La potranca que todavía no debutó pero ya corrió por la autopista y se salvó de un incendio en menos de 24 horas

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Bold and Bossy se escapó del hipódromo de Ellis Park y estuvo corriendo por la autopista
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Es posible que Bold and Bossy tenga un sexto sentido, aunque ello implique meterse en otro tipo de problemas de los cuales también ha salido prácticamente ilesa. La potranca que va camino a los 3 años no rompió récords de venta ni tuvo todavía su primera experiencia en los hipódromos, pero ya se hizo conocida por dos hechos fuera de lo común en menos de 24 horas. Uno, escaparse del predio donde estaba y galopar por una autopista junto a los autos. Otro, salvarse de un incendio la mañana siguiente, como si aquella espantada en la tarde del sábado 21 de agosto fuera porque de algún modo se hubiera anticipado al hecho de tener que evadir al fuego de la madrugada del domingo 22.

Al año y medio de haber nacido fue llevada a una subasta por sus criadores, Connie y Richard Snyder, y el martillo se bajó ante una oferta de 15.000 dólares del Paramount Racing Stables. No hubo demasiados interesados en disputarse su propiedad, pese a que su padre, Strong Mandate, fue ganador de un gran premio en los inicios de su campaña y llegó a correr la Breeders’ Cup, el festival de clásicos más importante de los Estados Unidos, y que su madre, Happybirthdaybaby, resultara una máquina de cosechar triunfos, con 10 en 19 carreras.

Tras comprarla en octubre de 2020, los nuevos dueños buscaron un entrenador (Michael Ann Ewing) y comenzó su preparación con vistas al debut esta temporada. Todo se desarrolló con calma: la doma, los primeros galopes, el aumento de las exigencias gradualmente en sus aprontes y la ilusión de tener una primera carrera a la vista, en Ellis Park, un hipódromo de segunda selección que lleva 99 años en la frontera entre Kentucky e Indiana, cercano a la autopista 41.

Ewing eligió un cotejo sobre 1100 metros en la arena con una recompensa de 11.400 dólares, apenas por debajo de la inversión. Allí iba a ser una de las cuatro debutantes que se enfrentaban con cinco experimentadas no ganadoras y recurrió al jockey Miguel Mena para montarla. Jinete y potranca se encontraron en la redonda de exhibición, salieron a la pista acompañados de un palafrenero y en pleno paseo frente al público la número 4, que llevaba una careta blanca, se quitó de encima al asistente que tenía a su lado y a su piloto con un movimiento impensado, y levantó velocidad, desbocada.

Miguel Mena terminó en el piso a los pocos segundos de haber montado a Bold and Bossy en Ellis Park
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Miguel Mena terminó en el piso a los pocos segundos de haber montado a Bold and Bossy en Ellis Park (Captura de TV/)

A contramano de lo que sería una carrera, Bold and Bossy encaró hacia la empalizada, la saltó y tomó el camino hacia el establo donde se alojaba. Conociendo la inteligencia y memoria de los caballos, todos imaginaron que iría de regreso al box que ocupaba hacía unos días. Sin embargo, ante la mirada de varios trabajadores sorprendidos, bordeó esa zona, galopó junto al paredón y salió de la Villa Hípica eludiendo el portón de acceso. “Pasó por mi establo y se dirigió a la parte trasera. Luego saltó una barandilla y se fue del área. Como había sido recientemente traída, posiblemente no sabía a dónde ir. Tratamos de atraparla en la recta opuesta, pero la perdimos y luego se dirigió hacia la carretera”, recordó Wes Hawley, uno de los entrenadores que, rápido de reflejos, se subió a su camioneta y encabezó la persecución.

El otro fue Jack Hancock, que priorizó el rescate antes de quedarse a ver correr a su potranca Jamaican Traffic, una de las favoritas, que terminó tercera. Mientras la carrera se corría, el cuidador estaba en otra historia. “Nos subimos a los autos y empezamos a seguirla. Llegó a la calle, continuó por la US-41 y luego tomó una salida cuando subió por la I-69 en la rotonda. Entonces, regresó al Veterans Memorial Parkway y se dirigió de regreso a Waterworks Road... Todo el tiempo esperamos que no la atropelle ningún coche, en especial porque en su camino terminó al otro lado de la carretera donde estábamos. Una pareja que pasaba por el lugar logró atraparla”, relataron. Un milagro.

Al rescate: Bold and Bossy fue retenida luego de largos minutos al costado de la autopista
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Al rescate: Bold and Bossy fue retenida luego de largos minutos al costado de la autopista (Captura de TV/)

“Cuando llegamos a ella, le quitamos la careta y le acomodamos las riendas para sujetarla. La revisamos bastante bien hasta que llegó la ambulancia que suele utilizarse en la pista para los caballos con lesiones. Pero Bold and Bossy tenía sólo cortes superficiales en las patas y un poco de sangre. En general, estaba en muy buena forma para lo que había sucedido”, agregó Hawley. Pasaron 30 minutos hasta que regresó al hipódromo, le dieron un baño y la examinaron más en detalles los veterinarios. “No volvió manca ni tiene huesos rotos ni fueron necesarios puntos de sutura. Probablemente, sí haya quedado traumatizada, pero nos aseguraremos de que todo esté bien y luego irá un tiempo a un campo para recuperarse del susto”, sumó su voz Ewing. De hecho, no sería todo lo que viviría por esas horas.

Esa misma noche, la yegua se quedó durmiendo en su box en el sector de recepción a la espera de tomar otros rumbos en unos días. Sin embargo, le esperaba otro suceso fuera de lo común. A las 4 de la mañana, una alarma se encendió y los serenos fueron a ver qué sucedía. Media hora más tarde, siete dotaciones de bomberos combatían las llamas para extinguir un incendio donde se encontraban ocho caballos, incluida Bold and Bossy, en esa zona donde la madera, la paja y la alfalfa eran los elementos con mayor presencia. Sólo quedaron restos de esa construcción levantada hacía 25 años. “Fueron rescatados todos en buena forma y solamente uno sufrió una herida menor”, advirtió el jefe de bomberos, que adelantó lo que la investigación dictaminaría semanas después: un problema eléctrico generó el fuego.

Bold and Bossy junto a los rescatistas, con algunos cortes menores en las patas
Bold and Bossy junto a los rescatistas, con algunos cortes menores en las patas


Bold and Bossy junto a los rescatistas, con algunos cortes menores en las patas

Por unos días, Ellis Park canceló sus carreras y estuvo cerrado para los entrenamientos. De Bold and Bossy no volvieron a tenerse noticias hasta ahora, lo que al menos implicaría que en el campo al que fue trasladada no encontró nuevos problemas.

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