Ray Castoldi, el hombre que desde hace 34 años le pone música a los Knicks y Rangers en el Madison Square Garden

Madison Square Garden, la musicalidad del mítico estadio está en las manos de Ray Castoldi
Madison Square Garden, la musicalidad del mítico estadio está en las manos de Ray Castoldi - Créditos: @Instagram @thegarden

Hay determinadas señales que permiten reconocer lugares, momentos, acontecimientos. Son sellos distintivos. Y cuando se habla de la NBA o de espectáculos en los Estados Unidos, como la National Hockey League (NHL), el concepto de show es primordial. Dentro de ese escenario la ambientación para cada uno de esos espectáculos deportivos es una pieza clave: música, bailes, shows y efectos especiales acompañan a los partidos y le dan un toque único. Y cada lugar tiene entretenimientos particulares o sonidos que le dan una impronta diferente. Desde lo más alto del Madison Square Garden, el legendario escenario de Nueva York donde juegan los Knicks y los Rangers, baja una inconfundible melodía, la de un órgano y cualquiera podría pensar que alguien dispara una pista para que eso suceda, sin embargo, el que se encarga de darle esa musicalidad es Raymond Castoldi, el organista que hace 34 años imprime su arte y fue bautizado como el “Fantasma del Jardín”.

En los últimos días se conoció un video que se volvió viral de cómo trabaja Castoldi durante un partido de los Knicks en el Madison Square Garden. En la NBA hay una larga tradición de organistas, pero es una costumbre que se fue diluyendo con el tiempo y quedan apenas dos franquicias que todavía tienen a los suyos: Knicks con Castoldi y Atlanta Hawks con Sir Foster.

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La modernidad le dio la posibilidad al resto de las organizaciones a reemplazar a los organistas por un DJ o una computadora que toca música electrónica genérica. Castoldi es una pieza clave del Madison Square Garden desde 1989 y asiste a los partidos de los Knicks, pero también a los de los Rangers, el equipo de hockey sobre hielo. Incluso, escribió una de las canciones de gol más famosas de la NHL, “Slapshot”, que se estrenó en 1995 y se toca después de un gol de los Rangers cuando juegan como locales. Castoldi, además, es el único que tocó para tres grandes franquicias de Nueva York (Knicks, Rangers y Mets, en béisbol) en la misma temporada: 2014.

“Lo que me encanta de MSG es su historia. Todos los jugadores, artistas, humoristas que han pasado por aquí… Es increíble pensar que yo soy parte de esta tradición, de algo que quedará”, le contó Castoldi hace un tiempo al programa Localish. Este canal de YouTube hizo una encuesta en la puerta del Madison Square Garden y le preguntó a la gente “¿Quién tocó en más espectáculos con entradas agotadas en el Madison Square Garden que cualquier otra persona?”. La mayoría respondió que era Billy Joel o Bruce Springsteen, aunque la respuesta correcta era otra: Ray Castoldi.

Y para comprender mejor de qué se habla, este músico de 53 años, tocó el órgano en las Finales de la NBA de 1994, las Finales de la Copa Stanley de 1994, el Juego de Estrellas de la NHL de 1994, el Juego de Estrellas de la NBA de 1998 y las Finales de la Copa Stanley de 2014, todas se jugaron en el Madison Square Garden. Pero también tocó durante la Serie Mundial de 2000, en el Shea Stadium y el Juego de Estrellas de la MLB de 2013, en Citi Field.

Ray Castoldi, el director musical del Madison Square Garden
Ray Castoldi, el director musical del Madison Square Garden

Desde su posición elevada, el punto más alto del Madison, Castoldi tiene toda la visibilidad que necesita para adaptarse a lo que sucede en la cancha. Reacciona ante los momentos fuertes de los Knicks o Rangers y lo hace cuando advierte que están atravesando un momento delicado del juego. Sabe de básquetbol y de hockey tanto o más que un hincha, porque comprender cada una de las disciplinas le permite comprender cuándo es necesario hacer sonar su instrumento: Roland AT 900.

“Me encanta estar en esta posición, ver toda la energía que hay en el estadio. Trato de evocar emociones en las personas. Que no se preocupen por lo que sucede detrás de escena, que escuchen la música y se dejen llevar. Soy el mayor fan, el que tiene la voz más fuerte. Mis canciones simplemente reemplazan mis gritos”, contó Castoldi.

En una charla con The New York Times, Castoldi contó que se inclinó por hacer música durante los eventos deportivos, porque creció en Nueva York idolatrando a organistas como Jane Jarvis en el Shea Stadium y Eddie Layton, conocido como Limo, en el Yankee Stadium. Incuso, que admiró a Gladys Goodding que no sólo tocó en el viejo Garden en Eighth Avenue, sino también en los juegos de los Brooklyn Dodgers, en Ebbets Field. “Hay una tradición de órgano aquí en Nueva York. Es uno de los lugares donde comenzó en los días antes de que hubiera música grabada disponible”, dijo Castoldi.

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Muy pocas personas lo conocen, pero reconocen sus melodías. Todos saben de Patrick Ewing, que durante 15 años en los años 80 y 90 dominó el Madison. Los fanáticos recuerdan a Carmelo Anthony, que a principios de la década pasada fue una estrella de los Knicks. Y ahora los más chicos gritan por RJ Barrett o Jalen Brunson, que están teniendo una de las mejores temporadas de los Knicks en los últimos tiempos ya que la franquicia se encuentra 22-19 y, de seguir así, es firme candidata para disputar los playoffs. Incluso, algunos se quedan con la la imagen de Spike Lee alentando al equipo al pie de cancha. Ahora, es posible que muchos comprendan que la musicalidad del Madison es obra de Ray Castoldi, del “Fantasma del Jardín, del hombre que desde hace década le pone emoción a la Gran Manzana.