“Una ridiculez”: Por qué Boca, la Conmebol y los árbitros minimizan el regalo que recibió el árbitro Kevin Ortega en La Paz

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El árbitro peruano Kevin Ortega gesticula durante el partido de la fase de grupos de la Copa Libertadores entre el Always Ready y el Boca en el estadio Hernando Siles de La Paz
AIZAR RALDES

“Una ridiculez”. Así resumen en Boca, en la Conmebol y desde el cuerpo arbitral el escándalo suscitado en los primeros minutos de este jueves, cuando se viralizó un video donde se observa a agentes de la policía boliviana incautando bolsas con camisetas xeneizes, en el vestuario del referí peruano Kevin Ortega, luego del triunfo ante Always Ready por 1-0 en el estadio Hernado Siles, de La Paz.. Al mismo tiempo, y teniendo en cuenta el contexto, se desprende la desprolijidad del club en esa acción, algo que las partes reconocen en privado.

Desde que estamos en Boca, en cada partido tenemos la cortesía y la delicadeza de regalar un presente al cuerpo arbitral, en todos los partidos que jugamos”, declaró esta mañana Jorge Bermúdez a ESPN, en Ezeiza. Y amplió: “Lo hacemos desde que inició nuestro ciclo. Se trata de un presente, que es simplemente una camiseta, y desearle la mejor de las suertes a los árbitros”.

Lo que blanqueó el Patrón este jueves es algo que se convirtió en uso y costumbre. No solo en Conmebol, sino también a nivel nacional. Es frecuente que los jueces reciban camisetas de los equipos que protagonizan el partido que ellos dirigen, tanto en partidos de liga como en los partidos internacionales.

“Es una práctica absolutamente normal, que pasa en casi todos los partidos, sobre todo en los internacionales”, le comenta a LA NACION una de las personas que integró la comitiva del club que viajó a La Paz. Y explica el procedimiento: “Los árbitros mandan a pedir camisetas, para guardarlas de recuerdo. Y a veces las reciben antes del partido y, en otros casos, durante y después. Eso ya depende del momento en el que se pueda cumplir con ese pedido”. Este empleado agrega: “La gente que trabaja en la Conmebol también lo hace. Es normal y muy frecuente. Son gestos de protocolo y camaradería”.

Según consta en el Artículo 22º del Código de Ética de la Conmebol, lo que hizo Boca no es algo prohibido taxativamente. Allí, en lo referido al “Ofrecimiento y aceptación de obsequios u otros beneficios” dice que:

1. Las personas sujetas al presente Código solo podrán ofrecer o aceptar obsequios en los casos en que dichos obsequios u otros beneficios:

a) Tengan un valor simbólico o irrelevante.

b) Excluyan toda influencia en la ejecución u omisión de un acto.

c) No contravengan sus obligaciones.

d) No deriven en beneficios económicos indebidos o de otra índole.

e) No causen un conflicto de intereses.

Cualquier obsequio o beneficio que no cumpla todos estos criterios está prohibido.

2. No están comprendidos dentro del ámbito de aplicación de este artículo, los objetos promocionales de marcas, tales como entradas de protocolo para partidos organizados por la CONMEBOL, lapiceros contramarcados con marcas corporativas, cuadernos, calendarios, gorras, camisetas y, en general, todo material publicitario que tengan un valor simbólico o irrelevante.

El festejo de Salvio de su gol: Boca sumó tres puntos clave en Bolivia
Fotobaires


El festejo de Salvio de su gol: Boca sumó tres puntos clave en Bolivia (Fotobaires /)

De todas maneras, se da en un contexto donde la Conmebol es observada con lupa. Alguien que forma parte del Departamento de Arbitraje de la entidad presidida por Alejandro Domínguez explica: “Es una ridiculez pensar que a Boca le dieron un penal porque el árbitro recibió una camiseta como obsequio. Aunque sí es cierto que a la Conmebol no le agradan estas cosas. No por el hecho en sí, que forma parte de la camaradería entre protagonistas de un partido, sino porque la cuestión ética está mucho más controlada luego de los graves episodios que ocurrieron en los últimos años con la dirigencia de la región”. La última referencia está vinculada al FIFAgate, que terminó con decenas de imputaciones y dirigentes presos. Y agrega: “Darle importancia a una camiseta que recibe de regalo un árbitro y vincularlo con su actuación es tener la cabeza podrida”.

Más claro: la viralización del video donde la policía ingresa al vestuario del árbitro Ortega e incauta las bolsas con las camisetas de Boca expone más a la Conmebol que al club de la Ribera, que no hizo nada fuera de la ley.

El video es un circo que se arma, con esas bolsas que son de protocolo y que suelen contener una camiseta y un pin”, opina Javier Castrilli. Y comparte: “El regalo de camisetas existe incluso en los mundiales: cuando terminan los partidos viene el oficial de la FIFA y pregunta si aceptan las camisetas. Yo siempre estuve en contra de eso, mucho más antes de los partidos. No corresponde. En Sudamérica se transformó en una manía que los árbitros pidan camisetas. Sea cual fuere el partido. Otros se llevan la pelota del partido. Se la roban. Esos vicios hay que cortarlos, porque están mal”.

“Creo que se mezcló todo de manera absurda. Se agarran de ese penal que cobra y se hace foco en el obsequio, pero es ridículo sostener que por eso el tipo cobró el penal. Creo que fue la calentura del momento por el penal que se cobró lo que llevó a esa reacción de Always Ready de viralizar el video”, analiza Castrilli.

Y agrega: “Hay que separar las cosas: el arbitraje fue pésimo. Ese árbitro no está capacitado para dirigir ese tipo de partidos. Y alguien tiene que hacerse cargo de eso. El penal fue una cosa increíble, que no hace más que demostrar lo lejos que está el arbitraje sudamericano de otras regiones del mundo que están en un nivel superior, como por ejemplo el europeo. Salvo excepciones, que pueden ser Roldán, Cunha y no muchos más, el problema son las lecturas de las faltas. La sanción de ese penal expone esa deficiencia. Y otra cosa donde se falla muchísimo en el arbitraje sudamericano es en el entendimiento del juego y los momentos del partido”.

Un exintegrante de la Comisión Directiva de la Conmebol aporta: “En Brasil hay una ley nacional que prohíbe este tipo de situaciones. Pero en la Argentina y a nivel Conmebol es uso y costumbre que se regalen camisetas. Es algo protocolar, de camaradería. La selección argentina hace lo mismo. Boca está acostumbrado a esas cosas. River también. El veedor del partido también se lleva su bolsita, eh. Y no dice nada. Los errores de Ortega no se debieron a que recibió un souvenir. Nadie va a comprar un árbitro al vestuario. Y menos con un par de camisetas”.

De todas maneras, esa fuente opina: “Por cómo ocurrieron las cosas, es muy posible que Ortega sea sancionado”. Y sugiere: “Boca tendría que llevarlo con una bolsita negra y no una del club. Y que lo lleve alguien que nadie pueda identificar. Y tendría que haberlo hecho cuando terminase el partido. Hay que ser más disimulado”.

Battaglia celebró con muchas ganas el triunfo de Boca a 3600 metros de altura
AIZAR RALDES


Battaglia celebró con muchas ganas el triunfo de Boca a 3600 metros de altura (AIZAR RALDES/)

Sin embargo, lo que en la teoría resulta ideal, en la práctica no es tan así. Alguien que trabaja en Boca desde hace años, y que en una época realizó precisamente esta tarea de llevarle camisetas a los árbitros, detalla: “Hay que saber cuándo hacer esto y cuándo no. No porque sea algo que no esté permitido, sino para evitar cualquier tipo de suspicacias. Generalmente lo aconsejable es hacerlo en el entretiempo, que hay muy poca gente ajena al partido en la zona de vestuarios”.

Al mismo tiempo, comparte una anécdota: “Recuerdo una tarde, en la Bombonera, en la que Pablo Lunati mandó a pedir nueve camisetas de Boca. ¡Nueve! Y se las llevó José Beraldi, sin ningún tipo de inconvenientes. Y eso no impactó en su arbitraje. Incluso, luego él confesó ser hincha fanático de River. Pero durante su etapa como árbitro, con él siempre hubo muy buena onda. Otro que se encargaba de gestionar eso era Juan Carlos Crespi”.

Lo mejor del triunfo de Boca

Hay árbitros que tienen museos de camisetas, ¿de dónde las sacaron? ¿Las compraron? ¿De qué estamos hablando?”, se fastidia una persona muy cercana al Consejo de Fútbol. El enojo de Boca tiene fundamentos. En el club consideran que todo el “circo” que rodeó a esta situación habitual que se da en el fútbol argentino y mundial opacó una victoria tan importante desde lo matemático como desde lo anímico. En un contexto donde el equipo no solamente precisaba ganar para acomodarse en la tabla de posiciones del Grupo E y no complicar su clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores, el 1-0 en la altura de La Paz además le permite a Sebastián Battaglia trabajar con más tranquilidad rumbo a las próximas semanas.

Por lo que comparten varios protagonistas habituales de estas situaciones, lo único diferente en lo ocurrido en el vestuario del estadio Hernando Siles, fue el accionar policial y el video que se difundió. Tal vez, solo tal vez, Ortega reciba un tirón de orejas de parte de la Conmebol. Pero no por el hecho en sí (recibir el obsequio de Boca), sino por las formas (hacerlo antes del partido). Una situación muy frecuente y aceptada, pero que, cuando sucede lejos de las cámaras, pasa inadvertida.

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