Quinn Simmons sorprende en el Circuito de Villicum, Bennett sigue líder

Albardón (Argentina), 24 ene (EFE).- El estadounidense Quinn Simmons (Trek Segafredo) sorprendió con una ataque cercano a meta que le permitió evitar el esprint masivo y adjudicarse la tercera etapa de la Vuelta a San Juan disputada con salida y meta en el Autódromo de Villicum, con un recorrido de 170,9 km, en la que mantuvo el liderato el irlandés Sam Bennett (Bora Hansgrohe).

De forma inesperada y explosiva, Simmons (Durango, 21 años) reventó la esperada fiesta de los esprínteres natos para poner en su sitio la carta ganadora. Atacó con una fuerza descomunal dentro del último km y se llevó la etapa con todas las de la ley. Una explosión que desbarató los planes de los favoritos.

Simmons entró en meta con un tiempo de 3h.49.30, a una media de 44,7 km/hora, mismo tiempo que el argentino e ídolo local Maximiliano Richeze, quien no pudo alcanzar la gloria con el maillot de la selección argentina en su última prueba como profesional. Detrás entraron Bennett, Fernando Gaviria (Movistar) y Nizzolo.

La clasificación genral no sufrió cambios importantes, de manera que Bennett retuvo la camiseta albiceleste con 6 segundos de ventaja sobre Fabio Jakobsen y 8 respecto a Fernando Gaviria.

ESCAPADA CONTROLADA, LOS ESPRINTERS CONFIADOS

Jornada llana marcada por un intenso calor, donde el termómetro no bajó en ningún momento de los 40 grados, lo que convirtió la etapa en una prueba de supervivencia. El Circuito de Villicum, en Albardón, pleno centro de la provincia de San Juan, despidió en su asfalto al pelotón, y lo recibió para vivir un desenlace sorprsa.

En este escenario ganó el motociclista español Álvaro Bautista la prueba del Mundial de Superbikes, título que le coronó en 2022. Esta vez la velocidad no fue tan elevada, ni hubo esprint, sino que el espectáculo vino por el factor sorpresa ante el ntusiasmo de la afición sanjuanina, valiente con su presencia en un día duro de calor.

Hasta la batalla del circuito una fuga animó el trayecto, primero con 7 corredores, y luego con tres supervivientes que soñaron en vano con la gloria. Los argentinos Lukas Dundic y Marcelo Mendez y el chileno José Luis Rodríguez aparcaron las ilusiones a 35 km del circuito.

SIMMONS ATACA DE LEJOS Y EVITA EL ESPRINT

Comenzó otra etapa, la de verdad, la que llamaba de nuevo a los esprinters, esta vez para dilucidar la victoria en un escenario amplio y seguro, idóneo para los "guepardos" de la bicicleta. El Bora anunció de lejos sus intenciones con Bennett, por la etapa y por conservar el liderato. La escuadra alemana tomó el mando del pelotón, pero se iba a iniciar la pelea con el viento a favor.

A volar. El pelotón se volvió loco al entrar al circuito. El italiano Bevilacqua trató de largarse en solitario, pero el Total Energies de Sagan y el Soudal de Jakobsen no permitieron la aventura. Fue alcanzado coincidiendo con una arrancada del campeón del mundo Remco Evenepoel.

El maillot arcoiris no tiene problemas para ponerse al servicio de Jakobsen. El Soudal inició el treno, pero saltó como un cohete Quinn Simmons, abrió hueco y fu capaz de aguantar hasta la línea. Sorpresa grande. No hubo esprint en el autódromo, hubo premio para un valiente que supo jugar su baza en el momento oportuno. Fue su tercera victoria profesional. Premio al riesgo y la fe.

Este miércoles la cuarta etapa llevará al pelotón desde el Autódromo de Villicum a Barreal, con un recorrido de 196,5 km, jornada de media montaña con las primeras dificultades de la presente edición. Baños de Talacasto (3a), el ascenso a Virgen de Andacollo (1a), a 2.200 metros de altitud y el Alto de Calingasta (3a) serán los alicientes antes de afrontar la meta de Barreal. Una primera prueba para los favoritos.

Carlos de Torres

(c) Agencia EFE