River - Boca: Sebastián Battaglia, ante la chance de dar el gran golpe y dejar atrás una racha que lleva 10 años

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Battaglia, ante el primer gran desafío ante River como DT de Boca
Prensa Boca Juniors

Cuando el 4 de agosto Boca eliminó por penales a River de la Copa Argentina, Sebastián Battaglia celebró como un hincha más. Subcampeón con la Reserva, por entonces el hombre más ganador de la historia del equipo azul y oro estaba enfocado en ese rol: potenciar a los chicos del semillero en ese último antes del debut en la Primera.

Pero pasaron cosas. Y apenas dos meses más tarde, la vorágine del fútbol argentino hará que el exvolante ingrese el domingo al campo de juego del estadio Monumental como el director técnico xeneize. Será su primer supeclásico como entrenador.

El desafío es grande. No hay registros en la historia reciente del club de la Ribera que un DT con apenas 10 partidos oficiales enfrente a River.

Sebastián Battaglia, junto a Juan Krupoviesa, su ayudante de campo
Javier Garcia Martino


Sebastián Battaglia, junto a Juan Krupoviesa, su ayudante de campo (Javier Garcia Martino/)

Sin embargo, ese dato estadístico puede jugarle a favor. La presión es toda de Marcelo Gallardo. La lógica es que el Muñeco imponga la localía y su experiencia. Son 10 años contra 10 partidos. En la previa, parece demasiado.

Allí está parado Battaglia. Con la tranquilidad de saber que las últimas dos victorias consecutivas en duelos mano a mano contra el rival de siempre contribuyó al fin de una racha muy desfavorable. A que el equipo se quite una mochila que pesaba demasiado. Y con el convencimiento de que es el momento indicado y el contexto ideal para dar un golpe sobre la mesa, y darle a Boca el envión necesario para pelear el campeonato.

Hay dos hechos que marcarán el rumbo táctico elegido por el entrenador. El primero será cuando anuncie la formación titular. Allí se conocerá parte de su idea de partido. Si apostará a los hombres del plantel, o a las ganas, el empuje y el entusiasmo de los más jóvenes.

El otro momento se producirá recién cuando la pelota comience a rodar. ¿Qué hará el Xeneize en el Monumental? ¿Saldrá a buscar el partido y a imponer su rol protagónico o esperará, agazapado, que las primeras cartas las muestre su rival? Recién habrá respuestas para esas preguntas desde las 17 del domingo.

¿Saldrá a ganar el Boca de Battaglia en el Monumental?
Fotobaires


¿Saldrá a ganar el Boca de Battaglia en el Monumental? (Fotobaires /)

Empates y más empates

Existe una llamativa similitud entre los recientes antecesores al actual DT de Boca. Y es que, desde hace 10 años, los que condujeron al plantel azul y oro empataron en su primer partido frente a River. Previsión. Cautela. Respeto. Inteligencia. Como se le quiera decir. Pero lo cierto es que ninguno arriesgó de más.

Con las anchas espaldas de ser el técnico más ganador de la historia del fútbol argentino, el 5 de mayo de 2013 Carlos Bianchi volvió a tener enfrente al conjunto rojiblanco, entonces conducido por Ramón Díaz. “Vos sos de la B”, le gritaron los hinchas. “Yo no”, respondió el riojano. Esa tarde, en la Bombonera, un sorpresivo gol de cabeza de Lanzini a los 43 segundos (el más rápido de la historia del Superclásico) alteró el libreto ideado por el DT. Santiago Silva marcó el 1 a 1 a los 38 y el resultado no se modificó.

El 5 de octubre de 2014, bajo un diluvio, Rodolfo Arruabarrena apostó a que su equipo se quede con los tres puntos ante el Millonario. El Vasco llevaba solo 7 partidos en el banco xeneize, tras la responsabilidad de suceder a un prócer como el Virrey. El plan de juego lo modificó el clima y un grave error arbitral. A los 41 minutos, Mauro Vigliano vio una mano inexistente de Fernando Gago (despejó con la cabeza) en el área. Cobró penal y expulsó al mediocampista. Por esa equivocación, el xeneize jugó con un hombre menos durante 45 minutos. El penal fue malogrado por Mora. El encuentro terminó 1 a 1.

Un año y medio más tarde, el 6 de marzo de 2016, Guillermo Barros Schelotto visitó el Monumental recién asumido y con apenas dos prácticas. El objetivo fue lógico y claro: no perder. Realizó un primer tiempo aceptable, y cuando se dio cuenta de que era casi imposible quedarse con los tres puntos, cuidó acertadamente el arco propio por encima de buscar gol en el contrario. Fue 0 a 0.

Mucho más mezquino fue el planteo de Gustavo Alfaro. Debutó como entrenador de Boca en un superclásico el 1º de septiembre de 2019. El encuentro también terminó 0 a 0 y se lo recuerda porque Franco Soldano jugó como volante por derecha durante buena parte del partido. Sin embargo, también es importante comprender el contexto. Sin amistosos de verano, aquel fue el primer Superclásico post final de Copa Libertadores en Madrid. No perder era fundamental.

Luego de un 2020 inédito, en el cual la pandemia por Coronavirus (y decisiones dirigenciales) impidieron que se jugase un River-Boca, los rivales de siempre volvieron a verse los rostros el 2 de enero de este año. Aquella fue la primera vez de Miguel Russo como DT Xeneize ante Gallardo.

En la curiosa jornada se enfrentaron en la Bombonera. Fue un partido parejo en el cual el local hizo méritos para ganarlo. Pero todo cambió cuando el colombiano Jorman Campuzano se hizo expulsar con el partido 1 a 0 y a falta de 35 minutos. Los de Núñez reaccionaron y lo dieron vuelta, y Sebastián Villa selló el 2 a 2 a muy poco del final.

Palermo le marca su último gol a River; fue el primer Superclásico de Falcioni como DT
Palermo le marca su último gol a River; fue el primer Superclásico de Falcioni como DT


Palermo le marca su último gol a River; fue el primer Superclásico de Falcioni como DT

Hay que remontarse al 15 de mayo de 2011 para encontrar en el historial al último entrenador de Boca que venció a River en su primer Superclásico. Fue Julio César Falcioni, que desde el banco disfrutó cómo el equipo se floreó ante un rival que esa misma tarde comenzó su derrumbe, que lo llevó al histórico descenso a la Primera B Nacional.

Aquel fue también la última vez de Martín Palermo ante el Millonario. Su despedida fue a tono con su carrera sin igual: con un golazo de cabeza, por encima de Juan Pablo Carrizo, que decretó el 2 a 0 final.

En el festejo, Juan Roman Riquelme le dio un beso en la cabeza al Titán. Uno de los integrantes de aquel plantel era Sebastián Battaglia.

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