Rodolfo Miceli, símbolo de un ataque que quedó en la memoria de todos los argentinos

Rodolfo Miceli (izq.), junto con Carlos Cecconato, Carlos Lacasia, Ernesto Grillo y Osvaldo Cruz, en la cancha de River; aquella tarde de 1953, Argentina le ganó a Inglaterra 3 a 1, con un gol suyo y el icónico tanto de Grillo
Rodolfo Miceli (izq.), junto con Carlos Cecconato, Carlos Lacasia, Ernesto Grillo y Osvaldo Cruz, en la cancha de River; aquella tarde de 1953, Argentina le ganó a Inglaterra 3 a 1, con un gol suyo y el icónico tanto de Grillo

Rodolfo Miceli, integrante de la célebre delantera de Independiente junto a Carlos Cecconato, Carlos Lacasia, Ernesto Grillo y Osvaldo Cruz, falleció este miércoles a los 92 años. Verdadera gloria del fútbol argentino en la década del 50, con sus compañeros de ataque integró el seleccionado argentino y escribió páginas inolvidables, sobre todo para los hinchas del club de Avellaneda. Hasta su fallecimiento, además, seguía siendo presidente del Club Atlético y Social Los Andes, de la localidad bonaerense de Munro, donde vivía, y titular de la Asociación Mutual Casa del Futbolista.

Conocido durante casi toda su vida como Micheli, con hache, cambió hace algunos años su apellido al original (Miceli), pues había sido mal anotado cuando su padre siciliano llegó para radicarse en Argentina.

Rodolfo Miceli, Carlos Cecconato, Carlos Lacasia, Ernesto Grillo y Osvaldo Cruz, con la camiseta que los inmortalizó, la de Independiente
Rodolfo Miceli, Carlos Cecconato, Carlos Lacasia, Ernesto Grillo y Osvaldo Cruz, con la camiseta que los inmortalizó, la de Independiente

Miceli jugaba como extremo derecho en una delantera que hizo historia y que con el paso de los años las generaciones repitieron de memoria. Fue entre 1952 y 1955, años en los que paradójicamente Independiente no ganó ningún título. Sin embargo, era tan bueno el funcionamiento de ese quinteto atacante, que el director técnico del seleccionado argentino, Guillermo Stábile, lo convocó en su totalidad para representar los colores nacionales.

Y fue el propio Miceli partícipe de uno de los capítulos más importantes de la historia de la selección. El 14 de mayo de 1953, en el estadio de River Plate, Argentina disputó un encuentro amistoso con Inglaterra. El seleccionado albiceleste formó con Musimessi; Dellacha, García Pérez; Lombardo, Mouriño, Gutiérrez; Miceli, Cecconato, Lacasia, Grillo y Cruz. En aquella ocasión, Miceli anotó el segundo gol en la victoria por 3 a 1.

La delantera, en la tapa de la revista El Gráfico, tras la gesta ante Inglaterra en la cancha de River
La delantera, en la tapa de la revista El Gráfico, tras la gesta ante Inglaterra en la cancha de River

Pero ese partido quedaría en la historia por otra razón: el monumental gol de Ernesto Grillo, que motivó que cada 14 de mayo se celebrara en nuestro país el Día del Futbolista. Una fecha que desde hace dos años se modificó y se pasó al 22 de junio, en homenaje al gol de Diego Maradona a Inglaterra en 1986. En una entrevista de hace unos meses con Clarín, Miceli se quejaba amargamente de ese cambio: “Cómo vamos a festejar el Día del Futbolista solo por un gol, por más lindo que haya sido. El 14 de mayo se festejaba por el triunfo sobre Inglaterra, un éxito de conjunto de un equipo, no algo individual”, exclamó.

Otra de las páginas gloriosas de los que formó parte fue de la histórica gira de Independiente por España, en la que el equipo de Avellaneda goleó 6 a 0 al equipo merengue, que de la mano de Alfredo Di Stéfano, dos años más tarde, ganaría cinco veces consecutivas la Copa de Europa (hoy Champions League). El partido se jugó en Madrid el 8 e diciembre de 1953, y Miceli anotó dos goles. Independiente formó con: Abraham; Barraza (Monsegne), Villini, E. Varacka (Sorriero), Arias, A. Varacka, Micheli, Cecconato, Lacasia (Bonelli), Grillo, Cruz.

De la mano de Juan José Maril, gran puntero derecho de la década del 30, campeón con Independiente, Miceli fue a probarse al club de Avellaneda. Allí jugó entre 1952 y 1957, en el que -como decíamos- no ganó ningún título, pero quedó en la memoria de todos en esa delantera que estuvo cerca de consagrarse en 1954, cuando terminó en el segundo puesto, detrás de Boca Juniors.

Después tuvo pasos fugaces por River, Huracán, Millonarios de Colombia y Platense, pero las lesiones no le permitieron desarrollarse en plenitud. Terminó su carrera en Juventud Unida, de San Miguel.