Qatar 2022. La historia de Andrew Redmayne, el arquero - personaje que hizo un show, atajó un penal, destrozó a Perú y abrió una polémica

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·6  min de lectura
En este artículo:
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
Andrew Redmayne entró a tres minutos del final del tiempo reglamentario, hizo un show y fue decisivo; aquí, con los fans tras lograr la clasificación
Andrew Redmayne entró a tres minutos del final del tiempo reglamentario, hizo un show y fue decisivo; aquí, con los fans tras lograr la clasificación - Créditos: @KARIM JAAFAR

La historia es más o menos así. El jefe de una compañía decide reemplazar a uno de sus empleados, solo por un rato, para un trabajo específico, porque considera que, en ese preciso instante, el que está afuera, el que espera sentado en el banco de los suplentes, puede hacerlo mejor. De hecho, está comprobado científicamente: lo confirman las estadísticas.

El sujeto que debe salir no es uno más: es el capitán y uno de los más reconocidos en el ambiente. Juega en Europa. Ataja en Real Sociedad. Es suplente, en realidad: pero se codea con varios de los mejores delanteros del mundo, los de la Liga de España. Mat Ryan, de 30 años. De muy buen desempeño en los 117 minutos del espectáculo. Sin embargo, Graham Arnold, de 58 años, un viejo lobo del fútbol australiano, sabe que se viene la definición por penales. Australia empata sin goles con Perú y, en tres minutos, empieza otro partido. Entonces, como tantos entrenadores a lo largo de la historia (jefes que deben tomar decisiones comprometidas, basada en el historial), se inclina por la hipótesis. Permite el ingreso de Andrew Redmayne, de 33 años, el empleado que acata órdenes. Sabe que está, salvo una contingencia (lesión, suspensión) solo para eso. Para atajar penales.

Todos arriba de él, en el Ahmed bin Ali Stadium: Australia, al Mundial, por un especialista
Todos arriba de él, en el Ahmed bin Ali Stadium: Australia, al Mundial, por un especialista - Créditos: @KARIM JAAFAR


Todos arriba de él, en el Ahmed bin Ali Stadium: Australia, al Mundial, por un especialista (KARIM JAAFAR/)

Alto (diez centímetros más largo que su colega, con 1,94m), pelo rapado, barba de meses, prolijamente cuidada. Entra, casi no toca el balón. Y empieza el show. Un unipersonal, que hace siempre. Se mueve de un lado a otro, baila, extiende los brazos, marea a los ocasionales pateadores. Casi, casi, no acierta un solo palo. En realidad, dos, pero lejos del balón. Hasta que sí, ataja el remate de Alex Valera. Entonces, allí, la explosión. El jefe acierta, esta vez: el empleado no defecciona. De Van Gaal a Tuchel, varios entrenadores en la historia reciente tomaron esa determinación. No siempre funciona. Chelsea es un buen ejemplo.

El movimiento de brazos de Andrew Redmayne antes de que el pateador ejecute su penal; una acción permitida, no exenta de polémica
El movimiento de brazos de Andrew Redmayne antes de que el pateador ejecute su penal; una acción permitida, no exenta de polémica - Créditos: @Matthew Ashton - AMA


El movimiento de brazos de Andrew Redmayne antes de que el pateador ejecute su penal; una acción permitida, no exenta de polémica (Matthew Ashton - AMA/)

Algo parecido a lo que el entrenador neerlandés realizó con Tim Krul, el sustituto de Jasper Cillessen, en el Mundial de Brasil 2014 frente a Costa Rica, para el pase a las semifinales. Su arriesgada decisión fue todo un éxito, ya que el guardavallas que era de Newcastle detuvo el segundo penal, a Bryan Ruiz, y el quinto, a Umaña, para darle la clasificación a Holanda.

Algo parecido a lo que el DT alemán decidió con Kepa, que reemplazó a Edouard Mendy en una final de copa ante Liverpool. No solo no atajó: falló, al patear el disparo decisivo, el definitivo. El balón fue a las nubes. “Tomo las decisiones que tomo. Lo quería sacar y lo saqué. No podemos saber qué hubiera pasado con Mendy. No podemos echarle la culpa a Kepa, si querés buscar un culpable, cúlpenme a mí”, se defendió el entrenador.

Tuchel había hecho lo mismo y falló

De hecho, solo acierta un remate, el de Alex Valera. Porque el disparo de Advíncula choca con un palo. ¿Qué hubiese pasado si se quedaba el titular? Imposible saberlo. ¿Qué hubiese pasado si no efectuaba esos excesos, al límite de lo permitido (aunque nunca se adelantó de la línea)? Es su carta. La distancia con Dibu Martínez parece sideral, pero... El arquero de la selección, una de las figuras de la Premier League, suele jugar con los límites en los penales. El recuerdo de la serie con Colombia sigue fresco. ¿Está bien? ¿Deben tener recaudos en sus movimientos previos?

Salvando las distancia (cada uno en su rubro), Agustín Rossi en nuestro medio y Gerónimo Rulli, en Europa, son dos auténticos especialistas, sobrios y no precisan de un componente extra. Lógicamente: cada uno tiene su personalidad. Su historia de vida, su forma de ser. No todos gritan, no todos se golpean el pecho. El debate apenas comienza. “Yo no soy un héroe”, dice el hombre, que en otras circunstancias suele hacer lo mismo: bailar, un alma libre.

Un símbolo: Andrew Redmayne reemplaza a Mathew Ryan, a tres minutos del cierre
Un símbolo: Andrew Redmayne reemplaza a Mathew Ryan, a tres minutos del cierre - Créditos: @KARIM JAAFAR


Un símbolo: Andrew Redmayne reemplaza a Mathew Ryan, a tres minutos del cierre (KARIM JAAFAR/)

La crónica debe decir que el veterano jugó su tercer partido internacional al entrar a tres minutos del final de la prórroga y detuvo el último lanzamiento de los australianos, que se impusieran 5-4 en los penales, después de que el partido y el alargue terminaran sin goles. ”Es un muy buen atajador de penales e hice algo que pudo afectarlos mentalmente”, explicó el entrenador Graham Arnold, con voz entrecortada, en la rueda de prensa posterior al partido, citó la agencia Reuters.

“Probablemente se estaban preguntando: ‘¿Por qué metió a este tipo? Tiene que ser bueno’. Tal vez esa fue la razón por la que ese remate dio en el poste. Es un esfuerzo mental del 1% para molestar a los lanzadores de penales de Perú. Fue un riesgo, pero funcionó”, agregó, en referencia al remate de Advíncula, desconsolado al punto tal de declarar que abandonará a la selección.

Los movimientos de Redmayne parecieron los de un adolescente en un baile de egresados. Bailó y saltó a lo largo de la línea, agitando los brazos con alegría, meneando las caderas y moviéndose de lado a lado en el estadio Ahmad bin Ali, con mayoría de peruanos destruidos anímicamente.

El resumen, con el anti héroe

”No tengo palabras. Es un juego de equipo, es un esfuerzo de equipo, así que no puedo atribuirme más mérito que cualquiera de los otros 27 que están aquí”, advirtió el héroe. ”Se planteó la idea de que esto podría ocurrir y durante las dos o tres semanas que hemos estado aquí (en Qatar), lo tuve en mente. He estado trabajando en algunas cosas en los entrenamientos, pero finalmente es una moneda al aire, es la derecha o la izquierda”.

¿Moneda al aire o trabajo duro y parejo durante 20 días? O sea: 20 días atajando penales, con especialistas a su lado para darle detalles de los pateadores de Perú. Se insiste: solo acertó un par de palos. Uno, lo atajó. ”No soy un héroe, sólo cumplí con mi papel, como todos los demás esta noche”, explicó Redmayne.

Un (desconocido) anti héroe, directo al Mundial.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.