Reserva: Boca se quedó con el Trofeo de Campeones tras vencer a Sarmiento 3-0

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Valentín Barco festeja con Luca Langoni y Gabriel Vega el tercer gol de Boca frente a Sarmiento de Junín; el equipo xeneize ganó 3-0 y se quedó con el Trofeo de Campeones de la Reserva.
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Boca se quedó con el Trofeo de Campeones de Reserva tras vencer por 3-0 a Sarmiento de Junín en el estadio Diego Armando Maradona, de La Paternal. Gonzalo Morales, Gabriel Aranda y Joaquín Cabrera, en contra, anotaron los goles del equipo dirigido por Hugo Benjamín Ibarra, que la semana pasada se había quedado con el Torneo 2021 de la categoría luego de derrotar a Arsenal. Los de Junín accedieron a esta final por haberse quedado con la Copa Diego Armando Maradona en la primera mitad del año.

La relevancia de las divisiones menores es uno de los rasgos distintivos de la gestión de Juan Román Riquelme como presidente del Consejo de Fútbol. Así, el ex futbolista estuvo en la platea del Diego Armando Maradona viendo a la categoría estrella del semillero xeneize. Los ocho mil hinchas xeneizes lo ovacionaron al grito de “Riqueeelme, Riqueeeelme”.

Para ese momento, promediando el segundo tiempo, Boca ya había hecho los deberes y estaba 3-0 en el marcador. Esa supremacía fue la traducción perfecta en el marcador de lo que había ocurrido dentro de la cancha: la iniciativa fue siempre del equipo de Ibarra y Chicho Serna. Sarmiento quedó relegado al rol de partenaire, incapaz de robarle la pelota a su rival en la zona medular de la cancha.

El primer gol de Boca

Así, protagonista de los mejores ataques y dueño del balón, Boca tuvo una virtud: nunca se apresuró. Tuvo paciencia para encontrar la jugada que le permitiera ponerse arriba en el marcador. De tanto buscar, fue luego de un córner que un centro de Langoni encontró la cabeza del 9, Javier Morales. Nadie lo marcaba y ni siquiera le hacía sombra. El resultado era justo. Boca era más; Boca siempre fue más.

El segundo tiempo tendría reservado otro mazazo para los de Junín. Y fue casi un golpe de nocaut, porque ni bien regresaron los futbolistas de los vestuarios, otra pelota parada a favor de Boca provocó grietas en la defensa de Sarmiento. Las aprovechó (en su tercera chance) el capitán Gabriel Aranda. Anotó más por tozudo que por talentoso, y en medio de piernas de los de Junín que no pudieron evitar el gol. Cerca del final del partido, cuando Aranda abandonó la cancha reemplazado, la tribuna de Boca le dedicó aplausos de reconocimiento. Tanto él como Renzo Giampaoli, su compañero de zaga, redondearon un gran partido. Fueron un tabique para los delanteros de Sarmiento, que rara vez pudieron acercarse con peligro a los dominios de Agustín Lastra, arquero de Boca.

El segundo gol de Boca

Con el 0-2, Sarmiento se adelantó en el campo y, con la historia casi resuelta, buscó el descuento que le diera alguna ilusión de emparejar el marcador. No hubo caso, porque la defensa xeneize retrocedió con criterio, y porque Ezequiel Fernández relevó siempre a sus compañeros. A Sarmiento todo se le hizo cuesta arriba, sobre todo cuando conseguía pasar la mitad de la cancha y se volvía a su área sin premio. Sarmiento terminó fastidiado. Mucho más cuando Valentín Barco inventó una rabona “a lo Marcos Rojo” y fue insultado por los suplentes de Sarmiento, que interpretaron que esa jugada era un lujo innecesario.

La rabona de Barco

Ese enojo por la falta de gol agrandó a Boca, que volvió a confiar en las gambetas de Langoni y la proyección de Valentín Barco, entre otras virtudes mostradas en La Paternal. Justamente Langoni fue protagonista estelar de la jugada del tercer gol. La enésima internada suya por la banda derecha terminó con una desafortunada jugada del arquero de Sarmiento: la pelota le rebotó y se introdujo en su arco. Era el 3-0 en el marcador y la certeza de que el trofeo se iba a la Bombonera. Sarmiento ya no tenía ninguna chance. Y era, también, el gol número 66 en el torneo. Boca, además de campeón, fue el equipo más goleador de la competencia.

El tercer gol de Boca

En la cancha también estuvo Sebastián Battaglia, quien también es parte de este triunfo, ya que dirigió a estos mismos futbolistas en las primeras cinco fechas del torneo, y antes de saltar a la primera división tras la salida de Miguel Ángel Russo. Los hinchas que lo vieron le pidieron fotos y lo saludaron con afecto. Muchos de ellos aguardan la confirmación de su continuidad al frente del primer equipo. Es una especie de regalo de Navidad, tras el título en la Copa Argentina. Boca cierra el año con varias sonrisas, que le alimentan la ilusión de cara al 2022.

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