Una reunión que duró menos de cinco minutos: por qué Agustín Rossi no seguirá en Boca

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Sebastián Battaglia, que fue despedido de Boca y se fue en malos términos, y Agustín Rossi, que no llegó a un acuerdo con el Consejo de Fútbol para renovar el contrato
Sebastián Battaglia, que fue despedido de Boca y se fue en malos términos, y Agustín Rossi, que no llegó a un acuerdo con el Consejo de Fútbol para renovar el contrato - Créditos: @Nicolás Aboaf

Se terminó. Una novela intensa, pero corta. Y con un desenlace que casi todos los hinchas no deseaban: Agustín Rossi, el arquero que supo transformarse en figura del equipo durante el último año mediante sus intervenciones a la hora de los penales, se irá de Boca. Los números tratados en el marco de la negociación por la renovación de su contrato no terminaron de cerrar en un lado ni en otro durante la –escueta– reunión llevada a cabo ayer y el Consejo de Fútbol de Juan Román Riquelme cerró toda posibilidad de continuar el diálogo. Queda conocer si este amargo final se termina a través de una venta o sumándose a la lista de los futbolistas que se desvincularon quedando con el pase en su poder.

Aunque tenga un tono obvio, puede suceder cualquiera de las dos cosas. Porque, a diferencia de otros casos en los que se esperó demasiado, el Consejo debió poner manos a la obra a casi un año de que caducara el vínculo del Nº1 (30 de junio de 2023): es un tiempo suficiente para que se asome alguna entidad para adquirir su pase, pero –asimismo– un lapso efímero como para que puedan aguardar y obtenerlo a costo cero. Las ovaciones de la Bombonera en los últimos dos encuentros (Talleres, de Córdoba, y Estudiantes) y la exigencia hecha canción de que “Rossi de Boca no se va” activó al vicepresidente y sus laderos para conseguir la nueva firma: esa presión popular no la habían padecido ni con Carlos Tevez, que en 2020 renovó el contrato cuando ya era agente libre.

De la tarde-noche del pasado martes al mediodía de ayer. Ni una semana exacta duró la incertidumbre de cómo finalizaría la cuestión. Aunque, en realidad, ese período se resume a dos reuniones: ese fue el límite del Consejo, contrario a lo pretendido por Rossi y Miguel González, su representante, que pese a volver a otorgar el “no” tenían la voluntad de prolongar las charlas para entenderse mejor y encontrar un punto en el que los dos frentes salieran ganadores. De un primer cónclave que se extendió a casi una hora y media a otro que no habría llegado ni a los cinco minutos.

Los tiempos felices en Boca parecen haber terminado para Agustín Rossi, que no continuará en el club de la Ribera
Los tiempos felices en Boca parecen haber terminado para Agustín Rossi, que no continuará en el club de la Ribera - Créditos: @Fotobaires

Según le advirtieron a LA NACION desde el Consejo de Fútbol, no había mucho para dialogar porque el ofrecimiento de la semana pasada lo ubicaría entre los tres mejores salarios del plantel. La famosa propuesta “gigante” con el que ya había metido presión pública Jorge Bermúdez.

Si bien se entiende el concepto de ofrecerle sin vueltas “la mejor oferta posible”, como trascendió, también vuelve a tomar fuerzas una evidente falta de tacto como para intentar llevar una negociación a buen puerto, sin enojarse con el que no acepta ni generarle fastidio a aquel que quiere seguir hablando.

Boca no espera”, suele ser la frase de Hugo Ibarra, ratificado hace semanas por el Consejo para encabezar el interinato hasta fin de año. A veces, sí; a veces, no… ¿O será que todo sigue supeditado al juego de las presiones? Porque así como puertas adentro aseguraron durante el día que la negociación finalizó, Jorge Ameal puso su voz en radio La Red por la noche para ratificar la decepción por la negativa, pero también deslizar una frase que va en otra dirección: “Boca hizo un gran esfuerzo, todo el que teníamos que hacer. Es un gran arquero, pensamos como la gente. Le ofrecimos un salario muy importante y nosotros no nos movemos un centímetro de esa cifra… Pretendemos que reflexione”.

El Consejo de Fútbol, liderado por Juan Román Riquelme, no quiso escuchar la contraoferta que Agustín Rossi y su representante, Miguel González, intentaron hacerle
El Consejo de Fútbol, liderado por Juan Román Riquelme, no quiso escuchar la contraoferta que Agustín Rossi y su representante, Miguel González, intentaron hacerle - Créditos: @Mauro Alfieri

Por eso es que tanto Rossi como su agente dejaron el predio de Ezeiza con cierto fastidio. Uno que fue aumentando al escuchar las versiones periodísticas, evidentemente aportadas desde el club, de que la contraoferta del arquero era cobrar el doble de lo ofertado. En el círculo íntimo del “1″ le aceptaron a este diario que el ofrecimiento de Boca era bueno, que se mantenía una leve diferencia en los números, pero le desmintieron que las pretensiones pasaran por duplicar la cifra.

Ni que hablar lo agregado por Ameal: “Aparecieron con otra propuesta por la cual no estamos de acuerdo en quebrar al club. Si un jugador gana más de la economía que tenemos, tendremos problemas. Es imposible, lo que pide no existe en Argentina”.

Apenas cortó el presidente, fue el turno de la aparición de Miguel González en la misma radio: “Agustín quería seguir, pero no nos quisieron escuchar. Molesta lo que dicen. Quiero que me expliquen cuál es la locura que pidió Rossi y el contrato que hace que quiebre al club. Ofrezco hacer por televisión el arreglo con el Consejo, Ameal o Riquelme. Veremos quién miente”, desafió. Luego, profundizó –incluso– con cifras: “Dicen todas mentiras. La única diferencia fueron los impuestos: pedimos pasar el bruto al neto. La oferta de ellos es de U$S7.000.000 netos al valor oficial hasta diciembre de 2026. Tengo la impresión de que no atajará más en Boca ”.

De las dos posibilidades, evidentemente, la que más prevalece es la de la libertad de acción. Según el agente, hay varios clubes del país dispuestos a pagarle más que lo que ofreció Boca, pero el que parece más expectante y candidato es Flamengo: a fin de año se retira su titular Diego Alves y quiere contratar al reemplazante. Ya existieron contactos –al parecer no fructíferos– con Boca. González brindó otro detalle de su verdad: “Me dijeron que no lo piensan vender a ningún precio que sea menor a 18 millones de dólares, que es la cláusula de rescisión. Ni siquiera les importa la plata. No te dejan negociar, te imponen todo. Así no funciona”.

En otra emisora, AM 590, González hizo una declaración controvertida: “ Lo que está cobrando en Boca no le alcanza para vivir. ¿Te parece que le alcanza un millón de pesos por mes? ”.

En caso de irse libre, esta gestión sumará a Rossi a casos como los de Julio Buffarini, Eduardo Salvio, Cristian Pavón, Eros Mancuso y Agustín Almendra, que ya avisó que no quiere seguir y es por eso que no se sumó al plantel. Un martes caliente, con fuego cruzado, y la mala noticia para el hincha de que, al final, Rossi sí se va. Un día más en el siempre caótico Boca.

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