River: la emoción de Marcelo Gallardo en su último partido, los números finales del ciclo y qué será de su futuro

Marcelo Gallardo se despidió de River en Mendoza con un pasillo armado por Enzo Francescoli y todo el plantel millonario
Marcelo Gallardo se despidió de River en Mendoza con un pasillo armado por Enzo Francescoli y todo el plantel millonario - Créditos: @Marcelo Aguilar

“Estamos en paz”. Marcelo Gallardo repite puertas para adentro una y otra vez las mismas tres palabras para englobar a la perfección su sentir y el de todo su equipo de trabajo. La misión está cumplida con un legado gigantesco y el futuro tiene bases sólidas para seguir escribiendo páginas doradas. Pero el tanque de energía ya no se puede recargar tan fácilmente y los pasos finales del entrenador más ganador de la historia de River confirman su decisión: el DT entendió que este cierre de 2022 era, como nunca, el momento más propicio para hacer una pausa. Y el final tuvo un broche de oro fenomenal con un categórico 4-0 ante Real Betis de España en Mendoza, esa provincia que siempre lo cautivó y lo empapó de alegrías. La última función no podía ser de otra manera: ganador y con su gente. Como marca la historia.

Exactamente un mes después de su doloroso anuncio del 13 de octubre, el DT le puso el punto final definitivo a su etapa con la conquista del triangular amistoso internacional en el que derrotó a Colo Colo y Real Betis. Y tras terminar la competencia oficial, estas últimas cuatro semanas de shock emocional rejuvenecieron al entrenador. Lo soltaron, lo liberaron. Ya sin la pesada mochila de la decisión en la espalda, el Muñeco se encargó de disfrutar cada segundo de trabajo en sus últimos pasos en el club. Ya sin la adrenalina del día a día, hasta él mismo reconoce en la intimidad que está más tranquilo y relajado, una sensación que hasta se puede apreciar en las facciones de su rostro.

Lo mejor de River ante Betis

Pero, pese a eso, los últimos momentos fueron muy emotivos. Aunque durante esta última semana entre Viña del Mar y Mendoza hubo tiempo para distenderse con golf, paddle y paseos por fuera de los entrenamientos, cada almuerzo, cada cena, cada charla, cada noche en la concentración tuvo un condimento especial. Una mezcla de placer y melancolía. Cuerpo técnico, jugadores y dirigentes disfrutaron de un viaje diferente y distendido, pero fue difícil aislarse del contexto: pocos estaban preparados para decir adiós.

“Fueron semanas de muchas emociones muy fuertes con todo el equipo. Llegó el final del viaje. Un viaje que ha sido de lo más hermoso que uno puede imaginar. Fueron ocho años y medio y solo tengo palabras de agradecimiento con mi equipo, mis jugadores y los dirigentes que sostuvieron este proceso. Hemos llorado bastante toda esta semana porque cuando te vas de tu casa queda un sentimiento muy fuerte. Yo creo que siguen las lágrimas abiertas, hoy fue un día muy difícil por despedirme de esta manera, en una ciudad que nos ha tratado tan bien durante estos años y donde hemos pasado momentos muy lindos con partidos muy significativos y de mucho valor”, dijo Gallardo con el micrófono desde el campo de juego una vez que terminó el partido y luego del pasillo que le realizaron los futbolistas para despedirlo.

Marcelo Gallardo se despidió en Mendoza.
Marcelo Gallardo se despidió en Mendoza. - Créditos: @Marcelo Aguilar

“Gracias al hincha que nos acompañó de norte a sur a todos lados durante todo el trayecto. Han sido leales, generosos y fieles. No quiero decir más nada porque estoy muy feliz de despedirme así. Los quiero, los voy a extrañar mucho y me gustaría abrazarme con todos para entender lo fuerte que es este sentimiento. Nunca me voy a ir de River porque River es parte de mi vida. Gracias por habernos acompañado en este viaje. Los amo, de corazón”, cerró el Muñeco, visiblemente emocionado antes de retirarse del campo de juego.

Con el retiro de Javier Pinola potenciando la emoción en una tarde repleta de abrazos, lágrimas y sonrisas, Gallardo dijo adiós. Pero su marca ya es indeleble al paso del tiempo. El DT hizo del trabajo metódico, detallista y exigente una escuela. Con sus laderos Matías Biscay y Hernán Buján, cada práctica se vivió como un partido. En los entrenamientos y en las pretemporadas se empezaron a ganar cada uno de los 14 trofeos que deja en la vitrina del club. Con el respeto, la confianza y la humildad como premisas laborales, su River se caracterizó por la creación de un inquebrantable grupo humano con los históricos referentes a la cabeza (Leo Ponzio, Jonatan Maidana, Javier Pinola, Enzo Pérez, Franco Armani y Germán Lux, entre otros). Y esa perfecta armonía interna, que además siempre englobó también a la dirigencia y a los hinchas, fue uno de los sostenes primordiales.

El abrazo entre Gallardo y Pinola; el central se retiró del fútbol profesional tras el partido de River y Betis, en Mendoza.
El abrazo entre Gallardo y Pinola; el central se retiró del fútbol profesional tras el partido de River y Betis, en Mendoza. - Créditos: @Marcelo Aguilar

Gallardo no buscará ni esperará un trabajo inmediato en el fútbol del exterior. Al contrario, desea y necesita descansar. Su cuerpo y su cabeza así se lo exigen. Tampoco irá al Mundial de Qatar con sus hijos como se había rumoreado, ya que no quiere embarcarse en una aventura tan frenética. Lo verá por televisión para frenar la pelota y bajar un cambio. Así, tendrá mucho más tiempo para su familia, para practicar deporte, para viajar y para ver fútbol con la misión de siempre seguir formándose de cara a lo que el destino le plantee en el camino. Tal como hizo entre 2013 y 2014 mientras esperaba la oportunidad de su vida.

Aquel llamado de Enzo Francescoli en mayo de 2014 cuando el Muñeco estaba a horas de firmar con Newell’s cambió para siempre la historia moderna de River. Desde la presentación del 6 de junio de aquel año hasta el 13 de noviembre del presente se vivieron los días más felices de la historia del club. Fueron 424 partidos con 228 victorias, 111 empates y 85 derrotas (62,5% de efectividad) más 756 goles a favor y 366 en contra. Y un total de 14 títulos (siete locales y siete internacionales) para volverse el DT más ganador de la historia y el más laureado junto con Ángel Labruna entre sus etapas de jugador y entrenador con 22 coronas. Así y todo, cualquier número que se exponga es demasiado frío para poder describir lo que ha generado un ciclo repleto de gloria y pasión. ¿Y ahora qué? Nadie lo puede asegurar.

La ovación de siempre de los hinchas de River, esta vez en Mendoza
La ovación de siempre de los hinchas de River, esta vez en Mendoza - Créditos: @Marcelo Aguilar