Iga Swiatek, la reina que heredó el número 1 del mundo y va por otra corona en París

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Iga Swiatek y su revés frente a la estadounidense Jessica Pegula, en su encuentro de cuartos de final en Roland Garros
Iga Swiatek y su revés frente a la estadounidense Jessica Pegula, en su encuentro de cuartos de final en Roland Garros. (CHRISTOPHE ARCHAMBAULT)

Tiene 21 años que cumplió este martes, hace dos temporadas fue campeona de Roland Garros y es la número 1 del mundo desde hace algunas semanas, un “cargo” que heredó de la australiana Ashlegh Barty, que el 23 de marzo anunció su retiro del tenis con apenas 26 años y cuando estaba en la cima del ranking de la WTA. Pocos días después, Barty salió de la clasificación semanal, y el primer puesto quedó en manos de Iga Swiatek, nacida en Varsovia, con 8 títulos en el tour, y que asumió la responsabilidad con una sonrisa. Si el mundo del tenis esperaba que la polaca mostrara sus cualidades para justificar la herencia recibida, la respuesta estuvo en sus actuaciones y en una racha impresionante: acumula 33 victorias consecutivas, y ya está nuevamente en las semifinales del abierto francés, que intentará ganar por segunda vez, luego de aquel primer gran título en octubre de 2020, cuando Roland Garros se disputó en el otoño parisino.

Su última víctima fue la estadounidense Jessica Pegula, a la que derrotó por 6-3 y 6-2, por los cuartos de final. Pegula es la 11ª del mundo y, después de Swiatek, era la jugadora de mejor ranking en carrera en un torneo francés marcado por la barrida de las jugadoras top, vencidas en su gran mayoría antes de terminar la primera semana. En las semifinales, la polaca se medirá con la rusa Daria Kasatkina (20ª); el otro boleto a la final se decidirá entre la juvenil estadounidense Coco Gauff (23ª) y la italiana Martina Trevisan (59ª). Barbora Krejcikova, la 2ª del ranking y defensora del título, dijo adiós en la primera ronda. En todo caso, no es culpa de Swiatek si sus rivales en la clasificación semanal tuvieron un paso muy fugaz por el polvo de ladrillo francés.

La derecha invertida de Iga Swiatek frente a Jessica Pegula; la polaca está a dos pasos de su segundo título en París
La derecha invertida de Iga Swiatek frente a Jessica Pegula; la polaca está a dos pasos de su segundo título en París (ANNE-CHRISTINE POUJOULAT/)

En lo que va del año, la número 1 del tour conquistó el Abierto de Roma, el WTA de Stuttgart, el Miami Open, el torneo de Indian Wells, y el WTA 1000 de Doha, y sumó otras dos victorias por la Billie Jean King Cup (la Copa Davis femenina), además de estar ya en las semifinales en París. Su última derrota fue frente a la letona Jelena Ostapenko, en el WTA 500 de Dubai; en enero, en el Australian Open, llegó hasta las semifinales, donde perdió con la estadounidense Danielle Collins. Pero en los últimos cuatro meses, no paró de ganar.

Así, la jugadora nacida en Varsovia quedó a un triunfo de igualar los 34 triunfos consecutivos que Serena Williams obtuvo en 2013. “Pero no hay que pensar: Ay, esta racha está durando mucho. ¿Cuándo voy a perder? O, no sé, ¿es posible ganar tantos partidos? Simplemente, no pienso en eso. Sinceramente, creo que el límite es el cielo y que puedo ir incluso más allá. Ese tipo de actitud, de mirar hacia delante, de no pensar en lo que ya pasó, me ayudó mucho porque también ahorro energía”, explicó sobre las presiones por esa racha ganadora.

Todo bien para Iga Swiatek: la número 1 del mundo acumula 33 victorias consecutivas
Todo bien para Iga Swiatek: la número 1 del mundo acumula 33 victorias consecutivas (Thibault Camus/)

La campeona de 2020 está a dos pasos de convertirse en la cuarta jugadora desde 2000 que levanta más de una vez la Copa Suzanne Lenglen, después de Justine Henin, Serena y Maria Sharapova. Como nueva líder del tour femenino, Swiatek es simpática y no duda en afirmar su fanatismo por Rafael Nadal, al que considera “una inspiración”, e incluso pidió jugar alguna vez un dobles mixto con él, aunque a sabiendas de que el zurdo de Manacor suele estar enfocado por completo en los singles. Tras ganarle a Pegula, y con 21 recién cumplidos, escribió ante la cámara de la televisión: “Estoy un poco más vieja, pero me sigo sintiendo bien”. A veces todavía comete despistes: hace unos días, en su partido ante Allison Riske, estaba 6-0 y 1-0, y tras ganar el game se acomodó en su silla para descansar, cuando en realidad solo tenía que cambiar de lado. “Iga, no corresponde ahora el tiempo de descanso”, le expresó el umpire, ante lo cual reaccionó sorprendida y algo avergonzada, ante las sonrisas de todos.

El deporte le viene de familia: su padre era el remero Tomasz Swiatek, que compitió por su país en el cuádruple scull en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. A Iga le gustó el tenis porque era una buena manera de ganarle a su hermana mayor, Agata. Le gusta mucho la lectura, de manera ecléctica, y contó que en pocos días leyó “21 lecciones para el Siglo XXI”, de Yuval Noah Harari, luego “Asesinato en el Expreso de Oriente, de Agatha Christie, y en París se dedicó a “Los Tres Mosqueteros”, la recordada novela de Alejandro Dumas.

El esfuerzo de Iga Swiatek en la devolución; la polaca jugará la semifinal en París ante la rusa Daria Kasatkina
El esfuerzo de Iga Swiatek en la devolución; la polaca jugará la semifinal en París ante la rusa Daria Kasatkina (CHRISTOPHE ARCHAMBAULT/)

Suele ser políticamente correcta, pero algunas cosas la corren de su centro. Por caso, en este Roland Garros, en nueve de las diez sesiones nocturnas los elegidos fueron partidos del torneo de varones, y apenas uno de la rama femenina, el que disputaron la francesa Alize Cornet y Jelena Ostapenko. “Es un poco decepcionante y sorprendente porque la directora del torneo (Amelie Mauresmo) formaba parte del WTA Tour. Igual creo que, para cualquier jugador, siempre es más conveniente jugar más temprano. A mí me gustaría entretener a la gente y mostrar mi mejor tenis en cada partido, así que trato de estar enfocada siempre, me toque jugar de día o de noche. Cada uno puede opinar lo que quiera, pero a veces percibo críticas hacia el tenis femenino, diciendo que no somos consistentes. Y en realidad lo veo como una ventaja, porque nunca puedes dar nada por seguro. De todos modos, es una decisión de la organización y hay que aceptarla”, respondió ante una de las polémicas de la semana en París, y después de que Mauresmo aceptó que “actualmente los partidos masculinos son más atractivos”.

Con apenas 21 años, Swiatek ya sabe lo que es ganar Roland Garros, que además fue el primer título de su carrera, y recién luego llegarían otros dos en 2021 (Adelaida y Roma), más los cinco que lleva en lo que va de este año. “Ganar ese torneo fue una de las mejores experiencias de mi vida. Ahora llego como líder del ranking, y para mí el 1 es un número y nada más, pero al mismo tiempo siento que la gente te trata de manera diferente. Pero yo sigo siendo la misma persona”, cuenta la polaca, en el centro de las miradas como nueva cabeza del tour femenino, y a dos pasos de otra consagración en el Bois de Boulogne.

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