Pitufo eterno

Gabriel Cruz

CIUDAD DE MÉXICO, enero 4 (EL UNIVERSAL). - Dejar la lucha libre es algo en lo que el hombre oculto tras el personaje del Pitufo prefiere no pensar. A sus 53 años de edad, gran parte de ellos en el ring aún tiene fuerza para seguir.

"Hasta que me vaya de este mundo estaré relacionado con la lucha libre, es parte de mi vida y no la puedo dejar", advierte, quien este domingo será homenajeado en la Arena 23 de junio.

El inmueble de Nicolás Romero, el que lo ha recibido semana a semana, el que considera su segundo hogar, se convertirá por una tarde en su terreno. "Del Pitufo. Un personaje que en el ambiente de la lucha me dio un lugar. Me ha gustado darle vida, hemos entregado todo en el ring, me dio la posibilidad de caminar la vida con una doble personalidad", valora.

Un reconocimiento por 38 años de azotarse. "En mi casa. Tal vez ya sin la condición de antes, pero el luchador que sabe hacer las cosas logra hacer buen trabajo. Siempre he pensado que la luchan libre es para emocionar, no solo divertir".