River en el Parque Independencia: un arquero firme y la joya de Julián Álvarez para contrarrestar una tendencia como visitante de Newell’s

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Zurdazo de Julián Álvarez, la figura en Rosario, con dos goles y dos asistencias; en él y el arquero Franco Armani se basó River para seguir en el tren de los primeros del Torneo 2021.
LA NACION/Marcelo Manera

River se llevó lo que fue a buscar a Rosario. La necesidad de un triunfo pasaba no sólo por la cuestión numérica de sostenerse a dos unidades de los líderes del Torneo 2021 de la Liga Profesional de Fútbol, Talleres y Lanús, sino también por crecer en lo anímico y lo futbolístico. Logró lo primero porque se llevó un 4-1, pero el segundo ítem le quedó pendiente: tuvo muchas deficiencias defensivas y Newell’s lo dejó con vida, como para que creciera recién en la segunda mitad. Gracias a chispazos en ataque y una efectividad que venía faltándole, con goles de Nicolás De La Cruz, Julián Álvarez –la figura de la noche, con un doblete y dos asistencias– y Jorge Carrascal se llevó tres puntos de oro.

En medio de un marcado proceso de transición, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo todavía no logra actuaciones convincentes como para solidificar niveles individuales y colectivos y eso le impide recuperar la confianza y la seguridad que fueron diluyéndose en el último tiempo. Consiguió en un reducto difícil una de esas victorias que son cruciales para pelear por un campeonato: había ganado en apenas cuatro de sus anteriores 15 presentaciones desde 2002 en el Parque Independencia. Claro que esta vez triunfó por 4-1, pero no tuvo un gran rendimiento, y la explicación está en ambos arcos: Franco Armani lo sostuvo cuando tuvo que responder y Álvarez brilló y mostró su nivel de selección. El atacante de 21 años rompió el juego.

Compacto de Newell’s 1 vs. River 4

Después de dos jornadas problemáticas, con más de 10 bajas entre convocados al seleccionado y lesionados, River recuperó a la mayoría de sus nombres de peso y armó un equipo cercano al ideal que el DT tiene en su mente. Así dio un paso importante en tierra rosarina: con el éxito, ya suma 14 puntos de los últimos 18 que disputó, sigue en la zona de clasificación para la Copa Libertadores 2022 en la tabla anual y, más allá de que el equipo debe crecer, se consolida como aspirante al título.

El primer tiempo fue un vendaval: la posesión se repartió 50% y 50% y hubo 18 remates (12 de Newell’s y 6 de River). Después de la temprana apertura del marcador por parte de River, el partido se abrió por completo. Pero el equipo millonario empezó a sufrir y el dirigido por Fernando Gamboa se acomodó en el campo. Supo siempre qué hacer con la pelota y sin ella y dominó las acciones.

Uno de los festejos de Julián Álvarez, el joven que mostró por qué fue citado al seleccionado nacional.
LA NACION/Marcelo Manera


Uno de los festejos de Julián Álvarez, el joven que mostró por qué fue citado al seleccionado nacional. (LA NACION/Marcelo Manera/)

River concedió demasiadas ventajas atrás con una marca laxa y desordenada que ofreció huecos, y le costó mucho romper esa presión que generó el rival en el medio campo para cortarle los caminos en su primera línea de pase. Además, le costó el retroceso y sufrió mucho con el juego directo de Newell’s, que le ganó siempre la segunda pelota y lo lastimó con sucesivos embates. Hasta que Ignacio Scocco estampó un 1-1 con un golazo, su octavo tanto contra River en nueve partidos con la camiseta rojinegra.

Más allá de que River tuvo posibilidades de anotar con ataques aislados gracias a los espacios que le dejaba su adversario, necesitó el entretiempo para reordenarse. Y aunque en el inicio de la segunda mitad tuvo problemas y Newell’s pudo ponerse en ventaja, el visitante aprovechó las apariciones de Armani para salvar su arco y el nivel espectacular de Álvarez para llevar el partido a su favor.

Nicolás De la Cruz marcó uno de los goles en el Parque Independencia, donde a River no venía yéndolo bien los últimos años: tenía cuatro éxitos en 15 encuentros desde 2002.
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Nicolás De la Cruz marcó uno de los goles en el Parque Independencia, donde a River no venía yéndolo bien los últimos años: tenía cuatro éxitos en 15 encuentros desde 2002. (LA NACION/Marcelo Manera/)

Gallardo dispuso los ingresos de Santiago Simón y Benjamín Rollheiser y el conjunto comenzó a cambiar. Se plantó mejor en campo propio, entendió cómo debía exprimir los resquicios que dejaba un intenso y dinámico Newell’s y en 15 minutos cerró el encuentro. Entre los 16 y los 31 de la segunda parte obtuvo los tres goles para llevarse el triunfo. Álvarez, Carrascal y nuevamente Álvarez sellaron una victoria esencial para River mientras todavía intenta reencontrarse con su más alto nivel.

Esta vez poco le importó: siente que, si se lo propone y modifica sus errores, tiene todo como para ser gran animador del torneo.

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