Rodrigo Rey, a corazón abierto: su problema en el habla y cómo se siente ante las burlas de la gente

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Rodrigo Rey y una
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Estudiantes y Gimnasia es uno de los clásicos del fútbol argentino que se vive con muchísima carga emocional. Jugadores e hinchas se mimetizan en ese estado de adrenalina pura de donde a veces resultan momentos muy tristes o amargos para el deporte. En el choque de este domingo que finalizó con empate 1 a 1 en el estadio del Pincha, no fue la excepción. Sobre el final, el arquero de Gimnasia, Rodrigo Rey hizo algunos gestos a la tribuna que enfurecieron a todos los futbolistas del León. Tumulto, empujones, insultos entre ambos bandos. El tema no pasó a mayores, pero todo pasó por algo: el guardameta del Lobo hizo su descargo sobre el hecho, pero además acusó que los gritos eran sobre un problema que arrastra desde la niñez. Se trata de una disfluencia en el habla y en una entrevista contó cómo fueron sus vivencias de chico y en gran parte de su vida sobre esta dificultad con la que convive.

Según lo que se pudo ver en la transmisión del partido, el exarquero de Godoy Cruz miró a la hinchada de Estudiantes y los aplaudió, los saludó y luego se golpeó el pecho justo en el escudo de Gimnasia. La gente, que no paró de insultarlo y arrojarle objetos contundentes durante todo el partido, lo tomó de manera irónica y explotó. Los jugadores del Pincha lo vieron y se le fueron al humo, lo que generó el tumulto final. Claro, habían observado sólo la reacción final de Rey.

Rey, explicó todo desde su visión: “Lo que hice fue, buscar mi agua, saludar e irme, no putee a nadie, no les dije nada”, comenzó su relato, pero luego fue más allá debido al hostigamiento que recibió: “Maltrato de la gente, maldad de tirar cosas por el tiempo. Meterse en cierta forma con una dificultad que yo tengo desde chico, son cosas que no van , son cosas que no suman como sociedad, que no le suman con nuestro fútbol. Que te puteen, bueno sí, pero hay cosas que no va, y más cuando viene de la maldad, no está bueno, nunca, ni conmigo ni con nadie porque el fútbol es otra cosa”.

El incidente luego del clásico platense

Lo cierto es que el 1 de los Triperos dio una entrevista con el canal TyC Sports donde se refirió a su problema ya la disfluencia y allí contó cómo atravesó cada instante de su vida: “Para mí no es una nota más porque es la primera vez que hablo sobre esto. El tema del habla lo traigo desde chico y convivo con esto día a día. Es una disfluencia, que algunos días está y otros no, lo principal es que nunca me frenó a nada. Conocí gente que se frena por estas cosas pero no vale la pena”, expresó. “Pienso las cosas más rápido de lo que las digo. Pienso 20 cosas y después cuando las quiero decir como que me trabo. Es eso, es una traba, no repito lo que digo. Vengo con el diálogo pero mi cabeza quiere ir más rápido que mi boca. En los momentos que estoy con más presión o más líos, me trabo más. Cuando veo que me trabo en una palabra, trato de buscar un sinónimo y eso me saca”, agregó.

Rodrigo rey en acción en el clásico de La Plata
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Rodrigo rey en acción en el clásico de La Plata (Fotobaires/)

Además, contó que afortunadamente no recibió bullying cuando era niño: “Cuando era chico me molestaba y me calentaba conmigo mismo. Ya de grande digo ‘ya está’. Lo pienso hoy y fue ‘raro’ que no me pase de sufrir cargadas. Las primeras pruebas en clase enfrente del grupo, me tocaba a mí y pensaba qué hacer..., porque si pedía no pasar ya me exponía y me hacía diferente al resto. Dije ‘paso y que me salga como sea’. Ya la semana previa era repetir de memoria, muchos nervios, me trabé muchísimo, pero lo hice. La profe no tomó en cuenta cómo lo dije, sino qué dije, así que me puso un nueve”, contó.

También hizo referencia a cómo fue la primera nota que tuvo que dar: “Mi primera entrevista dije ‘lo hago y que salga como salga’. ¿¡Pero cuántos chicos hay que tienen problemas del habla y no hablan con la prensa porque les da miedo o vergüenza!?. Fue un día clave en mi vida, y que sea lo que tenga que ser. Estaba chivado, trabado, pero salió. Me lo planteé como el día que tenía que debutar. La última vez que fui a un fonoaudiólogo, estaba en Newell’s. Más que un tratamiento era una terapia de grupo y comprendí ahí que no hay que luchar contra esto. No tengo que luchar contra lo que tengo como que no lo quiero, es mío y lo tengo que querer, y sobre todo me tengo que querer a mí”, completó.

La nota completa con el arquero

Luego de sus inicios en la Lepra, Godoy Cruz fue uno de los clubes en los que más estuvo. Durante sus tres pasos por el Tomba, llegó a ser capitán y habló sobre cómo eran sus arengas previas a los partidos: “Desde Godoy Cruz que las arengas las hago yo. Cuando hablo con un volumen de voz más alto, con los gritos, no me pasa. Por eso cuando juego, que con la gente grito, no me pasa. Pero no me veo por mi casa a los gritos”, dijo sobre el tema.

Se refirió a cómo se llevaba con las relaciones personales y también contó una intimidad sobre el pedido de matrimonio a su actual esposa: “En los boliches no era el chamuyador del mano a mano porque no me fue fácil, no me daba más que el coraje, el tiempo, en el boliche tiene que ser rápido. Casi todas con las mujeres que salí, las conocí por fuera”. “En 2015 jugábamos contra Colón, en Mendoza, y la idea es que si salía todo bien, después del partido me bajen a la cancha una cámara y micrófono y por la pantalla yo le pidiera matrimonio a mi actual esposa, pero perdimos y cuando pierdo me transformo así que quedó en la nada. Igual a la semana se lo pedí pero de otra forma. Cuando pensé esa sorpresa nunca se me vino a la mente ‘mirá si no hablo bien’, sale como sale”, cerró.

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