Los Pumas, ante el último compromiso del Rugby Championship: qué se juegan Michael Cheika y los jugadores en la despedida ante Sudáfrica

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Pablo Matera y Agustín Creevy, dos líderes de los Pumas, en entran en una etapa de reflexión en la recta final del Championship
Pablo Matera y Agustín Creevy, dos líderes de los Pumas, en entran en una etapa de reflexión en la recta final del Championship - Créditos: @Rodrigo Néspolo

Pasada la euforia por la eléctrica remontada, todavía mascullando el sabor amargo que dejó la derrota, los Pumas partieron a Sudáfrica para el último partido del Rugby Championship. Que hayan dilapidado la posibilidad de quedarse con el título no implica que no haya nada más en juego. Muy lejos de la realidad. El seleccionado argentino viajó a Durban a recuperar el orgullo , que representa su propio campeonato.

Matemáticamente todavía persiste una posibilidad de ser campeón que no se condice con la realidad. Australia debería vencer a Nueva Zelanda en Auckland en el primer turno sin que ninguno sume punto bonus y luego los Pumas deberían golear por amplia diferencia a Sudáfrica para imponerse por diferencia de puntos (hoy es -43 contra 41 de los neozelandeses y 28 de los sudafricanos). La corona dejó de estar en la mente de los jugadores, si alguna vez estuvo.

Si bien hubo mejorías notorias, Michael Cheika todavía no pudo enderezar del todo el andar de los Pumas
Si bien hubo mejorías notorias, Michael Cheika todavía no pudo enderezar del todo el andar de los Pumas - Créditos: @Rodrigo Nespolo

Algunas horas después del partido, en la madrugada de ayer, el plantel argentino viajó a Sudáfrica para alistarse para la revancha del sábado, en el Kings Park de Durban, un escenario que les trae los gratos recuerdos de la victoria de 2015, la primera en la historia ante los Springboks. Allí se sumarán algunos jugadores que vieron acción este fin de semana con sus clubes en Europa. Hasta anoche, la UAR no había oficializado la lista.

Después del partido en la cancha de Independiente, en el tercer tiempo que compartieron los jugadores con familiares y amigos en el Beer Garden de Imperial, las sensaciones de los jugadores eran ambiguas: desazón por el resultado final y el mal primer tiempo, conformidad por la manera en que reaccionaron en la segunda mitad y la certeza de que no están lejos de los campeones del mundo.

Los Pumas aún tienen intermitencias en su juego
Los Pumas aún tienen intermitencias en su juego - Créditos: @Rodrigo Néspolo

Ya con la cabeza fría y pasada la euforia, vale la pena repasar los dos lados de la moneda. El punto más flojo fue el pozo en que cayeron los Pumas promediando la primera mitad, cuando empezaron a cometer un penal tras otro, permitieron tres tries (que podrían haber sido cuatro) y sufrieron dos amarillas. En total fueron 12 infracciones en el primer tiempo, una cifra que sería alta aun para los 80 minutos.

Un párrafo aparte para la inconsistencia del arbitraje, del que se quejaron argentinos y sudafricanos por igual. La forma en que sancionó el juego en el piso (las situaciones de ruck) dejó muchas dudas. A tono, en definitiva, con lo que ocurrió en todo el certamen y con el rumbo que está dictando World Rugby.

El otro aspecto preocupante fue la excesiva pasividad con que jugaron esa primera etapa. Demasiado expectantes en defensa y sin sentido de urgencia en ataque. Tuvieron que verse abajo por 16 para despertarse. Dos situaciones, en definitiva, que eran moneda corriente en los últimos años y se repitieron más de una vez en este inicio de ciclo y que Michael Cheika todavía no ha logrado enderezar del todo.

Los Pumas tienen por delante un partido más; será tiempo confirmar las sensaciones positivas
Los Pumas tienen por delante un partido más; será tiempo confirmar las sensaciones positivas

Del otro lado hubo varias cosas para destacar. Por ejemplo, el scrum, ante uno de los mejores del mundo en la materia, en términos generales fue superior y hasta factor de desequilibrio en el lapso que los Pumas dominaron. También fue positiva la forma en que los Pumas movieron la pelota y buscaron por todos los medios desestabilizar a una defensa muy agresiva y sólida. Los 12 offloads realizados, la máxima en mucho tiempo para los Pumas, da cuenta de que cuando se proponen jugar de manos tienen capacidad para hacerlo, algo que no había ocurrido en los últimos dos partidos ante All Blacks ni el primer tiempo del sábado.

Queda un partido más para terminar de redondear un Rugby Championship que viene dejando sensaciones positivas para los Pumas. El objetivo será llevar a la cancha todo lo bueno que vienen haciendo, que en términos de actitud se notó desde un principio y en cuestiones técnico-tácticas fue progresando partido a partido, sostenerlo durante todo el partido y minimizar esos momentos de desconcierto. Aunque hayan quedado fuera de la pelea por el título, tienen mucho por qué jugar.