Un Red Bull de la Fórmula 1 aceleró entre las mesas de un casino y en las calles de Las Vegas

El Red Bull atravesando un casino de Las Vegas, en medio de sorprendidos espectadores.
El Red Bull atravesando un casino de Las Vegas, en medio de sorprendidos espectadores. - Créditos: @Captura de TV

No fue parte de una película de ciencia ficción. Fue real. La Fórmula 1 comenzó a promocionar con más de un año de anticipación el Gran Premio de Las Vegas de 2023, previsto para el 18 de noviembre en la próxima temporada, y un RB7 utilizado en 2011 aceleró en las calles de esa ciudad norteamericana y, también, entre las mesas de blackjack y las máquinas tragamonedas de un casino.

Sí, así nomás. De golpe, por uno de los pasillos alfombrados del lugar y ante la sorpresa de quienes estaban apostando o tomando algo en alguno de los bares del enorme salón, se vio pasar al auto de la escudería campeona del mundo. Y el rugido alteró la rutina, causando revuelo en los fanáticos de la máxima categoría del automovilismo. Muchos, rápidos de reflejos, tomaron sus teléfonos para retratar la situación con sus cámaras y otros, siguieron el paso del Red Bull con estupor.

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Si bien no ha sido confirmado oficialmente, se presume que el mexicano Sergio “Checo” Pérez era el piloto que estaba al volante y que, además, hizo algunas piruetas en una zona callejera que había sido cerrada especialmente para la promoción. Esta vez, lo que pasó en Las Vegas no quedó en Las Vegas. De inmediato, las imágenes se viralizaron a través de diversas cuentas en las redes sociales.

Las Vegas fue la última incorporación al creciente calendario de la Fórmula 1 y se convirtió en el tercer gran premio que se desarrollará en los Estados Unidos a partir de 2023. La categoría compitió en esa ciudad en dos ocasiones a principios de la década de 1980, aunque fue un gran premio que duró poco: tuvo lugar en un circuito temporal que se construyó en el estacionamiento del casino Caesars Palace y, por ese motivo, se lo denominó Gran Premio del Caesars Palace. Allí, decidió el título en 1981 y 1982, con las coronaciones del brasileño Nelson Piquet y el sueco Keke Rosberg, respectivamente.

No es casual que todo esto haya sucedido por la noche en el desierto de Nevada, en uno de sus lugares más emblemáticos y en las calles: la prueba está prevista que se realice en un circuito callejero y en horario nocturno. Y, saliendo de lo habitual, la carrera será un sábado, como no sucede desde el Gran Premio de Sudáfrica de 1985.

Un año antes del regreso de la F1 a Las Vegas, la competencia comenzó a vivirse en las calles y el casino, generando un primer impacto con uno de los autos principales de la categoría rugiendo ante los maravillados y atónitos espectadores que estuvieron allí.