Quique 4.0 y un reseteo de lujo para olvidar la lucha por la permanencia

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Getafe (Madrid), 8 ago (EFE).- Inmerso en la pelea por la permanencia en los dos últimos cursos, el Getafe reseteará su pasado más inmediato marcado por el sufrimiento para intentar pelear por objetivos de mayor relevancia. Con Quique Sánchez Flores al frente desde el inicio y con refuerzos de nivel, el club azulón tiene mimbres suficientes para pelear por terminar LaLiga en el 'top ten'.

Sin duda, Quique será la piedra angular del proyecto. No es la primera vez. Se estrenó en un banquillo hace casi dos décadas cuando se puso al frente del Getafe (temporada 2004/05). Salvó con holgura al conjunto madrileño y se fue al Valencia; después, regresó en el mes de enero de 2015 de forma efímera para dimitir en poco más de un mes por razones personales; y, la pasada campaña, sustituyó a Míchel después de ocho jornadas para completar una misión que parecía imposible.

Esa no fue otra que salvar al Getafe del descenso. Cuando se sentó en el banquillo, su equipo había sumado un sólo punto de 24 posibles en las primeras ocho jornadas. Era el colista de la categoría. Tenía por delante un objetivo titánico que finalmente consiguió.

La salvación se hizo realidad y, ahora, con toda la pretemporada por delante, Quique iniciará la que podría definirse como su cuarta etapa en el Getafe. Por segunda vez podrá trabajar durante el verano para confeccionar un equipo ganador. De momento, ha conseguido mantener a varias de las piezas clave en las últimas temporadas: seguirán en plantilla el portero David Soria, los centrocampistas Nemanja Maksimovic y Mauro Arambarri, el defensa Djené Dakonam y el delantero Enes Ünal. En cada línea, Quique tiene a gente importante y experimentada que conoce perfectamente al club.

Sólo se ha marchado Mathías Olivera, vendido por 12 millones de euros al Nápoles que, unidos a los 4 que ha dejado Hugo Duro tras su venta al Valencia, han permitido al Getafe acometer operaciones de cierta relevancia.

Con su nuevo director técnico al frente, Rubén Reyes, unido al regreso de Ramón Planes, ahora en el puesto de director general, la entidad del sur de Madrid ha conseguido firmar nombres de nivel. Por un lado, gracias al dinero que ha ingresado por sus ventas. Y, por el otro, con mucho poder de convicción para atraer a jugadores libres o cedidos.

De momento, seis son las caras nuevas con las que contará Quique Sánchez Flores: el hueco que ha dejado Olivera, lo cubrirá el argentino Fabrizio Angileri, libre tras terminar su contrato con el River Plate; también a coste cero jugará en el Getafe Jaime Seoane, que cerró su relación con el Huesca después de marcar 14 goles la temporada pasada en Segunda División; y, cedido por la Real Sociedad con una opción de compra, jugará en el Getafe Portu, un hombre con experiencia y calidad.

Sí que han costado un desembolso económico otros tres jugadores: Borja Mayoral, por quien el Getafe ha tenido que pagar 10 millones de euros al Real Madrid para firmar un contrato de cinco años con los que el delantero blanco quiere encontrar la estabilidad y olvidar las cesiones; también Luis Milla, que ha costado cinco millones de euros para salir del Granada; y su compañero, el central Domingos Duarte, por quien el club azulón ha desembolsado 750.000 euros.

Quienes ya no estarán en el Getafe, aparte de Olivera y Hugo Duro, serán el portero Rubén Yañez y los defensas Chema Rodríguez, Ignasi Miquel y Miguel Rubio. El primero se marchó al Málaga, el segundo al Eibar y los dos últimos al Granada dentro de la 'operación Luis Milla', en la que también han entrado Jonathan Silva y Erick Cabaco, cedidos hasta final de curso.

Con esos cambios, Quique tendrá una plantilla más versátil. Podrá elegir un sistema más rocoso y físico como el de las últimas temporadas o, por contra, con nombres como Portu, Aleñá, Milla o Seoane, podrá optar por un estilo más creativo. Con una u otra opción, una cosa sí está clara: el Getafe, no debería sufrir para conseguir la salvación.

Juan José Lahuerta

(c) Agencia EFE