Rumbo a Francia 2023. Los Pumas repiten la historia a 10 meses del Mundial, con un inolvidable triunfo sobre Inglaterra en Twickenham

Festejo argentino en Twickenham: los Pumas lograron un histórico triunfo frente a Inglaterra
Festejo argentino en Twickenham: los Pumas lograron un histórico triunfo frente a Inglaterra - Créditos: @Alastair Grant

Los Pumas dieron otro salto gigante en su reconstrucción rumbo al Mundial de Francia 2023 y alcanzaron una histórica victoria en Twickenham, donde por segunda vez lograron derrotar al seleccionado local. El éxito por 30-29 en Londres representa un nuevo espaldarazo para el ciclo que inició este año Michael Cheika y tiene como objetivo la gran cita del año que viene, donde debutan precisamente ante el seleccionado inglés, el 9 de septiembre en Marsella.

Casualmente, la anterior victoria de la Argentina como visitante ante Inglaterra también se había producido en la ventana de noviembre previa a un Mundial disputado en Francia. Aquel 25-28 de 2006 fue un escalón importante en el ascenso a la medalla de bronce conseguida 10 meses después. Otra curiosidad: antes del cuarto puesto en Inglaterra 2015, habían derrotado a Francia en París. Además, los Pumas cortaron una racha de diez derrotas consecutivas ante Inglaterra, al que no vencían desde 2009 en Salta. Fue tan sólo la quinta victoria argentina en 26 cotejos entre sí.

Un rugido en Londres: la celebración de los Pumas tras la victoria
Un rugido en Londres: la celebración de los Pumas tras la victoria - Créditos: @ADRIAN DENNIS

Los Pumas sostuvieron la victoria en base a defensa, principalmente, a que se impusieron en la batalla ante los duros forwards ingleses, a dos muy buenos tries al inicio del segundo tiempo y a la puntería de Emiliano Boffelli, autor de 25 puntos (un try, un gol y seis penales) merced a una efectividad del 88 por ciento a los palos (7 de 8).

Los dos tries de los Pumas en el inicio del segundo tiempo resultaron el quiebre de un partido muy estudiado y con mucha utilización del pie en la lluviosa tarde londinense, situación a la que los argentinos pudieron adaptarse. Si Inglaterra dominó territorialmente y acaparó el dominio de la pelota fue porque los Pumas volvieron a excederse en penales evitables, aunque algo menos que en los últimos dos partidos ante Sudáfrica. Diez penales en total no es una cifra alarmante, pero sí que la mayoría hayan sido por exceso de entusiasmo.

Lo mejor del triunfo de los Pumas

En el cierre fue determinante el scrum. Una formación que había comenzado con un leve dominio inglés, pero a partir de la cual en los últimos cinco minutos los Pumas ganaron dos penales que les dio aire para jugar cerca del in-goal rival y conservar la mínima ventaja.

La lluvia que cayó durante todo el partido hizo difícil el traslado de la pelota y recordó a lo que ocurrió hace un par de meses en Hamilton, cuando los Pumas sufrieron su derrota más estrepitosa de la era Cheika (53-3). Sin embargo, esta vez fue un aspecto que utilizaron a favor, ya que a partir de la presión que imprimieron con el tackle, sumado a la dificultad para manejar la pelota con las manos, forzaron muchas pérdidas del rival.

Sensaciones opuestas: la desazón inglesa y la felicidad del equipo argentino sobre el césped de Twickenham
Sensaciones opuestas: la desazón inglesa y la felicidad del equipo argentino sobre el césped de Twickenham - Créditos: @ADRIAN DENNIS

Además de la mencionada actuación de Boffelli, cabe destacar, una vez más, a Marcos Kremer, decisivo en defensa no sólo por todo lo que tacklea (19 esta tarde) sino por la calidad de sus golpes, que hacen retroceder al rival. También se agigantó otra vez la figura de Julián Montoya con tackles y pescas. Matera, González, Lavanini, Isa y Moroni no se quedaron atrás. Thomas Gallo jugó 80 minutos.

El primer tiempo fue una batalla estratégica que ganó Inglaterra ampliamente. Predominó la utilización del pie, instancia que dominó levemente el local, pero algunos penales evitables hicieron que el partido se jugara en terreno argentino. Los Pumas tuvieron un par de avances profundos al inicio, pero no aprovecharon la ventaja y se conformaron con dos penales.

El try de Emiliano Boffelli, la figura del encuentro
El try de Emiliano Boffelli, la figura del encuentro - Créditos: @ADRIAN DENNIS

El juego ajedrezado del primer tiempo se rompió al inicio del segundo gracias al atrevimiento de los Pumas. Una jugada directa de line-out, luego de un inusual penal ganado en un scrum, los backs desafiaron la lluvia y se pasaron bien la pelota (espalda incluida) para terminar con Boffelli zambulléndose en el extremo opuesto de la cancha. Enseguida, fue la defensa la que propició el segundo try: buena presión para hacer retroceder a Inglaterra, tackle de Gallo a Farrell que pierde la pelota y corrida de más de 50 metros de Santiago Carreras. En 11 minutos, los Pumas pasaban al frente 24-16.

Luego sobrevino el momento de mayor zozobra. El recién ingresado medio-scrum Jack van Poortvliet encontró un agujero en la base de un ruck, único error defensivo grave de los Pumas, y se filtró al try. Enseguida, un par de penales innecesarios de los Pumas queriendo ponerle presión al medio-scrum cuando la pelota no había salido del ruck le permitió a Inglaterra volver a ponerse al frente (29-27, penal de Boffelli de por medio).

Try de Santiago Carreras, fue el segundo del equipo argentino, que le permitió pasar al frente en el marcador
Try de Santiago Carreras, fue el segundo del equipo argentino, que le permitió pasar al frente en el marcador - Créditos: @ADRIAN DENNIS

Pero los Pumas no se rindieron. Tampoco se desesperaron. Se aferraron al plan de juego y obtuvieron rédito. Fue Inglaterra la que entró en pánico, impotente ante la férrea defensa de los argentinos. A los 30, un penal de Sinkler por no liberar al tackleado le dio la oportunidad a Boffelli, que volvió a acertar desde 39 metros recto a los palos. Los últimos 10 minutos estuvieron signados por el tackle de los argentinos, a lo que se sumó el mencionado dominio en el scrum.

Desde aquella victoria en Twickenham 16 años atrás, los Pumas sólo habían conseguido tres victorias en Europa por la ventana de noviembre ante seleccionados que no sean Italia: ante Escocia en 2011, Gales en 2012 y Francia en 2014.

Michael Cheika bajo la lluvia inglesa; el head coach australiano le añadió confianza al plantel argentino
Michael Cheika bajo la lluvia inglesa; el head coach australiano le añadió confianza al plantel argentino - Créditos: @ADRIAN DENNIS

Desde que asumió la conducción en julio, Michael Cheika cambió el semblante del equipo. Los Pumas recuperaron las bases de su juego, especialmente la defensa, mejoraron en el scrum. En Londres dieron un paso adelante en el maul, también. Pero fundamentalmente, el entrenador australiano logró torcer la mentalidad de los jugadores argentinos, que ahora salen a la cancha con más confianza y seguridad de lo que tienen que hacer para alcanzar la victoria. En el año ya acumulan cinco éxitos en 10 partidos ante equipos del Tier 1, algo que no ocurría desde 2007.

La ventana de noviembre continúa para los Pumas con dos partidos más en Gran Bretaña: ante Gales el próximo sábado y la revancha ante Escocia tras la serie de julio, siete días más tarde. Para que ganar en Europa deje de ser una extrañeza. Para seguir creciendo rumbo a Francia 2023.