 150.000, obvio, imposible de comprar. Bueno, mirando las fotos que había, la hizo él mismo, igual. Fue en el año ‘95 y al día de hoy, la sigue usando. Mi papá, para lo suyo, es una mente brillante. Él es el verdadero mago”.

Parece magia, pero hay mucho más atrás. Un padre que fabrica cualquier auto con cuatro chapas. Un reloj que significa sufrir, correr, jugar una más. Las historias que esconden la magia de Carlos Daniel Gutiérrez Amaya. “Sanyo” para los amigos.