River: Marcelo Gallardo reactivó al equipo modificando el esquema y jugando, otra vez, con dos delanteros

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·4  min de lectura
En este artículo:
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
Braian Romero volvió al gol ante Unión, en Santa Fe; ingresó como titular porque Marcelo Gallardo cambió el esquema, pasó a jugar con dos puntas definidas
Braian Romero volvió al gol ante Unión, en Santa Fe; ingresó como titular porque Marcelo Gallardo cambió el esquema, pasó a jugar con dos puntas definidas - Créditos: @CAROLINA NIKLISON

River precisaba con urgencia un golpe de efecto. Un shock anímico para destrabar su cabeza y soltar el peso que cargaba por los tres primeros partidos sin goles en el peor inicio del ciclo de Marcelo Gallardo en torneos locales con solo dos empates y una caída. Y lo logró con creces en un terreno áspero contra un rival que ha sabido contrarrestarlo y dominarlo. De la mano de un intratable e indescifrable Julián Álvarez, quien volvió a lucirse en otra noche para el recuerdo con dos goles y dos asistencias, River goleó 5-1 a Unión en Santa Fe y rompió la racha de 294 minutos sin convertir para sumar su primer éxito en el campeonato. Un equipo acostumbrado a enterrar rápidamente las sentencias apresuradas.

El Millonario llegó a Santa Fe como el único equipo que no había anotado en el torneo. Y terminó yéndose entre los seis más goleadores. Preciso, frenético e intratable en campo rival, sacó a relucir toda la efectividad y la potencia ofensiva que se había ausentado. Ayer recuperó esa rebeldía fundamental que le permitió revivir el fuego sagrado y empezar a dejar atrás la meseta futbolística con una actuación contundente. Porque aunque tuvo más goles que juego asociado, ganó por demolición. Y los números de Opta lo explican: tuvo solo el 47% de posesión del balón, hizo el doble de faltas (16 a 8) y completó menos pases que su rival (384 contra 409), pero remató 13 veces , siete fueron a puerta y cinco inflaron la red. Hizo lo que se le pedía: goles.

El golazo de Enzo Fernández, de emboquillada, ante Unión
El golazo de Enzo Fernández, de emboquillada, ante Unión - Créditos: @CAROLINA NIKLISON


El golazo de Enzo Fernández, de emboquillada, ante Unión (CAROLINA NIKLISON/)

Después de los tres primeros partidos con el esquema 4-1-4-1, el DT sintió que era el momento de patear el tablero y sorprendió con el regreso a un viejo esquema que siempre tuvo a mano para reflotar: el clásico 4-4-2. Así, con la presencia de dos delanteros, el equipo tuvo mucha más practicidad. Quizás no logró demostrar demasiados destellos de su sello futbolístico, pero contó con otra soltura para jugar y atacar de forma más directa y fue más que efectivo. En su primera ocasión clara de gol, abrió el marcador a los 16 minutos de juego.

No solo fueron 294 minutos sin convertir para River, sino también 516 minutos de sequía para Braian Romero, quien no festejaba desde el 13 de marzo pasado en el 4-0 a Gimnasia. Y esa jugada inicial que abrió el partido se clarificó con la visión de juego del sorprendente Álvarez: tras el pivoteo aéreo de Romero para ganar la pelota, el número 9 pensó, frenó y le dio un gran pase a su compañero de área para abrir el marcador. Una calma crucial para aprovechar el vértigo del equipo.

Marcelo Gallardo se fue conforme
Marcelo Gallardo se fue conforme - Créditos: @CAROLINA NIKLISON


Marcelo Gallardo se fue conforme (CAROLINA NIKLISON/)

El juego del equipo pasó siempre por Julián. Un poco más alejado del área, pero con mucho más contacto con la pelota, el delantero de 22 años sacó a relucir lo mejor de su repertorio. Porque no solo es un extraordinario goleador, sino que también es un atacante completo que tiene técnica para cuidar y mover la pelota, claridad para moverse e inteligencia para asociarse con sus compañeros. En su rol de organizador y definidor, fue la gran figura de la tarde noche en Santa Fe con dos asistencias y dos goles para sentenciar la historia.

Escena del partido que disputan Unión de Santa Fe y River Plate
Escena del partido que disputan Unión de Santa Fe y River Plate - Créditos: @CAROLINA NIKLISON


Escena del partido que disputan Unión de Santa Fe y River Plate (CAROLINA NIKLISON/)

Tras ese primer pase-gol a Romero en la primera parte, en la segunda parte le puso la firma al triunfo con otra tres apariciones. Primero, a los 13 minutos con otra asistencia de emboquillada para dejar habilitado en soledad a Enzo Fernández, quien controló el balón en el aire y definió con sutileza por encima del arquero Mele. Luego, a los 27′, con un gran remate al primer palo tras una jugada fortuita en la que un rebote lo dejó de cara al gol. Y en los instantes finales del juego, después del descuento de Mariano Peralta Bauer y el 4-1 de Agustín Palavecino, el propio Álvarez rubricó el 5-1 con otra gran definición tras una exquisitez de Juanfer Quintero, quien volvió tras dos meses y sumó una asistencia.

Lo mejor del partido

Así, Julián alcanzó 53 tantos y 30 asistencias con la camiseta millonaria en 118 partidos y quedó a dos de Rafael Borré para ser el máximo anotador del ciclo Gallardo. Y mientras en Núñez se trabaja para reemplazarlo con las negociaciones por Luis Suárez, Miguel Borja, Diego Valoyes y Lucas Beltrán, el joven maravilla no para de sorprender. Con cuatro partidos más por jugar, River ya lo empieza a extrañar. ¿La buena noticia? Recuperó la memoria justo antes de los octavos de final de la Copa Libertadores.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.